{"id":1007,"date":"2025-05-21T12:28:58","date_gmt":"2025-05-21T10:28:58","guid":{"rendered":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/?p=1007"},"modified":"2025-05-21T12:28:59","modified_gmt":"2025-05-21T10:28:59","slug":"el-yo-y-el-ello-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/el-yo-y-el-ello-i\/","title":{"rendered":"EL YO Y EL ELLO I"},"content":{"rendered":"\n<h2><strong>EL YO Y EL ELLO<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>I<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El Yo y el Ello es una obra de Sigmund Freud publicada en el a\u00f1o 1923, es decir, un cuarto de siglo despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de \u201cLa Interpretaci\u00f3n de los Sue\u00f1os\u201d. Una obra creativa, en tanto Freud consigue producir nuevas formalizaciones. Pero no es tanto una obra productiva como una articulaci\u00f3n en el sentido cl\u00e1sico de una exposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Freud va a mostrar que para poder concebir el aparato ps\u00edquico como Yo, Supery\u00f3 y Ello, va a tener que utilizar descubrimientos producidos en otros sectores de sus combinaciones, es decir, en libros anteriores.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Para decir que el Yo, tambi\u00e9n es inconsciente necesita de circunstancias ajenas a la producci\u00f3n del texto y que provienen de la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, ya que la noci\u00f3n de yo inconsciente se produce estudiando las resistencias de los pacientes durante los tratamientos. El Supery\u00f3, en realidad, lo produce en \u201cPsicolog\u00eda de las Masas y An\u00e1lisis del Yo\u201d, y m\u00e1s bien el proceso de identificaci\u00f3n, que terminar\u00e1 uniendo a la constituci\u00f3n misma del Supery\u00f3, en realidad lo estudia y lo produce en \u201cDuelo y Melancol\u00eda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En \u201cLa Interpretaci\u00f3n de los Sue\u00f1os\u201d se inaugura un campo, pero en \u201cEl Yo y el Ello\u201d se articulan nociones que se fueron produciendo dentro del campo inaugurado, \u00e9sa es la diferencia. Es decir, que si \u201cLa Interpretaci\u00f3n de los Sue\u00f1os\u201d se produce trabajando un campo a\u00fan no psicoanal\u00edtico, lo importante de \u201cEl Yo y el Ello\u201d es que el campo ps\u00edquico que se trabaja, se trabaja con el instrumento psicoanal\u00edtico, la interpretaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En la articulaci\u00f3n de esas producciones es donde aparece \u201cEl Yo y el Ello\u201d. Freud sabe esto mejor que nosotros en tanto los cinco puntos en los cuales divide el trabajo son los siguientes:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;1. Lo consciente y lo inconsciente. La Interpretaci\u00f3n de los Sue\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>2. El Yo y el Ello. Todo el proceso del Narcisismo.<\/p>\n\n\n\n<p>3. El Yo y el Supery\u00f3. Totemismo, Psicolog\u00eda de las Masas y<\/p>\n\n\n\n<p>an\u00e1lisis del Yo y Duelo y Melancol\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>4. Las dos clases de Instintos. M\u00e1s all\u00e1 del Principio de Placer.<\/p>\n\n\n\n<p>5. Las servidumbres del Yo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Un collage expositivo que Freud produce como articulaci\u00f3n de todas estas investigaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Sin embargo, Freud nos anuncia que no es exactamente lo mismo. Trabajando \u201cLo consciente y lo inconsciente\u201d, nos muestra que hay una latencia atravesando todo el texto, entre saber y no saber. No es lo consciente y lo inconsciente en el sentido descriptivo o t\u00f3pico, sino lo inconsciente en el sentido din\u00e1mico.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La pregunta del cap\u00edtulo es la pregunta fundamental por el m\u00e9todo psicoanal\u00edtico: \u00bfC\u00f3mo se hace consciente lo inconsciente?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Para Freud la conciencia es un \u00f3rgano perceptual, las representaciones duran poco tiempo en la conciencia y la conciencia como tal \u00f3rgano perceptual, percibe incompletamente, los fen\u00f3menos externos e internos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Hay un inconsciente t\u00f3pico que es el inconsciente que no est\u00e1 en la conciencia, pero hay un inconsciente que puede devenir consciente. En un sentido din\u00e1mico ese inconsciente no est\u00e1 reprimido, en tanto, puede aparecer en la conciencia. En cambio hay un inconsciente, que para Freud es el que debe interesarnos, que es el inconsciente reprimido. De lo cual podemos desprender ya nuestra primera ley: Lo reprimido es siempre inconsciente, pero lo inconsciente puede no ser lo reprimido.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;De cualquier manera el n\u00e9ctar del cap\u00edtulo no es la divisi\u00f3n entre consciente e inconsciente o la nueva dimensi\u00f3n del sentido t\u00f3pico o din\u00e1mico, sino que lo m\u00e1s importante del cap\u00edtulo es la resoluci\u00f3n entre saber y no saber.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Freud nos dice: conocer s\u00f3lo conoce la conciencia. Si conocer s\u00f3lo conoce la conciencia, los contenidos inconscientes deben devenir conscientes para ser conocidos. Pero no es, dice Freud de manera contundente, que los contenidos inconscientes aparezcan en la conciencia, ni que la conciencia chupe los contenidos inconscientes, sino que la diferencia entre ambos contenidos es el enlace de cada uno a las representaciones verbales. Freud concluye que la \u00fanica manera de hacer consciente lo inconsciente es por medio de la interpretaci\u00f3n psicoanal\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ir diagramando el nuevo aparato ps\u00edquico, rompe la dial\u00e9ctica de lo consciente y lo inconsciente y la transforma en la dial\u00e9ctica del Yo coherente y lo reprimido disociado de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Freud quiere hablarnos de algo que ocurre en el Yo y por eso nos habla de las resistencias que visualiza en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, m\u00e1s el concepto que da cuenta de dicha resistencia, es el concepto de represi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u00bfQu\u00e9 quiere decir que la resistencia es algo que se verifica en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica y que la represi\u00f3n es el concepto te\u00f3rico que da cuenta de la resistencia?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Claramente no quiere decir que porque hay resistencia se elabora el concepto de represi\u00f3n, sino que porque en la elaboraci\u00f3n te\u00f3rica el concepto inconsciente \u2013para serlo\u2013 necesita estar indisolublemente unido de manera invariante al concepto de represi\u00f3n, es que ahora va a encontrar la resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Hay resistencia para que el Yo no se ponga en contacto con lo reprimido, por lo tanto, cuando realizo la pr\u00e1ctica psicoanal\u00edtica se va a producir resistencia, m\u00e1s ya lo s\u00e9 te\u00f3ricamente, no necesito que venga ning\u00fan paciente a resistirse para saber que, cuando se produzca el acontecimiento psicoanal\u00edtico, habr\u00e1 resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El Yo se resiste porque su funci\u00f3n es evitar el contacto con lo reprimido. Entonces no es que me doy cuenta que los pacientes se resisten y escribo la teor\u00eda de la represi\u00f3n, sino que escribo la teor\u00eda de la represi\u00f3n y, despu\u00e9s, denomino resistencia a una cierta actitud de los pacientes correspondiente al designio de la represi\u00f3n: el Yo debe resistirse a todo contacto con lo reprimido.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Estas resistencias se ejercen de manera inconsciente. Freud aqu\u00ed le llama inconsciente a que el Yo no tiene conciencia de la resistencia que \u00e9l mismo opone a la tarea psicoanal\u00edtica. En este nuevo paso que da Freud, el Yo queda dividido en consciente e inconsciente y, adem\u00e1s, lo reprimido disociado del Yo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Si en 1900 en \u201cLa Interpretaci\u00f3n de los Sue\u00f1os\u201d, la relaci\u00f3n era intersist\u00e9mica entre el inconsciente y el sistema preconciente-conciencia, ahora 1923 en \u201cEl Yo y el Ello\u201d, las relaciones son intersist\u00e9micas e intrasist\u00e9micas, tanto es que el Yo se relaciona con el Ello y el Supery\u00f3, pero adem\u00e1s, con una parte inconsciente de s\u00ed mismo. El Supery\u00f3 se relaciona con el Yo y con el Ello, pero adem\u00e1s, con un aspecto inconsciente del propio Supery\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En \u201cEl Yo y el Ello\u201d \u2013segundo punto del cap\u00edtulo\u2013 Freud vuelve a plantear con verdadero entusiasmo, que la diferencia entre el preconciente y el inconsciente, es la uni\u00f3n a las representaciones verbales. Freud vuelve a plantearse que la \u00fanica posibilidad de una pr\u00e1ctica ps\u00edquica son las palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El Principio de placer en el Yo queda ligado a la realidad objetiva del Ello. El Yo a quien las sensaciones son lo que para el Ello el instinto, tambi\u00e9n queda tocado como el Ello por el poder de los instintos, en tanto el Yo, nos dice Freud, es una parte diferenciada del Ello. Por ser una parte diferenciada, las sensaciones son para el Yo como el instinto para el Ello, pero por provenir del Ello, tambi\u00e9n sobre el Yo recaen los deseos del Ello, no solamente las sensaciones de la realidad objetiva.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Este Yo, en principio como el Ello, est\u00e1 regulado por el Principio de placer, principio de placer que en la saciedad produce placer, quietud, inmovilidad, y en la sobrecarga, en el desequilibrio tensional produce displacer, produce movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Es decir, que si hubiese siempre placer no habr\u00eda movimiento. Para Freud la acci\u00f3n s\u00f3lo es posible cuando el Principio de placer comienza a ser regulado por el Principio de realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Para que haya acci\u00f3n tiene que haber discernimiento y el discernimiento, es decir, la visualizaci\u00f3n de las diferencias, acontece en el lugar de la represi\u00f3n. Por lo tanto, el Principio de realidad transforma lo que toca con su mirada (desde la represi\u00f3n del goce primordial con la madre) en acci\u00f3n, es decir, promueve la vida humana.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cEl Yo se conduce en la vida pasivamente y en vez de vivir, somos vividos por poderes ignotos e invencibles\u201d Tomando esta frase de Groddeck ya Freud, comienza a pensar que el deseo es algo que invalida todas las pretensiones yoicas o conscientes de definirse como ser. El ser no pertenece al Yo, en tanto el Yo es vivido por una fuerza que desconoce y esta fuerza es el Ello.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En el primer punto del cap\u00edtulo, hab\u00edamos dicho que la latencia del texto era entre saber y no saber, y que la diferencia fundamental que va elaborando entre Yo y Ello, es la diferencia entre la reflexi\u00f3n y la pasi\u00f3n. Freud asume que la pasi\u00f3n est\u00e1 en el Ello y la reflexi\u00f3n est\u00e1 en el Yo, pero el Yo proviene del Ello y tiene aspectos inconscientes, lo que nos permite pensar, en ese juego donde la relaci\u00f3n es intra-sist\u00e9mica (entre yo inconsciente y yo consciente), que habremos de observar pasiones del Yo. Y la pasi\u00f3n fundamental del Yo ser\u00e1 acumular la libido, restarle libido a los objetos y acumularla en el Yo y a esta pasi\u00f3n Freud habr\u00e1 de llamar \u201cNarcisismo Secundario\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Freud aprovecha en este punto, antes de entrar en el Supery\u00f3, en cuanto al Yo inconsciente, para decir que en otras oportunidades cuando le comunica a alg\u00fan paciente que ha mejorado, sin darse cuenta por qu\u00e9, aparecen en el paciente regresiones en el sentido de la enfermedad, en una palabra el paciente que hab\u00eda mejorado, empeora. Freud atribuye esto a un sentimiento de culpa inconsciente al que tambi\u00e9n da las caracter\u00edsticas de funcionar dentro del Yo inconsciente. Es una instancia moral, nos dice y nos remite a \u201cPsicolog\u00eda de las Masas y An\u00e1lisis del Yo\u201d para ver la conciencia moral que normalmente es consciente pero que, a veces, act\u00faa de manera inconsciente, es decir, como si estuviera incorporada en el sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Sin embargo, Freud no est\u00e1 contento del todo con este nuevo aparato ps\u00edquico. Hab\u00edamos dicho que en principio estaba lo inconsciente y la conciencia, luego en el cap\u00edtulo de \u201cEl Yo y el Ello\u201d, tiene un Yo coherente y lo reprimido disociado del Yo. Despu\u00e9s este Yo coherente no es tan coherente porque tiene un aspecto de s\u00ed mismo inconsciente y, por \u00faltimo, lo reprimido ser\u00e1 el Ello y el Yo ser\u00e1 la parte m\u00e1s externa del Ello. Yo que por estar tocado por el Ello, tiene que percibir la realidad exterior y estar sometido a los instintos como lo est\u00e1 el Ello. Por lo tanto hay un Yo regulado por el Principio de placer y otro Yo regulado por el Principio de realidad. Toda la batalla ps\u00edquica se da, tambi\u00e9n, reducida, minimizada, en el Yo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Estamos concibiendo la posibilidad de entender, de comprender, de ver si podemos acercarnos a este texto de Freud, tan fundamental, que es \u201cEl Yo y el Ello\u201d. Hab\u00edamos visto la diferencia que Freud plantea entre el Yo y el Ello y remarcando que el Yo se identifica con la conciencia y el Ello con lo Inconsciente, nos habla de lo fundamental sobre el m\u00e9todo psicoanal\u00edtico, ya que lo \u00fanico que puede conocer en el sujeto ps\u00edquico es la conciencia, por lo tanto, y conociendo nuestra insistencia, si lo inconsciente quiere ser conocido, tiene que hacerse consciente. Y no es que el inconsciente pase a la conciencia o que la conciencia robe los contenidos del inconsciente, sino que hay una \u00fanica manera de transformar lo inconsciente en consciente y es mediante la interpretaci\u00f3n psicoanal\u00edtica. La diferencia entre las representaciones conscientes y las representaciones inconscientes, es que las representaciones preconcientes tienen libre acceso a la conciencia por estar unidas a representaciones verbales, es decir, la interpretaci\u00f3n psicoanal\u00edtica ser\u00eda a la representaci\u00f3n inconsciente como el lenguaje com\u00fan, el habla, es a las representaciones preconcientes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Esto as\u00ed planteado es muy importante porque nos habla del fundamento del m\u00e9todo psicoanal\u00edtico: La interpretaci\u00f3n, por lo tanto, si forzamos la frase sin mucho esfuerzo comprendemos que el inconsciente es la interpretaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Quiero recordar en este momento, que lo real inconsciente no es simbolizable, es decir, que el saber inconsciente propuesto como consciente se transforma en conocimiento, por lo que deja de ser saber inconsciente. Lo que no voy a encontrar en la realidad material es lo real inconsciente, en \u00faltima instancia para decirlo de una manera acad\u00e9mica, lo que voy a encontrar en la conciencia, lo que voy a encontrar en la realidad, son los productos efecto del trabajo inconsciente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Y respondiendo a la pregunta que muchos se hacen si la memoria visual puede ser considerada propiamente inconsciente o siempre va ligada a representaciones verbales, recuerdo de los cap\u00edtulos de \u201cLa Interpretaci\u00f3n de los Sue\u00f1os\u201d el de regresi\u00f3n, donde se habla de la existencia de un aparato perceptor que no puede ser memoria, porque si fuera memoria, se llenar\u00eda, se cubrir\u00eda y no podr\u00eda seguir cumpliendo con la funci\u00f3n de percibir. Esto hac\u00eda suponer un pasaje del aparato de la percepci\u00f3n al aparato de la memoria.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La impresi\u00f3n de percepci\u00f3n no era la huella, porque la identidad de percepci\u00f3n ten\u00eda que haber hecho un tr\u00e1nsito desde la percepci\u00f3n a la memoria y en ese tr\u00e1nsito ya era otra cosa. Entonces, y esto era lo propiamente psicoanal\u00edtico, esa identidad de percepci\u00f3n, eso visto, eso, en realidad, para el psiquismo no existi\u00f3 nunca, lo que existe es la huella que es el pasaje de la percepci\u00f3n a la memoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Freud en este libro ya no tiene esos problemas, el problema que aqu\u00ed le interesa plantear es del orden del saber-no saber, es decir el problema de la ignorancia que, despu\u00e9s, tambi\u00e9n, lo escribir\u00e1 Lacan, en el sentido que hay algo que se ignora si el sujeto est\u00e1 posicionado frente a la verdad. Ese posicionamiento frente a la verdad es lo que genera la ignorancia. Es el psicoanalista que al posicionar al paciente en el sitio de la verdad lo hace ignorante, antes no ten\u00eda esa ignorancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Freud ya est\u00e1 convencido de la existencia del inconsciente y si lo vuelve a plantear es para preguntarse \u00bfla realidad es conocimiento? \u00bfY el conocimiento qu\u00e9 es? \u00bfConocimiento es representaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>Si podemos decir que lo real inconsciente al ser consciente se transforma en conocimiento, podremos decir tambi\u00e9n, que nunca aparece en la conciencia en forma de real inconsciente. Por otra parte la divisi\u00f3n tajante entre conciencia e inconsciente est\u00e1 fijada desde el concepto de represi\u00f3n, lo que aqu\u00ed busca Freud es plantearnos la segunda t\u00f3pica, es decir Freud nos anuncia una modificaci\u00f3n estructural.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que antes era din\u00e1mico (porque estaban los afectos que corr\u00edan de un lugar a otro), t\u00f3pico (consciente, preconciente e inconsciente) y econ\u00f3mico (en tanto ya hab\u00eda sido formulado el concepto de libido) aqu\u00ed va a ser estructural, es decir que a partir de este texto el inconsciente ser\u00e1 el sistema inconsciente, la estructura inconsciente.<\/p>\n\n\n\n<p>En la nueva t\u00f3pica habr\u00e1 relaciones inter-sist\u00e9micas y habr\u00e1 tambi\u00e9n relaciones intra-sist\u00e9micas. El Yo y el Supery\u00f3, se relacionar\u00e1n entre s\u00ed y con el Ello pero, adem\u00e1s, con partes inconscientes de s\u00ed mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>El Supery\u00f3 del cual habla el psicoan\u00e1lisis en realidad es la repetici\u00f3n de alguna parte fijada de la ley que, en realidad, es inadmisible para la propia ley. Por ejemplo, el imperativo del Supery\u00f3 es: GOZA, como ustedes pueden ver para el sistema ps\u00edquico, para la ley f\u00e1lica, evidentemente, el imperativo del Supery\u00f3, dici\u00e9ndole al sujeto GOZA, es la propuesta de un imposible, de algo inadmisible para la dial\u00e9ctica f\u00e1lica que es la que regula al sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema que plantea el acontecimiento del Supery\u00f3, es que tiene que heredar en su constituci\u00f3n el Complejo de Edipo, tambi\u00e9n desde esta perspectiva el Supery\u00f3 ser\u00eda la posibilidad simb\u00f3lica del sujeto a procesar en su condici\u00f3n de ser sujeto los cuatro sexos fundantes del Edipo: Padre, Madre, Hombre y Mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>Con respecto al hombre y a la mujer, Freud nos dice que no hay posibilidad de representaci\u00f3n ps\u00edquica de lo que es un hombre o de lo que es una mujer y que la mayor altura que alcanza un sujeto ps\u00edquico para ver cu\u00e1les son las diferencias y capturar ps\u00edquicamente las diferencias entre hombre y mujer, lo hace bajo las categor\u00edas de activo y pasivo que, en realidad, no quieren decir nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Freud dice que hay dos situaciones invariantes que hacen que el Complejo de Edipo sea siempre, forzosamente inexacto, que se geste siempre con error y estas dos situaciones son: La bisexualidad del sujeto y la uni\u00f3n previa de padre y madre, demostrando cada vez que el hombre se reproduce por diferencia sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay un lugar donde el Yo prefiere perder una parte de s\u00ed mismo (para decirlo de una manera literaria) a perder el objeto. Prefiere perder el Yo, parte de su ser, a perder el objeto amoroso, el objeto libidinal.<\/p>\n\n\n\n<p>En el lugar del Yo que pierde, que cede, cobija el objeto amoroso perdido, con lo cual, aunque el objeto amoroso se haya perdido no se ha perdido, porque el Yo del sujeto ha cedido una parte de s\u00ed mismo, para que en ese lugar mediante el proceso de identificaci\u00f3n viva el objeto perdido.<\/p>\n\n\n\n<p>Freud nos dice que esto se ve claramente en la melancol\u00eda. El autoreproche del melanc\u00f3lico, dice Freud, al ser estudiado con calma y lentitud indica que las caracter\u00edsticas de la persona que se delinean en el autoreproche no coinciden tanto con el sujeto como con las caracter\u00edsticas del objeto perdido. Es decir, que las constantes recriminaciones que el melanc\u00f3lico, en apariencia, dirige a su propio yo; el castigo, la autopunici\u00f3n que se aplica y a la cual se condena, en realidad es el castigo que infringe y al cual somete, al objeto perdido, que no est\u00e1 perdido porque en su Yo lo cobija.<\/p>\n\n\n\n<p>Por este mismo proceso de identificaci\u00f3n se ha de constituir el Supery\u00f3, a expensas de la represi\u00f3n, a expensas de la p\u00e9rdida de la relaci\u00f3n con los padres. Mecanismo de identificaci\u00f3n donde el Yo del ni\u00f1o prefiere que una parte de su Yo se transforme en Supery\u00f3, es decir el ni\u00f1o prefiere que una parte de su Yo deje de serlo, para no perder, para no dar por perdida la relaci\u00f3n con los padres. A esto que ocurre en esta identificaci\u00f3n Freud lo llama de dos maneras. Ideal del Yo y Supery\u00f3, diciendo que en el interior del fen\u00f3meno hay una advertencia y una prohibici\u00f3n. Siendo la advertencia: \u201cAs\u00ed como tu padre debes ser\u201d y la prohibici\u00f3n \u201cExactamente como tu padre no debes ser\u201d hay algo que le est\u00e1 particularmente reservado.<\/p>\n\n\n\n<p>Es bueno plantear aqu\u00ed que tanto para Freud como para Lacan, existe el procesamiento de una identificaci\u00f3n diferente de la que est\u00e1bamos hablando ya que se trata de una identificaci\u00f3n que requiere antes de establecerse que haya amor objetal. Estamos hablando de una identificaci\u00f3n que se produce cuando el Yo retira la carga de objeto, el amor, la libido objetal, el Yo la de-sexualiza (par\u00e9ntesis para decir que sexual quiere decir siempre con el otro), porque cuando retiro la libido del otro la llamo de-sexualizada, libido del yo, libido no er\u00f3tica. Con esta libido retirada de los objetos es que catectizo el Yo, mecanismo dice Freud que debe leerse en todos los procesos de sublimaci\u00f3n. La energ\u00eda de la sublimaci\u00f3n, enti\u00e9ndase, arte, cultura, puentes, ingenio, &nbsp;provendr\u00eda seg\u00fan Freud, de energ\u00eda libidinal amorosa de objeto, m\u00e1s retirada del objeto, transformada en libido desexualizada, en libido narcis\u00edstica, en libido del Yo, por eso narcis\u00edstica, que luego el Yo entregar\u00eda a la construcci\u00f3n de la sublimaci\u00f3n, es decir que la producci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n, ser\u00eda imposible, sin el mecanismo de sublimaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el cap\u00edtulo anterior Freud dec\u00eda que el Yo es propiamente corporal, pero no la superficie del cuerpo sino su proyecci\u00f3n y esto tiene una gran similitud con lo que Lacan plantea en la Fase del Espejo. El Yo es propiamente corporal, pero no la superficie del cuerpo sino su proyecci\u00f3n, es decir, evidentemente, para Freud, no hay constituci\u00f3n del Yo sin lo otro.<\/p>\n\n\n\n<p>En la fase del espejo, Lacan se plantea un sencillo juego, para demostrar que la fase del espejo es matriz de toda futura identificaci\u00f3n y que su tiempo es el recorrido del sujeto desde la insuficiencia a la anticipaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tomando un espejo c\u00f3ncavo, esos espejos que dan im\u00e1genes reales y teniendo en cuenta que a diferencia de las im\u00e1genes virtuales, las reales se dan dentro del mismo campo donde se encuentra el objeto que la produce.<\/p>\n\n\n\n<p>Si ponemos un florero vac\u00edo delante del espejo curvo y debajo del florero las flores y luego enfrentamos el conjunto a un espejo plano, veremos reflejada en un espacio virtual una imagen donde las flores est\u00e1n dentro del florero. M\u00e1s, evidentemente, dice Lacan, si hubiera un tramoyista metido en la experiencia no ver\u00eda la totalidad de la experiencia. El que hace la magia ver\u00eda las flores en un lugar y el florero en otro lugar, pero un espectador que estuviera sentado fuera de la experiencia ver\u00eda las flores dentro del florero y no dudar\u00eda que ambas cosas son reales (florero y flores) pero el tramoyista no, el que est\u00e1 metido en la experiencia no ve eso. Pero si al que est\u00e1 metido en la experiencia, dice Lacan, le ponemos delante suyo un espejo plano, ver\u00eda la totalidad de la experiencia, en el espacio virtual que genera el espejo plano, y que coincidir\u00eda con el lugar del supuesto espectador. Y lo que se ve entero no es el Ideal del Yo que es algo simb\u00f3lico, que es el acontecimiento de la vida simb\u00f3lica que viene a regular los procesos imaginarios, sino el yo ideal, el yo primitivo, el yo real, corporal, como bien nos ense\u00f1a Freud.<\/p>\n\n\n\n<p>El cachorro humano nace prematuro, es decir, nace en falta; neurol\u00f3gicamente su sistema nervioso no est\u00e1 maduro y, por otro lado, sin el auxilio de alguien previamente humanizado no se humaniza. Su carencia es tal (para que entiendan despu\u00e9s lo que quiere decir una madre, lo que quiere decir la funci\u00f3n Madre) que si no aparece la funci\u00f3n Madre, el ni\u00f1o muere.<\/p>\n\n\n\n<p>A los m\u00e9dicos en general les recomendamos que haci\u00e9ndole un favor a la humanidad, estudien con intensidad los procesos que se dan en el reci\u00e9n nacido, en tanto el ni\u00f1o al nacer es un ni\u00f1o incompleto. En realidad no se nace cuando se nace. Se nace luego, se nace despu\u00e9s, no se nace al tiempo de nacer, se nace cuando se pueden constituir las funciones, tanto biol\u00f3gicas (animales) como simb\u00f3licas (humanas), antes el ni\u00f1o es un animal enfermo.<\/p>\n\n\n\n<p>El chimpanc\u00e9 a la misma edad del ni\u00f1o del cual hablamos (seis meses a dos a\u00f1os) reacciona con una capacidad instrumental, evidentemente, superior a la del ni\u00f1o, esto quiere decir que el ni\u00f1o es, en realidad, un animal enfermo. Por eso mismo hablar\u00e1. Porque es un animal enfermo que no puede cerrar el circuito de lo necesario hablar\u00e1, es decir demandar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Si colocamos delante de un mono de seis meses un pl\u00e1tano, el monito va a coger el pl\u00e1tano y se lo va a comer, es decir recibe un est\u00edmulo desde el pl\u00e1tano y cierra el circuito de lo necesario, en cambio el ni\u00f1o recibe el est\u00edmulo y es incapaz de cerrar el circuito de lo necesario. Ve su imagen en el espejo y a diferencia del chimpanc\u00e9, que por ser anterior a la imagen le hace se\u00f1as, el ni\u00f1o de seis meses se siente posterior a su imagen, se siente impactado por la imagen, queda subyugado por la imagen, como si su propia imagen fuera realmente otro.<\/p>\n\n\n\n<p>Queda hipnotizado por su propia imagen, y ese lugar de la imagen se constituye como lugar de todo otro. Luego durante toda la vida del sujeto, todas las personas que vaya conociendo el sujeto ocupar\u00e1n el lugar de su propia imagen. Que todo amor tiene un revestimiento imaginario quiere decir que todo amor caer\u00e1 en el lugar de mi propia imagen y si no, no ser\u00e1 amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00edamos al tramoyista despedazado, el tramoyista ve\u00eda el florero por un lado y las flores por otro. El yo corporal del ni\u00f1o con el sistema nervioso no totalmente constituido, es vivencia, interrogaci\u00f3n, despedazamiento. No sabe d\u00f3nde comienza, d\u00f3nde termina su cuerpo, su cuerpo puede continuarse con una parte de la cuna o el cuerpo de su madre.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por otro lado a los seis meses, evidentemente, ve lo que no puede. Su mirada se anticipa a toda capacidad instrumental. Con esa mirada ve su imagen en el espejo y \u00bfqu\u00e9 ve? No ve ninguna otra cosa que un ni\u00f1o entero y es entonces cuando Lacan nos dice que en ese ver ese ni\u00f1o entero y a la vez, sentirse despedazado, en esa disparidad entre lo que el ni\u00f1o siente y lo que el ni\u00f1o ve, se genera la matriz de toda futura identificaci\u00f3n. Y como sabemos el ni\u00f1o de seis meses a\u00fan no habla, m\u00e1s si hablara, dir\u00eda \u201cYo quiero ser ese ni\u00f1o entero\u201d. Espero que todas estas frases nos hayan servido para demostrarnos que el Yo, al sujeto ps\u00edquico le viene dado desde lo otro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLa dial\u00e9ctica imaginaria, entonces, entre el Yo y su propia imagen especular, qu\u00e9 dial\u00e9ctica es?<\/p>\n\n\n\n<p>La menciona, a mi entender, Hegel, y es una dial\u00e9ctica tal en donde a ese otro desde el cual me viene dado mi ser, es decir, a ese otro que es el soporte de mi alienaci\u00f3n s\u00f3lo quiero aniquilarlo. Como dir\u00eda Lacan, gracias a Dios somos seres parlantes o gracias al s\u00edmbolo podemos poner una palabra al registro imaginario. Porque el registro imaginario es el lugar donde todo lo que soy est\u00e1 en el otro y no s\u00f3lo todo lo que soy sino todo lo que quiero ser.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1bamos en el Edipo y el proceso de identificaci\u00f3n y ve\u00edamos c\u00f3mo el Supery\u00f3 se constitu\u00eda por identificaci\u00f3n a expensas de la represi\u00f3n del Edipo que luego el Supery\u00f3 de alguna manera conten\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Freud aqu\u00ed, hace un se\u00f1alamiento de que hay una identificaci\u00f3n anterior a toda carga de objeto. Antes de atravesar por ese lugar donde desde el otro que no soy me viene dado mi Yo, antes de atravesar por este lugar, dice Freud, hay una identificaci\u00f3n primordial.<\/p>\n\n\n\n<p>Si no soy capturado por lo otro no hay Yo, por lo tanto antes de la constituci\u00f3n del Yo (por emplear los t\u00e9rminos freudianos), el Ello, directamente, establece una identificaci\u00f3n con el padre o con la madre, indistintamente, porque esta identificaci\u00f3n es previa al objeto, es previa a la sexuaci\u00f3n. Identificaci\u00f3n primordial previa a cualquier relaci\u00f3n de objeto, ah\u00ed donde las cosas no tienen sexo, por eso da lo mismo el padre o la madre.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa identificaci\u00f3n primordial es la base, dice Freud, donde se va a formar el Ideal del yo, es decir, sobre esta identificaci\u00f3n primordial, esa parte del ser que ya no es \u00e9l y si nos dejamos llevar por mis propias palabras, una parte del Ello que ya no es Ello, sobre algo que se perdi\u00f3 para siempre en esa identificaci\u00f3n primordial, se genera el Ideal del yo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como sujeto ps\u00edquico carezco de dos cosas fundamentales. Una doble carencia padezco como sujeto ps\u00edquico.<\/p>\n\n\n\n<p>Si el sujeto es lo que un significante representa para otro significante, entonces por ingresar al mundo del lenguaje habr\u00e1 algo que siempre anticipe al sujeto. Habr\u00e1 algo de lo cual siempre carece y es en este tiempo del sujeto donde podemos inscribir el Falo, que no es nada carnal, es Falo. Un significante de lo que le falta al sujeto por ser, ser del lenguaje, ser de la palabra. Por lo tanto el Falo no ha de ser ni masculino, ni femenino y si ustedes llegan (cosa que no se puede) a conclusiones te\u00f3ricas de la existencia de lo femenino o de lo masculino, el Falo ser\u00eda raz\u00f3n de esa relaci\u00f3n establecida. El Falo no se puede ni ser, ni tener. Todas las aproximaciones a ser o tener el Falo son las enfermedades ps\u00edquicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces en primer t\u00e9rmino carezco de que yo no digo, de que soy dicho por el pensamiento inconsciente y en el redoblamiento de carecer, carezco por ser de la especie, por ser, ser viviente que se va a reproducir por sexualidad, por haber perdido de esa manera la gracia de la inmortalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la especie el sujeto nace muerto, porque nace con un destino marcado: Habr\u00e1 de reproducirse por sexuaci\u00f3n y todo aquel que se reproduce por sexuaci\u00f3n para mantener su especie, muere. Por lo tanto, nace por definici\u00f3n muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Leyendo con intenci\u00f3n a Freud, nos dice, el animal no se da cuenta que tiene cuerpo, entonces es un animal que est\u00e1 dentro del cuerpo, igual que el animal, el hombre est\u00e1 dentro del cuerpo, pero el hombre se da cuenta que tiene cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es f\u00e1cil demostrar que los animales tienen imaginario, toda danza sexual entre animales muestra que hay proceso imaginario, que el movimiento es por Gestalt. Es decir toda la cosa del exhibicionismo, travestismo y toda lucha por el prestigio son cosas del imaginario animal. Los gallos, las gallinas y otros animales m\u00e1s encumbrados en sus danzas amorosas hacen todo eso, exactamente igual que los hombres. Lo que pasa es que para los hombres, todo esto es imperfecto: El hombre ve la imagen de lo que en \u00e9l desencadenar\u00eda el ritmo sexual pero, en realidad no est\u00e1 mirando eso. Su mirada, disociada de su vista mira otra cosa. En el hombre todo est\u00e1 trastornado y bien podr\u00edamos preguntarnos, \u00bfpor qu\u00e9 en el hombre todo est\u00e1 trastornado?<\/p>\n\n\n\n<p>Llegados a este punto decimos junto con Freud que la adquisici\u00f3n, verdaderamente humana, es la pulsi\u00f3n de muerte. Nos pasa lo mismo que a los animales que se reproducen por sexualidad, macho y hembra y por lo tanto son mortales, nos pasa lo mismo que a los animales, m\u00e1s nosotros los humanos sabemos que nos pasa lo mismo que a los animales, de esto nada saben los animales. Y este saber nos lleva directamente a la investigaci\u00f3n de la pulsi\u00f3n de muerte; en tanto lo que se repite compulsivamente no es el pasado, la repetici\u00f3n viene marcada desde el futuro, es la muerte que se repite, no la primitiva relaci\u00f3n con la madre, lo que se repite es esa carencia esencial constitutiva del sujeto ps\u00edquico sexuado.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por sexuaci\u00f3n que nos reproducimos, por eso dice Freud, no hay representaci\u00f3n ps\u00edquica de lo masculino y lo femenino. No hay representaci\u00f3n ps\u00edquica de lo masculino y lo femenino, porque lo masculino y lo femenino son cosas de la especie, no es algo del sujeto ps\u00edquico. Masculino y femenino es fundamento de la reproducci\u00f3n de la especie humana. En el psiquismo por lo tanto no hay ninguna representaci\u00f3n de masculino y femenino.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s preguntado Lacan qu\u00e9 sexo se encontraba al final de un an\u00e1lisis, Lacan a su modo, siempre particular, contest\u00f3: al fin del an\u00e1lisis si es mujer que pueda serlo y si es hombre que pueda serlo, m\u00e1s eso poco tiene que ver con lo que ustedes se imaginan como masculino y femenino.<\/p>\n\n\n\n<p>Y contestando a una pregunta que ya varias veces me han formulado les digo que si no hubiese sexualidad gozar\u00edamos todo el d\u00eda, un goce primitivo como en los brazos de la madre, y luego morir\u00eda- mos sin llegar a ser sujetos, en tanto &nbsp;sexualidad es el acontecimiento del Nombre del Padre, equivale a decir Met\u00e1fora Paterna (sustituci\u00f3n del deseo de la madre por el nombre del padre), que permite al ni\u00f1o dejar de estar sujetado al deseo de la madre para pasar a ser, ahora carente, sujeto del lenguaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que interrumpe el placer, la quietud, la tranquilidad, es la sexualidad, porque la sexualidad siempre es un encuentro que no se realiza, siempre es un encuentro a medias, como la verdad, es un encuentro que falla.<\/p>\n\n\n\n<p>Y a la pregunta de por qu\u00e9 buscamos lo que habr\u00e1 de fallar, ahora podemos contestar con sencillez: repetimos la b\u00fasqueda, porque falla, porque fall\u00f3 desde siempre, porque si hubiera sido entero sin fallas, inmortales y fuera del lenguaje, nadie repetir\u00eda nada, nadie buscar\u00eda ya m\u00e1s nada, no ser\u00edamos sujetos ps\u00edquicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces somos carentes por partida doble, venimos fallados, sujetos al lenguaje y condenados a muerte, entonces la sexualidad puede verse como el intento de reparar la cuesti\u00f3n, vamos a decirlo as\u00ed para decirlo sencillamente, es el intento de llevar al sujeto a una completud nunca habida, de llegar a una armon\u00eda imposible de realizaci\u00f3n, entonces fracasa y eso, es la sexualidad: el intento fracasado del ser en serlo.<\/p>\n\n\n\n<p>La identificaci\u00f3n primordial, dice Freud y Lacan tambi\u00e9n insiste en eso, se fundamenta o se basa sobre una identificaci\u00f3n anterior a toda marca. Es una identificaci\u00f3n al padre, dice Freud, pero hace una llamada al pie de p\u00e1gina para decir o a la madre, porque en este momento no hay a\u00fan constituci\u00f3n de los sexos. No es como cuando en el Edipo, se produce la constituci\u00f3n del Supery\u00f3, donde el sujeto atraviesa por el momento de su sexuaci\u00f3n. En el Edipo hay padre y madre; en esta identificaci\u00f3n, no hay padre y madre, hay ser viviente.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir que tendr\u00edamos que suponer, entonces, una relaci\u00f3n directa, seg\u00fan los textos freudianos, del Ello en un proceso de identificaci\u00f3n sin la existencia del Yo, cuando hasta aqu\u00ed sab\u00edamos que las identificaciones son, precisamente, las que forman el Yo.<\/p>\n\n\n\n<p>La identificaci\u00f3n segunda, aquella por la cual el Supery\u00f3 queda instalado en el sujeto como heredero del Complejo de Edipo, es el tiempo donde se forjan, podr\u00edamos decir las neurosis. Algo as\u00ed como preguntarse por el sexo que prefiero o tengo: Soy hombre o soy mujer, pregunta de la histeria. No soy ni hombre ni mujer o soy las dos cosas, pregunta de la neurosis obsesiva, es decir claramente, preguntas que s\u00f3lo tienen argumento en el proceso de sexuaci\u00f3n del sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio deteni\u00e9ndonos en la psicosis, tendr\u00edamos que hablar del rechazo, de la forclusi\u00f3n de un significante primordial, de un significante m\u00e1s primordial que el falo. Podr\u00edamos decir entonces que en la psicosis no hay constituci\u00f3n del Falo, porque no hay Otro, porque el Falo es el significante de la falta en el Otro, de la existencia del lenguaje, de la existencia de la met\u00e1fora paterna. El psic\u00f3tico se preguntar\u00eda \u00bfsoy un ser humano que se reproduce por sexuaci\u00f3n o soy inmortal?, mientras que el neur\u00f3tico eso lo tiene en apariencia resuelto y su problema es saber si es un hombre o es una mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;No nos vendr\u00eda mal en este momento dar una peque\u00f1a opini\u00f3n antes de seguir sobre la interpretaci\u00f3n. Si suponemos como lo ven\u00edamos demostrando que la interpretaci\u00f3n es la representaci\u00f3n verbal del deseo inconsciente, la interpretaci\u00f3n no es una met\u00e1fora, porque si la interpretaci\u00f3n es, como tal, el deseo inconsciente (err\u00e1tico meton\u00edmico) la interpretaci\u00f3n es meton\u00edmica, no ya como se pensaba una sencilla sustituci\u00f3n de una verdad por otra, sino un complejo deslizamiento de una verdad a una verosimilitud.<\/p>\n\n\n\n<p>El texto genera infinitas posibilidades que no tienen otra manera de resolverse que la producci\u00f3n del inconsciente en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica. Es decir que no hay recetas para el inconsciente de nadie, que cada psicoan\u00e1lisis es diferente al resto de los otros psicoan\u00e1lisis y cuando decimos que la \u00fanica resistencia es la resistencia del psicoanalista, decimos que ah\u00ed, donde el psicoanalista no puede producir con su decir una interpretaci\u00f3n, aparece en el paciente una resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Freud, ahora, pasa en el texto a una pregunta que resultar\u00e1 fundamental para la pr\u00e1ctica cl\u00ednica del psicoan\u00e1lisis: Qu\u00e9 tienen que ver el Yo, el Ello y el Supery\u00f3, con nuestro viejo Principio de placer (ya concebido en \u201cEl Proyecto de una Psicolog\u00eda para Neur\u00f3logos\u201d en 1985) y con el nuevo descubrimiento en \u201cM\u00e1s All\u00e1 del Principio de Placer\u201d, 1920; donde queda registrado con suma claridad la exis-tencia de los instintos de vida (Eros) y los instintos de muerte (T\u00e1natos). Es decir que a partir de ahora hay un impulso de muerte, una pulsi\u00f3n de muerte, o bien, como Freud formula rabiosamente \u201cLa vida s\u00f3lo ama descansar esperando la muerte\u201d. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que plantea la pulsi\u00f3n de muerte, es que la pulsi\u00f3n como tal tiene una fuerza, una fuente, un objeto y un fin y puede confundirse, como ya se ha confundido, con impulso, (suele traducirse: el impulso sexual de la pulsi\u00f3n), cuando, en realidad, para Freud, la pulsi\u00f3n es una fuerza pero constante. Por eso no se puede asimilar a ninguna funci\u00f3n biol\u00f3gica, porque toda funci\u00f3n biol\u00f3gica es r\u00edtmica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Es decir, que las presiones del hambre y de la sed no son, exactamente pulsiones, en el sentido freudiano, porque suelen ocluirse con objetos precisos: Un trozo de pan para el hambre, un vaso de agua para la sed.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Freud intenta destacar que la pulsi\u00f3n al encontrarse con el objeto, a diferencia de la necesidad, se da cuenta que no era eso lo que buscaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Freud se encarga de discriminar de una manera bastante precisa la diferencia entre necesidad y lo que \u00e9l llama est\u00edmulo pulsional. Con respecto a la finalidad biol\u00f3gica de la sexualidad (la reproducci\u00f3n de la especie) no creo que nadie tenga ninguna duda, lo que ocurre es que toda pulsi\u00f3n es pulsi\u00f3n parcial, para Freud, porque nunca ninguna pulsi\u00f3n, alcanza el fin biol\u00f3gico de la sexualidad que es la reproducci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La pulsi\u00f3n ser\u00eda, para Freud, el montaje mediante el cual la sexualidad interviene en la vida ps\u00edquica. Es decir que la pulsi\u00f3n como tal para intervenir en la vida ps\u00edquica tiene que someterse a la estructuraci\u00f3n inconsciente, es decir, a las leyes del significante.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El sujeto, dice Lacan, es en el campo del Otro, el campo del Otro es donde est\u00e1n los significantes y lo que le opone, Lacan, al campo del Otro, el Yo real de Freud, Lacan lo llama el ser viviente sexuado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El sujeto se presenta aqu\u00ed, dice Lacan, con una doble carencia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La carencia, la falta producida por el desarreglo que se produce en el sujeto al advenir al campo del Otro. Si un sujeto ha de ser un significante para otro significante, si un sujeto va a ser representado por significantes, debemos entender y esto, es muy f\u00e1cil de entender, que en el campo del Otro estaban primero los significantes que el sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p>En el campo del Otro, fuera del sujeto, estaban los significantes antes que el sujeto. Por lo que la carencia, la falta del sujeto en el advenimiento al mundo del s\u00edmbolo, es que va a estar tachado, por ser el significante primero que el sujeto. Se va a producir lo que llamamos la afanisis, que es la desaparici\u00f3n del sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El sujeto tiene una \u00fanica manera de ser y es ser representado por un significante para otro significante, que en el momento que lo es le hace desaparecer como ser, para transformarse en un significante para otro significante. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esa es una falta, falta del sujeto al entrar al mundo del lenguaje por ser anticipado por los significantes, falta cuyo significante, cuyo concepto positivo de esa carencia, es el Falo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El Falo es el significante de la falta del sujeto por su ingreso al campo del Otro, al mundo del Otro, donde todos estamos castrados desde siempre. Ese es el campo del Otro, dice Lacan, pero, tambi\u00e9n, est\u00e1 el campo del ser viviente y \u00bfqu\u00e9 es lo que aporta el ser viviente al campo del Otro? Lo que aporta el ser viviente al campo del Otro es la pulsi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Lacan intentando graficar la pulsi\u00f3n, lo que representa es la circularidad de la pulsi\u00f3n. Es decir la pulsi\u00f3n sale del sujeto, su fuente, bordea el objeto a, no lo toca, y vuelve al sujeto (Ver y ser mirado, sadomasoquismo).<\/p>\n\n\n\n<p>El ser viviente, entonces, aporta la pulsi\u00f3n, pulsi\u00f3n que cumple su funci\u00f3n como pulsi\u00f3n, por salir del sujeto y realizar su fin, no cuando se encuentra con el objeto que s\u00f3lo bordea, sino cuando vuelve al sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u00bfPor qu\u00e9? Porque lo que busca es algo definitivamente perdido de s\u00ed mismo como ser viviente, al asumirse como sexuado, en el sentido de que ahora se va a reproducir por sexualidad (macho y hembra) quiere decir que ya no es m\u00e1s inmortal. Por lo tanto eso que pierde el ser viviente, eso que pierde por ser, ser viviente sexuado, es la inmortalidad y ese pedazo de ser viviente que se perdi\u00f3 definitivamente es lo que la pulsi\u00f3n busca encontrar en el mismo ser viviente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La posibilidad que estas pulsiones intervengan en la vida ps\u00edquica como sexualidad es funci\u00f3n de la libido.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El significante primordial forclu\u00eddo en la psicosis tiene que ver, a m\u00ed entender, con ese ser viviente de la pulsi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Freud comienza el \u00faltimo cap\u00edtulo diciendo \u201cel Yo se halla constituido en gran parte por identificaciones sustitutivas de cargas abandonadas del Ello\u201d, es decir, por cargas de objeto, el Yo se forma por lo que recibe del otro, el Yo se forma a expensas del otro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0El Supery\u00f3 es el monumento conmemorativo de esa primera debilidad del Yo y de su dependencia. Por lo tanto el Supery\u00f3 para el sujeto siempre es imperativo. Por eso que en su momento deslindamos dentro del Supery\u00f3, aquello que es ideal y aquello que es prohibici\u00f3n. As\u00ed como tu padre debes ser, mas as\u00ed como tu padre no debes, completamente, ser.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/51b6WTb6qtL._AC_UF10001000_QL80_.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-902\" width=\"381\" height=\"571\" srcset=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/51b6WTb6qtL._AC_UF10001000_QL80_.jpg 667w, https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/51b6WTb6qtL._AC_UF10001000_QL80_-200x300.jpg 200w\" sizes=\"(max-width: 381px) 100vw, 381px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\"><strong>MIGUEL OSCAR MENASSA<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">FREUD Y LACAN -hablados- 5<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Editorial Grupo Cero. Madrid.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL YO Y EL ELLO I &nbsp;El Yo y el Ello es una obra de Sigmund Freud publicada en el a\u00f1o 1923, es decir, un cuarto de siglo despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de \u201cLa Interpretaci\u00f3n de los Sue\u00f1os\u201d. Una obra creativa, en tanto Freud consigue producir nuevas formalizaciones. Pero no es tanto una obra productiva como una articulaci\u00f3n en el sentido cl\u00e1sico de una exposici\u00f3n. &nbsp;Freud va a mostrar que para poder concebir el aparato ps\u00edquico como Yo, Supery\u00f3 y Ello, va a tener que utilizar descubrimientos producidos en otros sectores de sus combinaciones, es decir, en libros anteriores. &nbsp;Para decir que el Yo, tambi\u00e9n es inconsciente necesita de circunstancias ajenas a la producci\u00f3n del texto y que provienen de la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, ya que la noci\u00f3n de yo inconsciente se produce estudiando las resistencias de los pacientes durante los tratamientos. El Supery\u00f3, en realidad, lo produce en \u201cPsicolog\u00eda de&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":1010,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[20],"tags":[233,80,31,203,34,26,46,219],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1007"}],"collection":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1007"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1007\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1009,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1007\/revisions\/1009"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1010"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1007"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1007"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1007"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}