{"id":133,"date":"2021-09-21T10:09:27","date_gmt":"2021-09-21T08:09:27","guid":{"rendered":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/?p=133"},"modified":"2024-01-15T23:46:30","modified_gmt":"2024-01-15T22:46:30","slug":"enamoramiento-no-hay-ninguno-que-no-repita-modelos-infantiles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/enamoramiento-no-hay-ninguno-que-no-repita-modelos-infantiles\/","title":{"rendered":"Enamoramiento: No hay ninguno que no repita modelos infantiles"},"content":{"rendered":"\n<p>{\u2026] tal es el car\u00e1cter esencial de todo enamoramiento: No hay ninguno que no repita modelos infantiles.<\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente aquello que constituye su car\u00e1cter obsesivo, rayando en lo patol\u00f3gico, procede de su condicionalidad infantil. El amor de transferencia presenta quiz\u00e1 un grado menos de libertad que el amor corriente, llamado normal; delata m\u00e1s claramente su dependencia del modelo infantil y se muestra menos d\u00factil y menos suceptible de modificaci\u00f3n; pero esto no es todo, ni tampoco lo esencial. \u00bfEn qu\u00e9 otros caracteres podemos, pues, reconocer la autenticidad de un amor? \u00bfAcaso en su capacidad de rendimiento, en su utilidad para la consecuci\u00f3n del fin amoroso? En este punto el amor de transferencia parece no tener nada que envidiar a los dem\u00e1s. Nos da la impresi\u00f3n de poder conseguirlo todo de \u00e9l. Resumiendo: no tenemos derecho alguno a negar al enamoramiento que surge en el tratamiento anal\u00edtico el car\u00e1cter del aut\u00e9ntico. Si nos parece tan poco normal, ello se debe principalmente a que tambi\u00e9n el enamoramiento corriente, ajeno a la cura anal\u00edtica, recuerda m\u00e1s bien los fen\u00f3menos an\u00edmicos anormales que los normales. De todos modos, aparece caracterizado por algunos rasgos que le aseguran una posici\u00f3n especial: 1\u00ba. Es provocado por la situaci\u00f3n anal\u00edtica. 2\u00ba. Queda intensificado por la resistencia dominante en tal situaci\u00f3n; y 3\u00ba. Es menos prudente, m\u00e1s indiferente a sus consecuencias y m\u00e1s ciego en la estimaci\u00f3n de la persona amada que otro cualquier enamoramiento normal. Pero no debemos tampoco olvidar que precisamente estos caracteres divergentes de lo normal constituyen el n\u00f3dulo esencial de todo enamoramiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para la conducta del m\u00e9dico resulta decisivo el primero de los tres caracteres indicados. Sabiendo que el enamoramiento de la paciente ha sido provocado por la iniciaci\u00f3n del tratamiento anal\u00edtico de la neurosis, tiene que considerarlo como el resultado inevitable de una situaci\u00f3n m\u00e9dica, an\u00e1logo a la desnudez del enfermo durante un reconocimiento o a su confesi\u00f3n de un secreto importante. En consecuencia, le estar\u00e1 totalmente vedado extraer de \u00e9l provecho personal alguno. La buena disposici\u00f3n de la paciente no invalida en absoluto este impedimento y echa sobre el m\u00e9dico toda la responsabilidad, pues \u00e9ste sabe perfectamente que para la enferma no exist\u00eda otro camino de llegar a la curaci\u00f3n. Una vez vencidas todas las dificultades, suelen confesar las pacientes que al emprender la cura abrigaban ya la siguiente fantas\u00eda: \u201cSi me porto bien, acabar\u00e9 por obtener, como recompensa, el cari\u00f1o del m\u00e9dico.\u201d As\u00ed, pues, los motivos \u00e9ticos y los t\u00e9cnicos coinciden aqu\u00ed para apartar al m\u00e9dico de corresponder al amor de la paciente.<\/p>\n\n\n\n<p>No cabe perder de vista que su fin es devolver a la enferma la libre disposici\u00f3n de su facultad de amar, coartada ahora por fijaciones infantiles, pero devolv\u00e9rsela no para que la emplee en la cura, sino para que haga uso de ella m\u00e1s tarde, en la vida real, una vez terminado el tratamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>de Sigmund Freud OBSERVACIONES SOBRE EL \u201cAMOR DE TRANSFERENCIA\u201d 1914 (1915)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">en&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.extensionuniversitaria.com\/num130\/p8.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">http:\/\/www.extensionuniversitaria.com\/num130\/p8.htm<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>{\u2026] tal es el car\u00e1cter esencial de todo enamoramiento: No hay ninguno que no repita modelos infantiles. Precisamente aquello que constituye su car\u00e1cter obsesivo, rayando en lo patol\u00f3gico, procede de su condicionalidad infantil. El amor de transferencia presenta quiz\u00e1 un grado menos de libertad que el amor corriente, llamado normal; delata m\u00e1s claramente su dependencia del modelo infantil y se muestra menos d\u00factil y menos suceptible de modificaci\u00f3n; pero esto no es todo, ni tampoco lo esencial. \u00bfEn qu\u00e9 otros caracteres podemos, pues, reconocer la autenticidad de un amor? \u00bfAcaso en su capacidad de rendimiento, en su utilidad para la consecuci\u00f3n del fin amoroso? En este punto el amor de transferencia parece no tener nada que envidiar a los dem\u00e1s. Nos da la impresi\u00f3n de poder conseguirlo todo de \u00e9l. Resumiendo: no tenemos derecho alguno a negar al enamoramiento que surge en el tratamiento anal\u00edtico el car\u00e1cter del aut\u00e9ntico. Si&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":353,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[20],"tags":[24,30,28,27,29,25,31,26,23,32],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133"}],"collection":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=133"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":355,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133\/revisions\/355"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/353"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=133"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=133"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=133"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}