{"id":1076,"date":"2026-02-11T18:40:44","date_gmt":"2026-02-11T17:40:44","guid":{"rendered":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/?p=1076"},"modified":"2026-02-11T18:40:45","modified_gmt":"2026-02-11T17:40:45","slug":"aportaciones-a-la-psicologia-de-la-vida-amorosa-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/aportaciones-a-la-psicologia-de-la-vida-amorosa-ii\/","title":{"rendered":"APORTACIONES A LA PSICOLOG\u00cdA DE LA VIDA AMOROSA II"},"content":{"rendered":"\n<h2><strong>LA SEXUALIDAD<\/strong>. <strong>APORTACIONES A LA PSICOLOG\u00cdA DE LA VIDA AMOROSA<\/strong> <strong>II<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>(<a href=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-admin\/post.php?post=1071&amp;action=edit\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Viene de aqu\u00ed)<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Estamos trabajando las \u201cAportaciones a la Psicolog\u00eda de la Vida Amorosa\u201d. Hab\u00edamos visto aquella situaci\u00f3n en donde el hombre masculino elige su objeto sexual guiado por el perjuicio del tercero.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Antes de seguir, si ustedes tienen alguna pregunta, o alguna elaboraci\u00f3n posterior a la clase dada sobre el tema\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El ni\u00f1o dice siempre: es posible que tus padres y otras personas hagan eso, pero mis padres no. Me imagino que \u00e9ste debe ser el motivo inconsciente, esta frase, que impide que ustedes hablen acerca de las relaciones sexuales guiadas por el perjuicio del tercero, en tanto el ni\u00f1o niega las relaciones sexuales de los padres precisamente, como inicio o como fundaci\u00f3n de este perjuicio.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Entonces, es posible que tus padres y otras personas hagan eso, pero mis padres no. Para poder entrar en la clase de hoy, hab\u00edamos dicho que hab\u00eda dos componentes, uno era el perjuicio del tercero, y otro era una segunda condici\u00f3n de amor a la prostituta, o a la mujer f\u00e1cil, y hab\u00edamos llegado al lugar donde el primero pod\u00eda fundamentarse en la relaci\u00f3n ed\u00edpica, y hab\u00edamos terminado la clase con la frase donde Freud dec\u00eda que la segunda condici\u00f3n, esto es, la liviandad del objeto elegido, no parece poder derivarse del complejo materno.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Esta frase forma parte de la ret\u00f3rica freudiana, en el sentido de hablar como si hablara el interlocutor, es decir, que Freud comienza habitualmente sus escritos y dentro de sus escritos los puntos y aparte, reconstruyendo en el texto, una versi\u00f3n que no es de \u00e9l sino de lo que \u00e9l supone que es su interlocutor, es decir, la medicina, la psicolog\u00eda, la filosof\u00eda, de la \u00e9poca en que \u00e9l est\u00e1 escribiendo estos escritos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Quiero \u201caburrirlos\u201d con una p\u00e1gina y media para ver c\u00f3mo \u00e9l llega a la frase \u2013yo pasar\u00eda de esto que les acabo de decir, que es una ret\u00f3rica freudiana\u2013, pasar\u00eda a la frase que \u00e9l realmente quiere decir que es la siguiente: el hecho de que la madre haya otorgado al padre el favor sexual, le parece al ni\u00f1o constituir algo como una imperdonable infidelidad. Quiere decir, que tambi\u00e9n elegir a una mujer por su liviandad, dice Freud, est\u00e1 fundado en el complejo de Edipo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Lo que les quiero mostrar ya que se trata de la vida amorosa la clase de hoy, la vida amorosa de Freud, es decir la sexualidad en la ret\u00f3rica freudiana que le permite ir desde la frase que le hace decir a su interlocutor, a la frase que \u00e9l en realidad quiere demostrar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cEl pensamiento consciente del adulto ve en la madre una personalidad de intachable pureza moral, y nada hay tan ofensivo cuando llega del exterior, o tan doloroso cuando surge en la conciencia \u00edntima como una duda sobre esta cualidad de la madre. Pero precisamente, la decidida ant\u00edtesis entre la madre y la prostituta ha de estimularnos a investigar la evoluci\u00f3n y la relaci\u00f3n inconsciente de estos dos complejos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Freud llama a estas dos cosas: dos complejos. Pone \u201cmadre\u201d y \u201cprostituta\u201d, entre comillas, y dos l\u00edneas m\u00e1s abajo dice: estos dos complejos, \u00e9stos dos prejuicios, estos dos modelos ideol\u00f3gicos incluidos dentro de las tendencias sexuales del sujeto, pueden transformarse, en tanto son complejos, son neur\u00f3ticos, son ideol\u00f3gicos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cPues sabemos ya de antiguo, que en lo inconsciente suelen confundirse en un solo momento, lo que la conciencia nos ofrece antit\u00e9ticamente disociados\u201d. En el inconsciente pueden encontrarse, en un solo objeto, dos que la conciencia nos los muestra disociados.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Tal investigaci\u00f3n nos conduce al per\u00edodo en que el ni\u00f1o llega ya a cierto conocimiento de la naturaleza de las relaciones sexuales de los adultos, per\u00edodo que situamos en los a\u00f1os inmediatamente anteriores a la pubertad, revelaciones brutales, de franca tendencia depresiva y rebelde, se inicia el infantil sujeto en el secreto de la vida sexual, destruyendo la autoridad de los adultos, incompatible con el descubrimiento de su vida sexual. Lo que m\u00e1s impresiona al ni\u00f1o es la aplicaci\u00f3n de tales revelaciones de la vida de sus propios padres, as\u00ed, no es raro verle rechazar indignado tal posibilidad diciendo a su iniciador: es posible que tus padres y otras personas hagan eso, pero los m\u00edos no.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Como corolario casi regular de ilustraci\u00f3n sexual, averigua el ni\u00f1o al mismo tiempo la existencia de ciertas mujeres que realizan profesionalmente el acto sexual, siendo por ello generalmente despreciadas. Al principio no comparte tal desprecio, y lo que experimenta es una mezcla de atracci\u00f3n, de ahorro, al darse cuenta de que tambi\u00e9n a \u00e9l pueden iniciarle tales mujeres en la vida sexual, que supon\u00eda privilegio exclusivo de los mayores.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Cuando m\u00e1s tarde no puede ya mantener aquella primera duda que exclu\u00eda a sus padres de las bajas normas de la actividad sexual, llega a decirse con l\u00f3gico cinismo que la diferencia entre la madre y la prostituta no es en \u00faltimo t\u00e9rmino tan grande, puesto que ambas realizan el mismo acto. Las revelaciones sexuales han despertado en \u00e9l las huellas mn\u00e9micas de sus impresiones y deseos infantiles m\u00e1s tempranos, reanimando consiguientemente determinados impulsos ps\u00edquicos. Comienza pues a desear a la madre en el nuevo sentido descubierto, y a odiar al padre como un rival que estorba el cumplimiento de tal deseo. En nuestra terminolog\u00eda decimos que el sujeto queda dominado por el complejo de Edipo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El hecho de que la madre haya otorgado al padre el favor sexual, le parece constituir algo como una imperdonable infidelidad. Cuando \u00e9stos impulsos no se desvanecen r\u00e1pidamente su \u00fanico desenlace posible es el de agotarse en fantas\u00edas, que giran alrededor de la actividad sexual de la madre, y la tensi\u00f3n provocada por tales fantas\u00edas induce al sujeto a buscar su descarga en la masturbaci\u00f3n. A causa de la actuaci\u00f3n conjunta de los dos motivos impulsores, el deseo y la venganza, predomina la fantas\u00eda cuyo argumento es la infidelidad conyugal de la madre. El amante con quien la madre comete tales intimidades, presenta casi siempre los rasgos de la propia personalidad, pero idealizada y situada en la edad del padre rival.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Bajo el nombre de Novela Familiar del Neur\u00f3tico, hemos descrito los m\u00faltiples productos de esta actividad imaginativa y su entretejimiento con diversos intereses ego\u00edstas de este per\u00edodo de la vida individual. Ahora bien, una vez conocido este fragmento del desarrollo an\u00edmico, no puede parecernos ya contradictorio e Incomprensible que la liviandad exigida del objeto, como requisito de su elecci\u00f3n, se derive tambi\u00e9n directamente del complejo materno.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, entre que elijo porque ella le pertenece a otro y la elijo liviana porque ella fue infiel, ha nacido en m\u00ed conjuntamente con ello el deseo de redimirla. Porque si ella es de otro y tambi\u00e9n es una prostituta no voy a poder seguir adelante con mi amor, entonces hay una manera de continuar esta relaci\u00f3n, dice Freud, ahora adem\u00e1s de querer la de otro \u2013perjuicio del tercero\u2013 y prostituta -perjuicio de que la madre tuvo que mantener relaciones con el padre-, la \u00fanica manera de proseguir es redimirla.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La tendencia a redimir a la mujer querida, no parece enlazarse sino de un modo muy indirecto y superficial de car\u00e1cter consciente con las citadas fantas\u00edas que han llegado a conquistar el dominio de la vida er\u00f3tica del hombre. La inconsciencia y la infidelidad de la mujer amada la exponen a graves peligros, y es comprensible que el amante se esfuerce en preservarla de ello, guardando su virtud y oponi\u00e9ndose a sus malas inclinaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Sin embargo el estudio de recuerdos encubridores, las fantas\u00edas y los sue\u00f1os, nos descubren tambi\u00e9n en este caso, una acabada racionalizaci\u00f3n de un motivo inconsciente equiparable a la esperada elaboraci\u00f3n secundaria de un sue\u00f1o. En realidad, el motivo de la redenci\u00f3n posee significaci\u00f3n e historia propia, y es una ramificaci\u00f3n independiente del complejo materno, o m\u00e1s exactamente, del complejo parental.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Cuando el ni\u00f1o oye decir que debe su vida a sus padres, o que su madre le ha dado la vida, surgen en \u00e9l impulsos cari\u00f1osos unidos a otros antag\u00f3nicos, de afirmaci\u00f3n personal independiente, impulsos que dan origen al deseo de corresponder a sus padres con un don an\u00e1logo, pagando as\u00ed la deuda con ellos contra\u00edda. Sucede como si el sujeto se dijera movido por un sentimiento de rebeld\u00eda, no necesito nada de mi padre y quiero devolverle todo lo que le he costado.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo el dominio de \u00e9stos sentimientos constituye entonces la fantas\u00eda de salvar a sus padres de un peligro de muerte quedando as\u00ed en paz con \u00e9l, fantas\u00eda que suele desplazarse luego sobre la figura del emperador, el rey u otra heredada personalidad, quedando as\u00ed capacitada para hacerse consciente, incluso para ser utilizada en la creaci\u00f3n po\u00e9tica o de poder.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;M\u00e1s por medio de un ligero cambio de sentido, f\u00e1cil en lo inconsciente, comparable a la discusi\u00f3n consciente de los conceptos, la salvaci\u00f3n de la madre adquiere el sentido de regarle o hacerle un ni\u00f1o, naturalmente un ni\u00f1o en todo semejante al sujeto. Este cambio de sentido no es nada arbitrario, y el significado de la nueva modalidad de la fantas\u00eda de salvaci\u00f3n no se aleja de su primitivo sentido tanto como a primera vista pudiera parecer, la madre le ha dado a uno la vida, la propia, uno corresponde a este don d\u00e1ndole a ella otra vida, la de un ni\u00f1o en todo semejante a uno. El hijo muestra su agradecimiento deseando obtener de su madre, un hijo igual a \u00e9l, lo que equivale a identificarse totalmente con el padre en la fantas\u00eda de salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Este deseo del sujeto de ser su propio padre satisface todos sus instintos.<\/p>\n\n\n\n<p>No puedo creer que est\u00e9 leyendo lo que estoy leyendo y ustedes permanezcan as\u00ed, es imposible\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Hay una leyenda dice Freud, escocesa, donde el sujeto no hab\u00eda nacido sino que hab\u00eda sido arrancado del seno de su madre, por lo tanto no conoc\u00eda el miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo la necesito con otro porque me recuerda aquella escena, pero al necesitarla con otro, la recuerdo liviana y enga\u00f1\u00e1ndome, por lo tanto, la quiero prostituta para salvarla, cuando en realidad la necesito prostituta, para que adem\u00e1s de con mi padre tenga relaciones conmigo, porque yo quiero regalarle para devolverle lo que ella me dio, un hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Es com\u00fan en la consulta del psicoanalista en las relaciones de pareja, mostrar, ver materialmente esto que estamos hablando, como es por ejemplo el hombre el que va indic\u00e1ndole a ella los caminos del a infidelidad. Psicoanal\u00edticamente visto el panorama, que el hombre le diga a su mujer despintada y mirando la televisi\u00f3n: v\u00edstete, p\u00edntate, salgamos a la calle\u2026ya es el inicio de una combinaci\u00f3n para que este hombre salga del aburrimiento sexual, en tanto no puede desear si ella no le pertenece a otro.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El perjuicio del tercero, Freud lo dice, lo recordamos, va desde la presencia real, material del otro hasta la exageraci\u00f3n de las tendencias seductoras en ella.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En la paranoia, el perjuicio del tercero lo es constante, sin que nunca haya un tercero \u00bfqui\u00e9n se anima a enamorarse de la mujer de un paranoico? El paranoico te mata. El paranoico es paranoico porque nadie se anima a enamorarse de la mujer del paranoico, si no ser\u00eda un criminal. El paranoico es paranoico porque cuando va a comprobar la realidad es un paranoico, no existe el enga\u00f1o, si no ser\u00eda un criminal.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Sobre una degradaci\u00f3n general de la vida er\u00f3tica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Estamos mostrando la poca independencia del hombre masculino, as\u00ed como en otras clases tuvimos que mostrar la poca independencia del hombre femenino en su elecci\u00f3n de objeto.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Elige el objeto si tiene otro, su padre, por lo tanto ella es su madre. La elige si es un poco m\u00e1s puta que santa, por aquella infidelidad primera de su madre, y ahora adem\u00e1s para excitarse con ella, ella tiene que estar degradada, porque todo objeto que est\u00e9 por encima de \u00e9l, es su madre. Para evitar la relaci\u00f3n incestuosa, el ama todo lo que es m\u00e1s grande que \u00e9l, y desea todo lo que est\u00e1 por debajo de \u00e9l. Es decir, si est\u00e1 por debajo de \u00e9l, no puede ser su madre ni dios, por lo tanto desea, carnal, mundano, animal, hace esas separaciones. Todo lo que est\u00e1 arriba de \u00e9l, la madre o dios, \u00e9l ama, desarrolla los sentimientos cari\u00f1osos, de ternura.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Esto produce impotencia en todos los casos. Esta forma de elegir el objeto produce impotencia, porque en la medida en que un hombre va creciendo, va abandonando a los seres inferiores que lo rodean, entonces tarde o temprano en esa paridad, el sujeto es impotente, a veces pasa a los quince, a veces a los veinte, otras a los veinticinco, y a veces a los cuarenta a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Cuando se le equiparan las relaciones ya no hay ning\u00fan objeto posible de ser denigrado, entonces si no hay objeto posible de ser denigrado, no tengo deseo, porque todo objeto enaltecido, equiparado, es mi madre o dios, con los cuales no se pueden tener relaciones sexuales como ustedes bien saben.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Esta singular perturbaci\u00f3n, la impotencia ps\u00edquica, ataca a individuos de naturaleza intensamente libidinosa y se manifiesta en que los \u00f3rganos ejecutivos de la sexualidad reh\u00fasan su colaboraci\u00f3n al acto sexual. Hay como una anarqu\u00eda, se independizan los \u00f3rganos genitales, porque el sujeto tiene tendencia a la realizaci\u00f3n del acto y adem\u00e1s tiene deseo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Se trata realmente de la acci\u00f3n inhibitoria de ciertos complejos ps\u00edquicos que se sustraen al conocimiento del individuo, material pat\u00f3geno cuyo contenido m\u00e1s frecuente es la fijaci\u00f3n incestuosa no dominada, a la madre, o a la hermana.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Al someter un caso de franca impotencia ps\u00edquica a un penetrante estudio psicoanal\u00edtico, obtenemos sobre los procesos psicosexuales que en \u00e9l se desarrollan los siguientes datos: a) el fundamento de la enfermad es de nuevo, como muy probablemente en todas las perturbaciones neur\u00f3ticas, una inhibici\u00f3n del proceso evolutivo que conduce a la libido hasta su estructura definitiva. En el caso que nos ocupa, no han llegado a fundirse las dos corrientes cuya confluencia asegura una conducta er\u00f3tica plenamente normal: la corriente cari\u00f1osa y la corriente sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La corriente cari\u00f1osa: amo lo que enaltezco, y deseo lo que denigro, entonces nunca tengo una conducta er\u00f3tica plenamente normal, porque para eso tendr\u00edan que estar reunidas la corriente amorosa y la corriente sensual, dice Freud.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Tendr\u00eda que ser la misma persona que desencadena mi amor, mis tendencias cari\u00f1osas, maternales, filiales, y adem\u00e1s mi deseo sexual adulto.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Pero al tropezar aqu\u00ed con el obst\u00e1culo que supone la barrera moral contra el incesto, erigida en el intervalo, tender\u00e1 a transferirse lo antes posible de dichos objetos primarios a otros, ajenos al c\u00edrculo familiar del sujeto, con los cuales sea posible una vida sexual real. Estos nuevos objetos son elegidos sin embargo conforme al prototipo, la imagen de los infantiles.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Pero con el tiempo atraen a s\u00ed todo el cari\u00f1o ligado a lo primitivo. El hombre abandonar\u00e1 a su padre y a su madre, seg\u00fan el precepto b\u00edblico, para seguir a su esposa, fundi\u00e9ndose entonces el cari\u00f1o y la sensualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El m\u00e1ximo grado de enamoramiento sensual traer\u00e1 consigo la m\u00e1xima valoraci\u00f3n ps\u00edquica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La supervaloraci\u00f3n normal del objeto sexual por parte del hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Dos distintos factores pueden provocar el fracaso de esta evoluci\u00f3n progresiva de la libido. En primer lugar, el grado de interdicci\u00f3n real que se oponga a la nueva elecci\u00f3n de objeto, apartando de ella al individuo. En segundo, el grado de atracci\u00f3n ejercido por los objetos infantiles que de abandonar se trata, grado directamente proporcional a la carga er\u00f3tica de que fueron investidos en la infancia. La libido se aparta de la realidad, es acogida por la fantas\u00eda, introversi\u00f3n, intensifica las im\u00e1genes de los primeros objetos sexuales y vuelve a fijarse en ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La impotencia ps\u00edquica propiamente dicha exige premisas menos marcadas. La corriente sensual no ha de verse obligada a ocultarse en su totalidad detr\u00e1s de la cari\u00f1osa, sino que ha de conservar energ\u00eda y libertad suficientes para conquistar en parte el acceso a la realidad, pero la actividad sexual de tales personas presenta claros signos de no hallarse sustentada con toda su plena energ\u00eda instintiva ps\u00edquica, mostr\u00e1ndose caprichosa, f\u00e1cil de perturbar, incorrecta muchas veces en la ejecuci\u00f3n, y adem\u00e1s, poco placentera.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Pero sobre todo, se ve obligado a eludir toda corriente amorosa, lo que supone una considerable limitaci\u00f3n de la elecci\u00f3n de objeto.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Es decir, que todo objeto sexual que me vaya a despertar tendencias cari\u00f1osas es apartado de m\u00ed, por lo tanto se reduce inmensamente la posibilidad de elecci\u00f3n de objeto amoroso.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La corriente sensual permanecida activa, buscar\u00e1 tan s\u00f3lo objetos que no despierten el recuerdo de los incestuosos prohibidos, y la impresi\u00f3n producida al sujeto por aquellas mujeres cuyas cualidades podr\u00edan inspirarle una valoraci\u00f3n ps\u00edquica elevada no se resuelve en \u00e9l en excitaci\u00f3n sensual, sino en cari\u00f1o er\u00f3ticamente ineficaz.<\/p>\n\n\n\n<p>Cari\u00f1o er\u00f3ticamente ineficaz, es decir, impotencia. La vida er\u00f3tica de estos individuos permanece disociada en dos direcciones, personificadas por el arte en el amor divino y el amor terreno o (animal). Si aman a una mujer, no la desean, y si la desean, no pueden amarla. Contra esta perturbaci\u00f3n los individuos que padecen la disociaci\u00f3n er\u00f3tica descrita se acogen principalmente a la degradaci\u00f3n ps\u00edquica del objeto sexual, reservando para el objeto incestuoso y sus subrogados la supervaloraci\u00f3n que normalmente corresponde dar al objeto sexual real.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Aquellas personas, por \u00faltimo, en quienes las corrientes cari\u00f1osa y sensual no han confluido debidamente, viven por lo general, una vida sexual poco refinada. Perduran en ellas fines sexuales perversos, cuyo incumplimiento es percibido como una sensible disminuci\u00f3n de placer, pero que s\u00f3lo parece posible alcanzar con un objeto sexual rebajado e inestimado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Descubrimos ya los motivos de las fantas\u00edas descritas, en las cuales el adolescente rebaja a su madre a nivel de la prostituta. Tales fantas\u00edas tienden a construir, por lo menos en la imaginaci\u00f3n, un puente sobre el abismo que separa las dos corrientes er\u00f3ticas, y degradando a la madre, ganarla para objeto de la sensualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La impotencia se verifica en otra forma cl\u00ednica, que a veces nos confunde porque estos hombres tienen erecci\u00f3n perfecta pero no sienten nada, psicoanest\u00e9sicos los llama Freud. Realizan el coito, pero no sienten nada. \u00c9l lo compara a la frigidez.<\/p>\n\n\n\n<p>Freud enlaza estos casos de psicoanestesia masculina a la frigidez femenina, infinitamente frecuente, siendo el mejor camino para descubrir y explicar la conducta er\u00f3tica de estas mujeres, su comparaci\u00f3n con la impotencia ps\u00edquica del hombre, mucho m\u00e1s ruidosa. Prescindiendo de tal extensi\u00f3n del concepto de impotencia ps\u00edquica, atendiendo tan s\u00f3lo a las gradaciones y su sintomatolog\u00eda, no podemos eludir la impresi\u00f3n de que la conducta er\u00f3tica del hombre civilizado presenta generalmente hoy en d\u00eda, el sello de la impotencia ps\u00edquica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;S\u00f3lo en una limitada minor\u00eda aparecen debidamente confundidas la corriente cari\u00f1osa y la corriente sensual. El hombre siente casi siempre coartada su actividad sexual por el respeto a la mujer, y s\u00f3lo desarrolla su plena potencia, vuelvo a insistir, con objetos sexuales degradados.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u00bfSe acuerdan de la sarracena de la pel\u00edcula de Fellini? Ah\u00ed es donde uno m\u00e1s desea \u00bfSe acuerdan de la ronda que los chicos le hacen a la sarracena? La gorda de la pel\u00edcula Ocho y Medio. Hay una gorda al principio, una escena muy er\u00f3tica, los ni\u00f1os juegan a la ronda alrededor de la gorda, bueno, esos son los objetos que se desean.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u00bfC\u00f3mo termina esto? El asunto es que el sujeto regresa a la adolescencia, el sujeto impotente, y encuentra que ya tiene un desarrollo intenso, encuentra prohibida toda satisfacci\u00f3n, tanto en los objetos incestuosos como en los objetos extra\u00f1os, quedan contaminados por un motivo o el otro.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Es el inconsciente, no la conciencia, entonces por ejemplo, esa manera de cruzarse de piernas ya puede significar que ella sea una mujer liviana. Ni hablar de una falda con un tajo, despu\u00e9s ella puede ser una intelectual, pero cuando yo era ni\u00f1o una falda cortada era una locura, hab\u00eda que irse a confesar cuando se ve\u00eda a una mujer as\u00ed en la calle.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: Si uno era cristiano\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u2013 Si uno era cristiano, eran peque\u00f1os detalles. Las cejas, las cejas de N\u00e9lida Roca, que era una bailarina. Recuerdo las cejas. Voy por la calle y me enamoro de una chica muy decente pero que tiene las cejas de N\u00e9lida Roca, para m\u00ed es una prostituta porque bailaba, levantaba las piernas. Es el inconsciente, un detallecito, un olor.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Me acuerdo una vez en un laboratorio grupal. Una chica se dio cuenta en el laboratorio por qu\u00e9 no pod\u00eda soportar a los hombres afeitados, todos sus novios ten\u00edan barba, cosa que a ella adem\u00e1s le molestaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Pero los hombres que se afeitaban se pon\u00edan colonia. Ella dorm\u00eda todas las tardes cuando su padre se afeitaba, se acostaba al lado del padre y dorm\u00eda la siesta y ol\u00eda el perfume de su padre. Situaci\u00f3n que descubri\u00f3 a los treinta a\u00f1os, despu\u00e9s de tener por lo menos diez relaciones con hombres con barba. Vieron, ah\u00ed era un perfume, un olor, un h\u00e1lito, un desv\u00edo, una cadencia, un movimiento, la forma de poner el pie cuando camino, el color de los ojos, la vivacidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Ah\u00ed es donde cometo el incesto, porque si para cometer el incesto me tengo que ir a acostar verdaderamente con mi madre, el psicoan\u00e1lisis no existir\u00eda, porque eso ya est\u00e1 prohibido por la polic\u00eda. El incesto lo cometo ah\u00ed, quedo transfigurado por haber percibido aquel olor, aquel silencio, aquel gesto, esa arruga, esa forma de tirarse el cabello para atr\u00e1s, la onda que le ca\u00eda sobre la cara\u2026 Me enamoro, me caso, tengo hijos con eso, no con mujeres y con hombres, por eso es importante la clase de hoy. Vivo al lado de gestos, de personas que no son personas, son restos de escenas pasadas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Nos faltar\u00eda hablar un poco de la impotencia y de un tema muy interesante que viene despu\u00e9s que se llama \u201cEl Tab\u00fa de la Virginidad\u201d, para terminar con las Aportaciones a la Psicolog\u00eda de la Vida Er\u00f3tica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Ya que se trata de la vida amorosa, traje unos escritos sobre el orgasmo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cAhora podr\u00edamos decir que me encuentro en una situaci\u00f3n como cuando a punto de penetrarla, ella frunce los ojos como para mirarme de cerca a pesar de que estamos uno encima del otro, y recuerda que a la ma\u00f1ana, hace diez horas, no la salud\u00e9 con alegr\u00eda, y claro, en esos momentos no s\u00e9 c\u00f3mo seguir.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;A veces le pido por favor que se olvide de la madre.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;A veces la sacudo de los cabellos y le grito que la amo y que quiero tener un hijo suyo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Ella a veces se asusta y se entrega entonces al ritual del juego y la memoria.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;A veces, a veces, no hay manera de convencerla de que tenemos que comenzar todo de nuevo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El orgasmo es la culminaci\u00f3n del placer sexual. Se llamar\u00eda orgasmo entonces a toda culminaci\u00f3n de un hecho humano, entre humanos, tambi\u00e9n el hecho genital.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Hecho genital, que como sabemos, en sus dimensiones metanormales\u2013anormales\u2013 hace posible el orgasmo en soledad, o bien poniendo en contacto parte del cuerpo de una persona con alg\u00fan objeto inanimado o animal. Pero debemos decir que a pesar de las posibilidades siempre amplias de producirse, y contrariamente a lo que era dable pensar, el orgasmo no se produce tan frecuentemente y menos si hacemos depender su producci\u00f3n s\u00f3lo de ciertas maniobras mec\u00e1nicas o ciertas posiciones cinematogr\u00e1ficas, ya que sobre el orgasmo pesan los m\u00e1s variados y m\u00faltiples caprichos humanos, todos ellos destinados a impedirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Digamos que Einstein nos ha ofrecido la posibilidad de la relativizaci\u00f3n de los fen\u00f3menos. Mirado desde la econom\u00eda pol\u00edtica, lo sexual es una resistencia a que el hombre se encuentre con su verdadero drama actual, su posicionamiento de clase y la transformaci\u00f3n de los medios sociales de producci\u00f3n, de amor, de mercanc\u00edas y de lenguaje. Pero mirado desde la intersubjetividad, ese sujeto peleando por lo social es un sujeto que se resiste a encontrarse con el drama de su sobredeterminaci\u00f3n sexual. Y est\u00e1 claro que si miro por el espectrofot\u00f3metro, est\u00e1 claro que el que lucha por su posici\u00f3n social y el que se psicoanaliza por su posici\u00f3n sexual, son dos locos, dos ignorantes que est\u00e1n recargando su sistema nervioso de plomo y de manganeso, inexplicablemente\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;P\u00fablico:\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u2013 Eso es porque mientras est\u00e1 la envidia est\u00e1 negado el trabajo del psicoanalista, es una cosa transferencial. Mientras hay envidia, lo que est\u00e1 negado es el trabajo, el pensamiento es m\u00e1gico animista. Cuando supero la envidia, cuando hablo de la envidia, me doy cuenta de que estoy comprando a una persona desde hace siete a\u00f1os, y que me ha hecho bien. Entonces yo ahora empiezo a entender la noci\u00f3n de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Por eso es que a las mujeres les cuesta tanto trabajo psicoanalizarse, no es broma, tienen que incorporar a su vida la noci\u00f3n de trabajo, si no, no se pueden psicoanalizar, porque no hay hombre que no produzca ese trabajo con su sistema inconsciente, se termin\u00f3 la magia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Entonces, tengo fantas\u00edas de lo que vine haciendo sin saber, que fui comprando el tiempo del deseo de esa otra persona para investigar acerca del deseo, por fin me doy cuenta de eso, que el otro fue mi empleado, no mi amo, mi madre, mi padre, sino mi empleado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;P\u00fablico:\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u2013 La noci\u00f3n de trabajo, porque la burgues\u00eda lo que necesita es que quede reprimida la noci\u00f3n de trabajo. Claro, cuando yo le digo cinco mil pesetas, usted se queda en el mercado y dice: \u00a1Qu\u00e9 caro que es! Usted se queda en el precio, no en el valor. Usted no hace una reconstrucci\u00f3n del trabajo que me cost\u00f3 llegar a la palabra de cinco mil pesetas, eso no lo hace.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Si abarcamos ahora con una ojeada general \u2013dice Freud\u2013 todo lo que dijimos antes lo vamos a juntar en una frase, a ver si la podemos escuchar bien, los distintos elementos del cuadro descrito, o sea las condiciones de falta de libertad y ligereza sexual de la amada, su alta valoraci\u00f3n, la necesidad de sentir celos, la fidelidad compatible no obstante con la sustituci\u00f3n de un objeto por otro, una larga serie, y por \u00faltimo la intenci\u00f3n redentora, no supondremos probable que todos estos caracteres tengan su origen en una sola fuente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Sin embargo, la investigaci\u00f3n psicoanal\u00edtica de la vida de \u00e9stos sujetos, no tarda en descubrirnos tal fuente com\u00fan, su elecci\u00f3n de objeto tan singularmente determinada y su extra\u00f1a conducta amorosa tienen el mismo origen ps\u00edquico que la vida er\u00f3tica del individuo normal.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Se deriva de la fijaci\u00f3n infantil al cari\u00f1o de la madre, y constituye uno de los desenlaces de tal fijaci\u00f3n. La vida er\u00f3tica normal no muestra ya sino muy pocos rastros que delaten el car\u00e1cter protot\u00edpico de dicha fijaci\u00f3n para la ulterior elecci\u00f3n de objeto. Por ejemplo, la predilecci\u00f3n de los j\u00f3venes por las mujeres maduras. En \u00e9stos casos, la libido del sujeto se ha desligado relativamente pronto de la madre, por el contrario, en nuestro tipo, la libido ha continuado a\u00fan ligada a la madre despu\u00e9s de la pubertad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Me encantaban las mujeres maduras, me encantaban. Ustedes chicas \u00bfestuvieron enamoradas de un hombre mayor? \u00bfS\u00ed? Y usted \u00bfestuvo alguna vez enamorado de una mujer mayor que usted, adem\u00e1s de su madre?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;P\u00fablico: De tres.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u2013 \u00bfSe cas\u00f3 despu\u00e9s con alguna de ellas? \u00bfO busc\u00f3 una mujer de su edad?<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: Con la cuarta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 \u00bfMayor que usted?, \u00bfTambi\u00e9n mayor que usted? \u00bfY usted?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;P\u00fablico: S\u00ed, mis primeras relaciones, as\u00ed amorosas, tendr\u00eda dieciocho a\u00f1os y ella era una muchacha de veintis\u00e9is\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Bueno, en estos enfermos, los caracteres maternos permanecen impresos en los objetos er\u00f3ticos posteriormente elegidos, los cuales resultan as\u00ed subrogados maternos f\u00e1cilmente reconocibles.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Habremos de probar ahora, que los rasgos caracter\u00edsticos de nuestro tipo, tanto en lo que se refiere a las condiciones de su elecci\u00f3n de objeto, como a su conducta amorosa, proceden realmente de la constelaci\u00f3n materna. Nada m\u00e1s f\u00e1cil en cuanto a la primera condici\u00f3n, la de la dependencia previa de la mujer o del tercero perjudicado, es evidente que para el ni\u00f1o criado en familia\u2026 bajo esta moral sexual cultural se producen estas ligazones libidinales. Lo que no va a cambiar en otra estructuraci\u00f3n social familiar es el mecanismo infinitivo del deseo, lo que no se va a modificar en el aparato ps\u00edquico cuando cambie la sociedad es el desear, pero s\u00ed los modos de renuncia, por lo tanto, si se modifican los modos de renuncia al desear, lo que va a acontecer en posibles circunstancias de transformaci\u00f3n social, es que se produzca una modificaci\u00f3n de la apariencia, es decir, de los sentidos manifiestos del trabajo inconsciente (que ya es bastante transformaci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Es evidente que para el ni\u00f1o criado en familia, la pertenencia de la madre al padre, constituye un atributo esencial de la figura materna. As\u00ed pues, el tercero perjudicado no es sino el padre mismo. Tampoco resulta dif\u00edcil integrar en la constelaci\u00f3n materna la exagerada valoraci\u00f3n que lleva al sujeto a considerar \u00fanico e insustituible el objeto de cada uno de sus amor\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La condici\u00f3n de estos se\u00f1ores es que no son infieles, sino que cambian continua y permanentemente de objeto. Picasso era as\u00ed, se dec\u00eda de \u00e9l que nunca estaba con dos mujeres, y cuando no soportaba a una mujer cambiaba de mujer. Era as\u00ed, no era infiel, los otros de su generaci\u00f3n eran m\u00e1s infieles, \u00e9l abandonaba, terminaba la relaci\u00f3n y comenzaba una nueva relaci\u00f3n. Picasso, que tambi\u00e9n fue un ni\u00f1o tratado en familia, adem\u00e1s de un genio. La importancia de darse cuenta de esto es que Picasso que era un ni\u00f1o criado en familia, fue Picasso, y que hay algunos que fuimos criados en familia y nos seguimos meando en la cama a los cuarenta a\u00f1os, eso es diferente\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Nadie ha tenido m\u00e1s de una madre, y nuestra relaci\u00f3n con ella se basa en un hecho indubitable y que no puede repetirse, para fundamentar el asunto del amor \u00fanico. A pesar de tener una vida sexual \u201ctan as\u00ed\u201d, esa vida sexual \u201ctan as\u00ed\u201d por verificarse para que \u00e9l se encuentre con su madre, no puede ser sino con una sola mujer a la vez.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Si los objetos er\u00f3ticos elegidos por nuestro tipo han de ser ante todo subrogados de la figura materna, nos explicaremos asimismo su repetida sustituci\u00f3n en serie, tan incompatible al parecer con el firme prop\u00f3sito de fidelidad caracter\u00edstico de estos sujetos. El psicoan\u00e1lisis nos ense\u00f1a tambi\u00e9n en casos de distinto origen que aquellos elementos que act\u00faan en lo inconsciente como algo insustituible, suelen exteriorizar su actividad provocando la formaci\u00f3n de series inacabables. Es decir, aquello que en el inconsciente figura como insustituible, la madre, permite sustituciones en series del objeto amoroso, puesto que ninguno de los subrogados proporciona la satisfacci\u00f3n anhelada, porque el deseo inconsciente tiene como caracter\u00edstica no encontrar en ninguno de los subrogados lo que desea, su satisfacci\u00f3n. Ya que como sabemos, la satisfacci\u00f3n del deseo inconsciente implicar\u00eda la muerte del aparato que produce el deseo inconsciente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;As\u00ed, el insaciable preguntar de los ni\u00f1os en una edad determinada, depende de una sola interrogaci\u00f3n, a pesar de que ellos preguntan por todo. Y la inagotable verbosidad de ciertos neur\u00f3ticos, es producto del peso de un secreto que quiere surgir a la luz pero que ellos no revelan, a pesar de todas las tentaciones. Esta es la caracter\u00edstica de lo que despu\u00e9s en psicoan\u00e1lisis se llam\u00f3 palabra vac\u00eda, porque era: el paciente habla y se cura, y no, el paciente a veces habla para ocultar eso de lo que tiene que hablar. Como el ni\u00f1o que pregunta por todo, porque no quiere hacer la pregunta que realmente le importa para el desarrollo de su sexualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Freud hace una trampa en el texto, porque el interlocutor de Freud era un tipo peor que nosotros, cuando Freud escrib\u00eda hab\u00eda alguien que lo escuchaba, eso siempre es as\u00ed, cuando uno escribe, hay alguien que lo est\u00e1 escuchando. El interlocutor de Freud era muy racionalista, muy dif\u00edcil de hacerle penetrar esta nueva teor\u00eda acerca de lo se ven\u00eda estudiando desde siglos de otra manera. Freud hace una trampa en el texto y dice: la primera condici\u00f3n se debe a una causa \u00fanica, al complejo materno. La segunda condici\u00f3n, esto es, la de la liviandad del objeto elegido \u201cno parece\u201d poder derivarse el complejo materno.<\/p>\n\n\n\n<p>Es como una trampa, porque el despu\u00e9s va a demostrar que depende del complejo materno. Para que el otro lo siga escuchando\u2026, entonces, si leo mal a Freud y me quedo en este rengl\u00f3n, no leo la siguiente p\u00e1gina, pienso que Freud dice que querer a las prostitutas no depende de aquel antiguo cari\u00f1o por la madre. En cambio si sigo el recorrido que vamos a seguir la clase que viene, nos vamos a dar cuenta que tambi\u00e9n amar la infidelidad de la mujer viene de aquel momento, donde ya vamos a ver por qu\u00e9, el ni\u00f1o piensa que porque la madre tiene relaciones con el padre, es una prostituta.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u00bfAlguna pregunta, alg\u00fan relato infantil?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0As\u00ed chicas, que vayan con cuidado por la calle, los hombres son capaces de hacerlas casar para poder amar, y hacerlas ser infiel para tener deseos sobre ustedes. Tengan cuidado porque son la madre, no mujeres. Porque aqu\u00ed solamente se le vienen haciendo recomendaciones a los hombres, he visto, en las clases de sexualidad femenina que se les recomienda, tengan cuidado, si una mujer lo ve por la calle y le dice: padre, no le crea\u2026 Pero hoy viene consejos a las mujeres, que tengan cuidado con esos hombres que las quieren \u00fanicas, pero que a la vez las quieren infieles, y que las sumen en esa contradicci\u00f3n en la cual viven permanentemente, porque si son fieles no son deseadas, y si son infieles son maltratadas pero deseadas\u2026Es dif\u00edcil una cierta actitud\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Continuamos la pr\u00f3xima.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.editorialgrupocero.com\/libro\/freud-y-lacan-hablados-5_89042\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/51b6WTb6qtL._AC_UF10001000_QL80_.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-902\" width=\"392\" height=\"588\" srcset=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/51b6WTb6qtL._AC_UF10001000_QL80_.jpg 667w, https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/51b6WTb6qtL._AC_UF10001000_QL80_-200x300.jpg 200w\" sizes=\"(max-width: 392px) 100vw, 392px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\"><strong>Miguel Oscar Menassa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">FREUD Y LACAN -hablados- 5<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Editorial Grupo Cero<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA SEXUALIDAD. APORTACIONES A LA PSICOLOG\u00cdA DE LA VIDA AMOROSA II (Viene de aqu\u00ed) Estamos trabajando las \u201cAportaciones a la Psicolog\u00eda de la Vida Amorosa\u201d. Hab\u00edamos visto aquella situaci\u00f3n en donde el hombre masculino elige su objeto sexual guiado por el perjuicio del tercero. &nbsp;Antes de seguir, si ustedes tienen alguna pregunta, o alguna elaboraci\u00f3n posterior a la clase dada sobre el tema\u2026 &nbsp;El ni\u00f1o dice siempre: es posible que tus padres y otras personas hagan eso, pero mis padres no. Me imagino que \u00e9ste debe ser el motivo inconsciente, esta frase, que impide que ustedes hablen acerca de las relaciones sexuales guiadas por el perjuicio del tercero, en tanto el ni\u00f1o niega las relaciones sexuales de los padres precisamente, como inicio o como fundaci\u00f3n de este perjuicio. &nbsp;Entonces, es posible que tus padres y otras personas hagan eso, pero mis padres no. 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