{"id":1048,"date":"2025-10-20T19:51:50","date_gmt":"2025-10-20T17:51:50","guid":{"rendered":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/?p=1048"},"modified":"2025-10-27T16:04:28","modified_gmt":"2025-10-27T15:04:28","slug":"las-servidumbres-del-yo-y-las-dos-clases-de-instintos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/las-servidumbres-del-yo-y-las-dos-clases-de-instintos\/","title":{"rendered":"LAS SERVIDUMBRES DEL YO Y LAS DOS CLASES DE INSTINTOS"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy intentaremos hablar de las Servidumbres del Yo y algunas frases que quedaron pendientes de las dos clases de instintos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al hablar del Supery\u00f3, del Yo y del Ello en la segunda t\u00f3pica freudiana, hubiese preferido que, en el momento de dar esta conferencia, ustedes hubieran constituido, aunque fuera m\u00ednimo o primitivo, un Supery\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Espero que nadie se sienta nombrado, o viceversa espero que todos se sientan nombrados. Hay un problema que se plantea en psicoan\u00e1lisis que es el problema del dinero y del sexo, \u00edntimamente relacionados.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando digo que la cuesti\u00f3n con el dinero est\u00e1 \u00edntimamente relacionada al sexo, estoy diciendo que en el manejo del dinero, lo que normalmente se ve es la actuaci\u00f3n sobre el yo de la conciencia moral, por alg\u00fan goce extra que ha recibido el Yo.<\/p>\n\n\n\n<p>Entender la constituci\u00f3n del Supery\u00f3, entender la particular dial\u00e9ctica que esta parte diferenciada del Yo va a tener con el mismo Yo, no s\u00e9 si es comprender exactamente el psicoan\u00e1lisis, pero es comprender, a mi entender en gran parte, el hecho fundamental de la cl\u00ednica psicoanal\u00edtica. Porque el Supery\u00f3 como conciencia moral, o el Supery\u00f3 como Ideal del yo, o el Supery\u00f3 arrog\u00e1ndose los poderes del Ello, es lo que realmente produce la posibilidad de pensar las estructuras freudianas (neurosis obsesiva, melancol\u00eda, histeria, paranoia, fobias).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta angustia que se desencadena en el Yo en la relaci\u00f3n con el Supery\u00f3, como instancia moral, Ideal del yo o arrog\u00e1ndose los poderes del Ello, es la angustia de castraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De las otras servidumbres, del Yo al Ello y del Yo a la realidad exterior, el psicoan\u00e1lisis hasta ahora no nos ha hablado claramente del porqu\u00e9 se desencadena angustia en el Yo frente a estas servidumbres. Y es aqu\u00ed, otra vez, donde el dinero por lo particular que representa en el sistema de las relaciones sociales: un fetiche, vuelve a aparecer enlazado a los dos grandes temores del Yo frente a la realidad exterior y frente a su propia realidad ps\u00edquica, que son el sojuzgamiento o la aniquilaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y de esto bien cuenta se dan ustedes mismos, cuando caminando por los pasillos del conocimiento, mascullan en voz baja que alguien quiere someterlos o alg\u00fan colega aniquilarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este momento dudo entre sistematizar los conocimientos acerca de la producci\u00f3n te\u00f3rica de la segunda t\u00f3pica freudiana o desarrollar frente a ustedes la imaginer\u00eda de un sentido, m\u00e1s que para que ustedes aprendan a sistematizar una teor\u00eda, para que ustedes aprendan a sistematizar vuestra permanencia en la Escuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Para todas las contingencias: la muerte, la mujer, el padre\u2026, se sabe que existe para cada estructura un modo de conceptualizaci\u00f3n que le es propio.<\/p>\n\n\n\n<p>Fenomenol\u00f3gicamente, la situaci\u00f3n anal\u00edtica es una estructura, es decir, que s\u00f3lo gracias a ella son aislables, separables, ciertos fen\u00f3menos. Ser neur\u00f3tico puede ser \u00fatil para llegar a ser un buen psicoanalista.<\/p>\n\n\n\n<p>El ideal de an\u00e1lisis no es el completo dominio de s\u00ed, la ausencia de pasi\u00f3n. Es hacer al sujeto capaz de sostener el di\u00e1logo anal\u00edtico, de no hablar ni demasiado pronto, ni demasiado tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>A este fin apunta un an\u00e1lisis did\u00e1ctico, en cuanto a la propia experiencia anal\u00edtica, se trata menos de recordar que de reescribir la historia, es decir, se trata de la reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo m\u00e1s alejado (y esto para entrar en el tema de las servidumbres del yo), de toda la estructura anal\u00edtica, es el Yo. El Yo est\u00e1 estructurado, exactamente, como un s\u00edntoma. No es m\u00e1s que un s\u00edntoma privilegiado en el interior del sujeto. Es el s\u00edntoma humano por excelencia, podr\u00edamos decir, el Yo es la enfermedad mental del hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>En el cap\u00edtulo de las servidumbres del Yo Freud nos muestra, como siempre de una manera magistral, la enfermedad mental como resultado de la relaci\u00f3n del Yo con el Ello, la realidad y el Supery\u00f3. Es porque existe una dial\u00e9ctica del aparato ps\u00edquico que existe, asimismo, una dial\u00e9ctica del enfermarse.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta ense\u00f1anza, la del psicoan\u00e1lisis, nos dice Lacan al igual que en un an\u00e1lisis, tenemos que enfrentar resistencias. Las resistencias como bien nos ha ense\u00f1ado Freud, tienen su sede en el Yo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Lo que corresponde al Yo, es la suma de los prejuicios que implica todo saber y que, cada uno de nosotros, individualmente, arrastra. Por eso, cuando una perspectiva nueva le es aportada al Yo de un modo descentrado con respecto a su experiencia, siempre se opera un movimiento por el cual el Yo trata de recuperar el equilibrio, es decir, el centro habitual de su punto de vista.<\/p>\n\n\n\n<p>En este momento de la clase podemos decir que cuando cualquiera de vosotros (psicoanalistas o candidatos a serlo) quiere imponer su propio punto de vista, o se sienten molestos por que la \u201ccosa\u201d no coincide con vuestro punto de vista, la cosa que ha sido dicha es una interpretaci\u00f3n o bien un concepto ignorado por el Yo. Y si nos pregunt\u00e1ramos qu\u00e9 es el an\u00e1lisis de las resistencias, en principio podemos decir junto con Lacan, lo que no es.<\/p>\n\n\n\n<p>No es intervenir ante el sujeto para que \u00e9ste tome conciencia de la forma en que sus aficiones, sus prejuicios, el equilibrio de su Yo, le impiden ver.<\/p>\n\n\n\n<p>No es una persuasi\u00f3n que muy pronto cae en la sugesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>No es reforzar, como se dice, el Yo del sujeto o encontrar un aliado en su parte sana.<\/p>\n\n\n\n<p>No es convencer.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en cada momento, siempre singular, de la relaci\u00f3n anal\u00edtica, saber en qu\u00e9 nivel debe ser aportada la respuesta, teniendo en cuenta no s\u00f3lo c\u00f3mo y a qu\u00e9 se resiste el Yo, sino fundamentalmente, delante de qui\u00e9n se resiste el Yo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, que toda intervenci\u00f3n, como bien nos ense\u00f1a Freud en \u201cLa Interpretaci\u00f3n de los Sue\u00f1os\u201d, forjada a partir de bellas ideas del desarrollo normal de individuo y que apunte a su normalizaci\u00f3n, fracasar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>El orden instaurado por Freud prueba que la realidad axial del sujeto no est\u00e1 en su Yo.<\/p>\n\n\n\n<p>Intervenir sustituyendo al Yo del sujeto, como se sigue haciendo en cierta pr\u00e1ctica del an\u00e1lisis de las resistencias, no es an\u00e1lisis, es sugesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Aprovechando vuestro silencio, intentar\u00e9 dar un paso atr\u00e1s donde Freud nos recuerda que en \u201cM\u00e1s all\u00e1 del principio del placer\u201d, ha desarrollado una teor\u00eda que sostendr\u00e1 y continuar\u00e1 en el presente trabajo. Teor\u00eda que distingu\u00eda dos clases de instintos: Una clase, los instintos sexuales o el Eros, era la m\u00e1s visible y accesible al conocimiento e integraba no s\u00f3lo el instinto sexual, propiamente dicho, no coartado, sino tambi\u00e9n los impulsos instintivos coartados en su fin y sublimados derivados de \u00e9l y los instintos de conservaci\u00f3n. La determinaci\u00f3n de la segunda clase de instintos, nos opuso serias dificultades, pero acabamos encontrando en el sadismo su representante. Supusimos, entonces, una pulsi\u00f3n de muerte cuya misi\u00f3n es hacer retornar todo lo org\u00e1nico animado al estado inanimado, en contraposici\u00f3n con Eros, cuyo fin es complicar la vida y conservarla.<\/p>\n\n\n\n<p>A cada una de estas dos clases de instintos se hallar\u00eda subordinado un proceso fisiol\u00f3gico especial (creaci\u00f3n y destrucci\u00f3n) y en cada fragmento de sustancia viva actuar\u00edan, si bien en proporci\u00f3n distinta y siempre diferente, las dos clases de instintos.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de la pulsi\u00f3n de muerte, el sistema muscular permitir\u00eda en parte su expresi\u00f3n como instinto de destrucci\u00f3n, orientado hacia el mundo exterior y otros seres animados.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez admitida una mezcla de instintos, surge la idea de una disociaci\u00f3n m\u00e1s o menos completa de los mismos. En el componente s\u00e1dico de Eros tendr\u00edamos el ejemplo de una mezcla apropiada de instintos, y en el sadismo devenido independiente como perversi\u00f3n, el prototipo de una disociaci\u00f3n aunque no completa. Suponemos que el ataque epil\u00e9ptico es un producto y un signo de la disociaci\u00f3n de los instintos.<\/p>\n\n\n\n<p>La esencia, nos dice Freud de la regresi\u00f3n de la libido, est\u00e1 integrada por una disociaci\u00f3n de instintos, en cambio, la progresi\u00f3n sexual desde fases primitivas hasta una sexualidad adulta, tendr\u00eda como condici\u00f3n una agregaci\u00f3n de instintos.<\/p>\n\n\n\n<p>Freud antes de entrar a las servidumbres del Yo e intentando dar cuenta de una energ\u00eda libre que trabajar\u00eda seg\u00fan las circunstancias de descarga para Eros o para la pulsi\u00f3n de Muerte, deja constancia de que el narcisismo del Yo es secundario. Freud nos dice: \u201cSe nos impone aqu\u00ed una importante modificaci\u00f3n de la teor\u00eda del narcisismo. Al principio toda la libido se halla acumulada en el Ello, mientras el Yo es d\u00e9bil y est\u00e1 en per\u00edodo de formaci\u00f3n. El Ello emplea parte de esta libido en cargas er\u00f3ticas de objeto, despu\u00e9s de lo cual el Yo, robustecido ya, intenta apoderarse de esta libido de objeto e imponerse al Ello como objeto er\u00f3tico. El narcisismo del Yo es de este modo un narcisismo secundario, sustra\u00eddo a los objetos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y un poco volviendo a nuestras servidumbres, el Yo grupal tiene como caracter\u00edstica primordial, una de las caracter\u00edsticas principales del Yo ps\u00edquico, en tanto es un Yo que puede mirarse a s\u00ed mismo, y para que un Yo pueda mirarse a s\u00ed mismo es necesario que se disocie. El Supery\u00f3 tiene esa relaci\u00f3n tan especial con el Yo porque en el momento de su instalaci\u00f3n o de su construcci\u00f3n el Yo es d\u00e9bil, y adem\u00e1s, la identificaci\u00f3n que se produce en el Yo para que se construya el Supery\u00f3 hace que entren al Yo las figuras m\u00e1s importantes de la vida del sujeto. Es decir, en un Yo d\u00e9bil se instalan figuras fuertes. Mas la crueldad del Supery\u00f3 no viene de los modelos ideol\u00f3gicos conscientes, sino que viene del Ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Es de suponer que un grupo, para que no se estereotipe, para que no se atonte, es conveniente que constituya \u00e9l mismo su propio Supery\u00f3, porque si esto no ocurre la mirada del grupo es una mirada tal, que piensa que se puede vivir en un mundo civilizado sin instancia moral.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo que llegar, dice Freud, a ser normal y ser normal significa para Freud primero aceptar la realidad, luego transformarla. Si s\u00f3lo la transformo, soy un loco, si s\u00f3lo la acepto soy neur\u00f3tico. Sano es cuando acepto la realidad y, adem\u00e1s, la transformo.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces cuando ustedes hablan parecen no querer aceptar la realidad, aceptar la realidad para un candidato es aceptar la escritura psicoanal\u00edtica impartida por los profesores, y despu\u00e9s, sobre esa realidad aceptada comenzar\u00eda vuestro propio trabajo de transformaci\u00f3n, pero como habitualmente se los escucha intentar una transformaci\u00f3n de lo no aceptado, eso es muy parecido a un delirio o una alucinaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto lo decimos, porque para Freud es el loco el que niega la realidad establecida, niega, hace como que no existe y transforma esa realidad negada de manera delirante o alucinatoria. En cambio el neur\u00f3tico al no poder soportar la realidad que acepta, huye de esa realidad para no encontrarse con ella, llegando tarde, no leyendo y, si ustedes permiten que caiga sobre nosotros la crueldad del Supery\u00f3, protestando por el pago.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es bueno decir que, por otra parte, el psicoan\u00e1lisis no resuelve estas cuestiones, que el psicoan\u00e1lisis arregla otras cuestiones, o mejor dicho, el psicoan\u00e1lisis no arregla ninguna cuesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema del conocimiento, de la pertenencia al grupo, de la cooperaci\u00f3n, son problemas ideol\u00f3gicos: la burgues\u00eda es la que no puede agruparse, la burgues\u00eda es la que fragmenta el conocimiento, en definitiva, en la burgues\u00eda, en su dominio, nadie quiere pagar por el trabajo te\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p>A m\u00ed me gustar\u00eda que no se fraccione el conocimiento, por eso quiero decirles que no hay sujeto ps\u00edquico, as\u00ed como no hay sujeto imaginario porque eso es un perverso, no hay sujeto real porque eso es la locura y no hay sujeto simb\u00f3lico porque eso es la neurosis obsesiva, tampoco hay sujeto ps\u00edquico solo. Convengamos entonces que el sujeto ps\u00edquico es una convenci\u00f3n te\u00f3rica, y que su existencia es s\u00f3lo comprobable en la experiencia anal\u00edtica en situaci\u00f3n de transferencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El Supery\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de su crueldad, es el que permite la discriminaci\u00f3n, es el que llama la atenci\u00f3n al Yo, sobre el tiempo y el espacio que ocupa el propio Yo. No es el Yo como se cree que coordina el tiempo y el espacio, sino que es el Supery\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>El Yo no solamente es d\u00e9bil frente al Supery\u00f3, se opondr\u00e1 al Ello de tal manera que ejercer\u00e1 la represi\u00f3n. Cuando el Yo d\u00e9bil es vencido por el Ello va a trastornar su relaci\u00f3n con el Supery\u00f3, es decir, su relaci\u00f3n con los l\u00edmites. Por lo tanto quedar\u00e1 alterada para siempre la realidad del sujeto y nos encontraremos en presencia de la psicosis.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, el Yo d\u00e9bil vencido por el Ello pierde su relaci\u00f3n con el Supery\u00f3, por lo tanto, pierde la noci\u00f3n de tiempo, de espacio; pierde, se produce una soluci\u00f3n de continuidad con lo real.<\/p>\n\n\n\n<p>Freud para darnos su base experimental, nos va a hablar de un hecho fundamental en la cl\u00ednica psicoanal\u00edtica producido por el sentimiento de culpa inconsciente del sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p>Este hecho cl\u00ednico se llama reacci\u00f3n terap\u00e9utica negativa, que Freud simplifica diciendo que el paciente ha perdido su voluntad de curarse y prefiere, a simple vista, continuar enfermo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta reacci\u00f3n terap\u00e9utica negativa no se produce en cualquier momento del tratamiento, casi nunca cuando las cosas a\u00fan no funcionan o funcionan mal.<\/p>\n\n\n\n<p>La Escuela no les tuvo que decir que no ten\u00edan Supery\u00f3 y que tuvieran cuidado porque estaban al borde de una sanci\u00f3n, cuando todo les iba mal, cuando no entend\u00edan una palabra, cuando no estudiaban, cuando no le\u00edan. No, todo lo contrario, cuando la relaci\u00f3n entre ustedes y la Escuela era arm\u00f3nica y la Escuela les hab\u00eda dicho de alguna manera que ustedes estaban en la senda del conocimiento, es cuando aparecieron en ustedes las resistencias, es decir, la relaci\u00f3n terap\u00e9utica negativa por sentimiento de culpa inconsciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Y cuando ocurre esto el sujeto puede tener cualquier neurosis, pero Freud nos ense\u00f1a que puede tener fundamentalmente dos: la melancol\u00eda o bien, la neurosis obsesiva.<\/p>\n\n\n\n<p>En la neurosis obsesiva el Supery\u00f3 reprocha al Yo por un delito que \u00e9ste no ha cometido. \u00bfC\u00f3mo se puede entender esto? En el juego de pasiones que se establece entre el Yo, el Supery\u00f3 y el Ello. El Supery\u00f3 capta antes que el Yo un deseo del Ello. Lo hace responsable al Yo y comienza a castigarlo, pero he aqu\u00ed la sorpresa, el neur\u00f3tico obsesivo no acepta las recriminaciones del Supery\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de definir la neurosis obsesiva vamos a decir que en la melancol\u00eda, el Supery\u00f3 recrimina al Yo de una falta cometida, y el Yo se siente culpable de la falta porque el objeto al cual recrimina el Supery\u00f3, ha accedido al Yo por identificaci\u00f3n. Es decir, que cuando el Supery\u00f3 le dice al Yo \u201ceres malo\u201d, el Yo es malo, porque el malo al cual se refiere el Supery\u00f3 est\u00e1 en el Yo por identificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed Freud se pregunta c\u00f3mo es posible que el Supery\u00f3 o una parte del Yo sea capaz de juntar en \u00e9l todo el instinto de muerte y castigar al Yo hasta su destrucci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo se explica el suicidio de los melanc\u00f3licos?<\/p>\n\n\n\n<p>En primer t\u00e9rmino en el proceso de identificaci\u00f3n Eros queda desexualizado y la pulsi\u00f3n de muerte en libertad act\u00faa a sus anchas sin los l\u00edmites de la combinaci\u00f3n con Eros.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:54px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Miguel Oscar Menassa<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">FREUD Y LACAN -hablados-5<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Editorial Grupo Cero, Madrid &#8211; Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.editorialgrupocero.com\/libro\/freud-y-lacan-hablados-5_89042\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/51b6WTb6qtL._AC_UF10001000_QL80_.jpg\" alt=\"&quot;El ideal de an\u00e1lisis no es el completo dominio de s\u00ed, la ausencia de pasi\u00f3n. Es hacer al sujeto capaz de sostener el di\u00e1logo anal\u00edtico, de no hablar ni demasiado pronto, ni demasiado tarde.\n\nA este fin apunta un an\u00e1lisis did\u00e1ctico, en cuanto a la propia experiencia anal\u00edtica, se trata menos de recordar que de reescribir la historia, es decir, se trata de la reconstrucci\u00f3n.\n\nLo m\u00e1s alejado (y esto para entrar en el tema de las servidumbres del yo), de toda la estructura anal\u00edtica, es el Yo. El Yo est\u00e1 estructurado, exactamente, como un s\u00edntoma. No es m\u00e1s que un s\u00edntoma privilegiado en el interior del sujeto. Es el s\u00edntoma humano por excelencia, podr\u00edamos decir, el Yo es la enfermedad mental del hombre&quot;.\n\nMiguel Oscar Menassa\" class=\"wp-image-902\" width=\"553\" height=\"829\" srcset=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/51b6WTb6qtL._AC_UF10001000_QL80_.jpg 667w, https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/51b6WTb6qtL._AC_UF10001000_QL80_-200x300.jpg 200w\" sizes=\"(max-width: 553px) 100vw, 553px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy intentaremos hablar de las Servidumbres del Yo y algunas frases que quedaron pendientes de las dos clases de instintos. Al hablar del Supery\u00f3, del Yo y del Ello en la segunda t\u00f3pica freudiana, hubiese preferido que, en el momento de dar esta conferencia, ustedes hubieran constituido, aunque fuera m\u00ednimo o primitivo, un Supery\u00f3. Espero que nadie se sienta nombrado, o viceversa espero que todos se sientan nombrados. Hay un problema que se plantea en psicoan\u00e1lisis que es el problema del dinero y del sexo, \u00edntimamente relacionados. Cuando digo que la cuesti\u00f3n con el dinero est\u00e1 \u00edntimamente relacionada al sexo, estoy diciendo que en el manejo del dinero, lo que normalmente se ve es la actuaci\u00f3n sobre el yo de la conciencia moral, por alg\u00fan goce extra que ha recibido el Yo. Entender la constituci\u00f3n del Supery\u00f3, entender la particular dial\u00e9ctica que esta parte diferenciada del Yo va a tener&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":1051,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1,20],"tags":[233,25,80,31,239,47,34,26,238],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1048"}],"collection":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1048"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1048\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1058,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1048\/revisions\/1058"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1051"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1048"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1048"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1048"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}