{"id":174,"date":"2023-10-02T12:39:00","date_gmt":"2023-10-02T10:39:00","guid":{"rendered":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/?p=174"},"modified":"2024-02-14T13:44:29","modified_gmt":"2024-02-14T12:44:29","slug":"cuando-y-como-cambiar-la-caldera-de-gas-natural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/cuando-y-como-cambiar-la-caldera-de-gas-natural\/","title":{"rendered":"De Nuestros Antecedentes: 1991"},"content":{"rendered":"\n<p>Ponencia Inaugural: Poes\u00eda Y Psicoan\u00e1lisis,Ese Imposible. Poes\u00eda Y Psicoan\u00e1lisistercer Congreso Internacionalgrupo Cero<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>1991-MADRID<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>ESCUELA DE PSICOAN\u00c1LISIS GRUPO CERO<br>Anticipando la realidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>SI ES POSIBLE EL POEMA ES POSIBLE LA VIDA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>POES\u00cdA Y PSICOAN\u00c1LISIS<br>TERCER CONGRESO INTERNACIONAL<br>GRUPO CERO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>Porque el inconsciente est\u00e1 estructurado como poes\u00eda<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center\"><strong>PONENCIA INAUGURAL: POES\u00cdA y PSICOAN\u00c1LISIS, ESE IMPOSIBLE<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Estoy contento de haber conseguido tanto en, apenas, 30 a\u00f1os de trabajo y, espero, con entusiasmo, en los pr\u00f3ximos 30 a\u00f1os de trabajo conseguir m\u00e1s.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y antes de comenzar verdaderamente para que no existan confusiones sobre a qui\u00e9n pertenecen mis versos, dir\u00e9 que de los 30 a\u00f1os de trabajo, 15 exactamente pertenecen a Buenos Aires y 15, exactamente, pertenecen a Madrid.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y voy a decirlo porque en su momento ser\u00e1 importante saberlo, en este estado de equilibrio total tuve dudas de aceptar la propuesta de los organizadores del Tercer Congreso, que yo fuera, como en las dos ediciones anteriores el encargado de inaugurar el Congreso. Y esta vez como quiero dejar dicho, he dudado y esa duda me llev\u00f3 a leer, con intensidad, antes de aceptar, mis dos intervenciones inaugurales, anteriores y, en verdad, mucho era lo que hab\u00eda podido decir en esas intervenciones, con lo cual se complicaba al m\u00e1ximo esta tercera oportunidad que se me ofrec\u00eda. Estuve a punto de decir que no, de enredar para que fuera otro el inaugurador. Llegu\u00e9 a pensar que la tercera vez era la peor, se alejaba de lo que ya no exist\u00eda y se acercaba peligrosamente a la serie que, tarde o temprano cierra su operaci\u00f3n con una muerte.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aunque en nuestro caso la sencillez de un punto escenifica con plenitud todo final, igual dud\u00e9. Llegu\u00e9 a preguntarme si despu\u00e9s de veinte a\u00f1os llevando adelante el significante Grupo Cero, hasta transformarlo en Poes\u00eda y Psicoan\u00e1lisis, apertura de un nuevo campo que abrir\u00e1 en su apertura nuevos y portentosos caminos para el pensamiento actual, \u00bfqu\u00e9 era lo que yo esperaba, que me dieran una medalla acaso? y la verdad es que si eso era lo que quer\u00eda porqu\u00e9 no darme cuenta que el homenaje era, precisamente, pedirme por tercera vez consecutiva inaugurar lo que todav\u00eda no fue. Vestido con esos razonamientos no pod\u00eda rechazar como si fuera una obligaci\u00f3n lo que pretend\u00eda, en realidad, ser una especie de homenaje, de premio.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;As\u00ed que acept\u00e9 y aqu\u00ed me ten\u00e9is inaugurando, pero no fue f\u00e1cil esta realizaci\u00f3n que hoy me animar\u00e9 a leerles.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La primera vez que se me ocurri\u00f3 pensar Poes\u00eda y Psicoan\u00e1lisis como Ese Imposible fue en 1977, en un escrito as\u00ed denominado y que dos a\u00f1os m\u00e1s tarde ser\u00eda la introducci\u00f3n del libro GRUPO CERO ESE IMPOSIBLE Y PSICOAN\u00c1LISIS DEL L\u00cdDER, publicado por Ed. Grupo Cero Madrid.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;POES\u00cdA y PSICOAN\u00c1LISIS, ESE IMPOSIBLE: Giros de viento o, bien, r\u00e1fagas de peque\u00f1os corp\u00fasculos acerados hacia la muerte, desviaron nuestro destino.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Somos extranjeros a todo, fuimos perdiendo con el paso de los d\u00edas la calidez de nuestra mirada, aquel calor, ardiente en nuestros ojos, cuando viv\u00edamos en una tierra, cuyos olores, en plena primavera, ol\u00edan el olor de nuestro cuerpo.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00c9ramos, antes de la cat\u00e1strofe, antes del estallido en mil fragmentos, personas normales. M\u00e9dicos, amantes de la libertad, escritores amantes de la libertad, en fin, en general \u00e9ramos, s\u00f3rdidos amantes de la libertad. Padres e hijos de familia y ten\u00edamos un porvenir asegurado.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un poco de locura, nos dec\u00edamos, a nadie le hace mal y nos re\u00edamos y busc\u00e1bamos el sol entre las piernas de nuestras mujeres y \u00e9ramos felices.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y mientras \u00e9ramos felices nos dimos cuenta que buscar el sol, era, para encontrarse, empecinadamente, con la noche.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Amar el sol era, tambi\u00e9n, amar la terquedad de su dial\u00e9ctica:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Aparecer y desaparecer, encuentros luminosos, para despu\u00e9s, sumergirse, cada vez, m\u00e1s profundamente, en el vac\u00edo de la noche.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Alguna ausencia inesperada, alg\u00fan cuerpo pudri\u00e9ndose, repentinamente, bajo el sol, marcaban el paso de los a\u00f1os. Ser esclavos, quedaba claro, no era suficiente y, entonces, fue el temblor. Un temblor c\u00f3smico, m\u00e1s all\u00e1 de nuestra raz\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de nuestra locura, m\u00e1s all\u00e1 de todas las palabras pronunciadas y sin saber qu\u00e9 hacer, temblorosos entre los escombros nos toc\u00f3 zarpar. Y zarpar fue, Poes\u00eda y Psicoan\u00e1lisis y zarpar fue, estallar en mil fragmentos de oro l\u00edquido por el mundo, y zarpar fue, no poder volver nunca al mismo sitio, no poder volver nunca al mismo tiempo.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Si algo buscamos, buscamos todo lo que nos falta, no s\u00f3lo el inconsciente, no s\u00f3lo los tibios perfumes de nuestra infancia, no s\u00f3lo, el aleteo fugaz de un deseo perdido.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"375\" height=\"562\" src=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/image-6.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-399\" srcset=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/image-6.png 375w, https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/image-6-200x300.png 200w\" sizes=\"(max-width: 375px) 100vw, 375px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Queremos tener entre nosotros, toda nuestra vida. Una palabra m\u00e1s cerca de la sangre que de las palabras. Entre nosotros queremos tener como la flor azteca creciendo en el desierto, como una incierta luz en plena oscuridad, algunos versos inolvidables.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sabemos, sin embargo, que vivir, siempre es un proyecto delirante. Todo est\u00e1 bien y todo est\u00e1 mal, la mujer, el hombre, debaten su ser entre las pocas palabras que conocen. Una especie de peque\u00f1a oraci\u00f3n en medio del tumulto. Un peque\u00f1o Dios a punto de morir, contra la inmensidad de las part\u00edculas at\u00f3micas creciendo por doquier.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El sangrante b\u00fafalo de plata a punto de extinguirse, \u00faltima manada de luz al borde del fusilamiento, al borde propio de pronunciar sus primeras palabras:<br>Estamos, fuimos lo que muere del hombre, la soledad.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y un resumen es, tambi\u00e9n, un pacto con alguien. Una conciliaci\u00f3n de la letra con la pol\u00edtica.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Yo es cero, no tiene explicaci\u00f3n y no se puede reducir a nada que termine, tampoco al universo.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Candado de apertura, yo es cero, es, puesta en escena de lo que reci\u00e9n comienza. Estamos en la \u00e9poca del temblor, el resto por ahora, psicoterapia para las almas inexpertas, para los que a\u00fan, sin quererlo, sostienen la ideolog\u00eda dominante, la gran ideolog\u00eda, la que viene impresa en las prote\u00ednas de la leche, la que regula el campo de nuestras relaciones sociales, donde ya dijimos, se desarrolla la \u00e9tica de los poderosos.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En cuanto al psicoan\u00e1lisis, al marxismo, a la poes\u00eda, decimos que son s\u00f3lo instrumentos de conocimiento. Entre nosotros no es preciso que se salve nadie. Los fusiles, la religiones, la pobreza, son patrimonio de una dial\u00e9ctica asesina donde lo que se legaliza es la esclavitud y la pena de muerte y un amor, codificado en el terreno de la fidelidad y la seguridad, hablan claramente, de los efectos sobre el hombre de una dial\u00e9ctica, que no acepta ni a\u00fan en sus transformaciones, la existencia de m\u00e1s de dos t\u00e9rminos. Donde uno tiene el don y el otro el deseo. Una teor\u00eda construida por ind\u00edgenas frente al descubrimiento de la posibilidad especular. Una religi\u00f3n construida sobre el miedo a la muerte, da como resultado una sociedad esclavista.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Donde el goce tiene que ver siempre con la muerte. Porque el deseo lo tiene el que no sabe, el que no tiene, el que no duda, en fin el deseo lo tiene un perfecto idiota condenado a muerte.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Donde el saber, tiene que ver con el poder, ya que el que puede, por poder no desea y sabe. Como vemos una teor\u00eda del dolor en todas direcciones.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nos oponemos a todo, la nada tambi\u00e9n queda cuestionada.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y de la sexualidad actual, pensamos que est\u00e1 organizada sobre los pilares de la oferta y la demanda. Heterosexualidad y homosexualidad son, claramente, formas de una dial\u00e9ctica, donde lo femenino y lo masculino (en \u00faltima instancia dos organizaciones sindicales) rigen el destino de la humanidad. El amor, como vemos, no existe, por ahora, s\u00f3lo existen las reivindicaciones. Al hombre, a la mujer, a\u00fan, no le ocurre nada.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/antecedentes-alcalde-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-400\" srcset=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/antecedentes-alcalde-1.jpg 1024w, https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/antecedentes-alcalde-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/antecedentes-alcalde-1-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Un mundo perverso, insistimos, donde todo tiene que ver con la muerte, por ahora, no quiero tomar ninguna decisi\u00f3n. Matar o morir, dos formas de vida que tampoco me interesan.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y pongo nuevamente mi vida en cuesti\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo quiero vivir? \u00bfqu\u00e9 es vivir? y as\u00ed voy por la vida sintiendo que no quiero ser un borracho y no quiero ser un drogadicto y no quiero ser un cient\u00edfico y no quiero ser un poeta y hombre o mujer, me parecen demasiado poco para el Hombre.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En general no defiendo a nadie. La religi\u00f3n se hunde entre cuantiosas cifras. Las matem\u00e1ticas desbordan su posibilidad de transformaci\u00f3n de lo real, con el paso de los a\u00f1os ser\u00e1n un dogma. El sol se extingue. La energ\u00eda at\u00f3mica escapa a todos los controles. HIROSHIMA SE OLVIDA, Rusia retrocede y los famosos tigres de papel est\u00e1n a punto de comerse parte del arroz.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La humanidad toma un rumbo desconcertante y eso me desborda.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Querer, quisiera llevarme bien con alguien y, sin embargo, escribo, que el vaiv\u00e9n de la intersubjetividad es, demasiado, familiar para el gran mundo. Prefiero, entonces, confiar en mi fuerza de trabajo y, sin embargo, me doy cuenta, mi escritura es sangu\u00ednea, vital, dif\u00edcil de vender.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La literatura no me interesa y la vida, no se bien lo que es. A veces, pienso que la vida todav\u00eda no ha comenzado, ser una brisa o, bien, ser una r\u00e1faga son, por ahora, las tan naturales ambiciones de cualquier pasi\u00f3n.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El hombre se debate, quiere ser y no puede. Puede y cuando puede, ya no le interesa.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los ojos, la boca, el ano, un alma abierta o, bien, un coraz\u00f3n cerrado; son todav\u00eda, los l\u00edmites de dicha imposibilidad. Agujeros demasiado peque\u00f1os para que el hombre caiga por ellos en el ser. Agujeros demasiado peque\u00f1os para que por ellos entre la humanidad en el hombre.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Sangre y verg\u00fcenzas, leches marinas, pechos turbulentos para las bocas m\u00e1s sedientas, opulento semen ascendiendo por las nacaradas paredes de tu celda son, todav\u00eda, tan s\u00f3lo, onomatopeyas de lo humano, un intento vano como otros de capturar con el nombre lo nombrado.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Mi tiempo no responde a ninguna cronolog\u00eda. Mi tiempo m\u00e1s que transcurrir, estalla. M\u00e1s que transcurrir lentamente, mostr\u00e1ndole al peque\u00f1o hombrecito que la vida pasa, el tiempo es un invento de la crueldad del hombre contra sus propios sue\u00f1os.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Un l\u00edmite preciso, la noche. Un comienzo seguro, la ma\u00f1ana. Como si el tiempo fuera una figura que puede dividirse, una forma posible y no vendavales y nieves oscuras, hambre y c\u00f3lera donde su existencia es siempre lo que fui. La realidad es s\u00f3lo lo que digo y el tiempo una manera de seguir creyendo que la realidad, estaba all\u00ed, esper\u00e1ndome, precisamente, a m\u00ed, desde ayer.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La imaginer\u00eda del hombre no tiene l\u00edmites, su locura infinita. Es capaz de creer que los secretos se guardan en el coraz\u00f3n. Es capaz de creer que la verdad es m\u00e1s de lo que es: Instante, s\u00f3lo instante, en la producci\u00f3n de cualquier obra, de cualquier amor.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Tiempo de locos este tiempo donde ni yo existo.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00c1lgebra marina, \u00e1lgebras y vientos del mar y peque\u00f1as historias; peque\u00f1as y misteriosas historias entre las que se oculta la cifra secreta de mi ser. Poes\u00eda y Psicoan\u00e1lisis.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Mientras escribo siempre me acosa la misma preocupaci\u00f3n, escribir algo que se entienda. Me miro y se me nota, soy exactamente un tironeamiento visceral contra otro tironeamiento visceral. Una encrucijada, en la misma mirada dos odios, dos amores. En el mismo fuego, dos llamaradas, dos cenizas.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuando la sangre acontec\u00eda, era contra la propia sangre, tan roja una como otra. Turbulentas manos, con un esfuerzo comparable a morir, desarticulan el mecanismo: El n\u00famero dos no existe es, siempre, un desdoblamiento de la imagen.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Escribir me pregunto, es parte de la farsa, o escribir es mi superioridad, mi hombr\u00eda. Al borde del descuartizamiento un hombre deber\u00eda gritar, pidiendo socorro, un hombre deber\u00eda gritar, pidiendo, un hombre deber\u00eda gritar, un hombre deber\u00eda, un hombre es, tambi\u00e9n, una ca\u00edda estrepitosa, un amante de su propia masacre, un exquisito recuerdo de sus desgarramientos. Una historia que se viene repitiendo desde siglos.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El cuerpo y la palabra, as\u00ed escritos, son, debemos saber, bordes de una dial\u00e9ctica. y en esa endemoniada lucha entre la existencia y la esencia, siempre triunfa la realidad, la verdad, el s\u00edntoma.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hombres, mujeres, encaprichados en las famosas y viejas relaciones, entre libres y esclavos, a m\u00ed me gustar\u00eda comenzar todo de cero. Poes\u00eda y Psicoan\u00e1lisis, ese imposible y frente a ese vac\u00edo, frente a esa imposibilidad, humos y barbarie y una lenta tarde donde todo transcurra como si fuera poco, como si fuera lejano su transcurrir.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Brisa marina, arc\u00e1ngel de la noche, toco tu boca, perfume y violencia entre las tinieblas, desencadeno en mi ser los ritos del amor. Vendimia seca, florezco entre tus jugos, entretejo mi vida entre tus helechos, ancla y mar, tus olores, tus peces abiertos y desordenados. Ojos de bestia, vaca, vaca de la soledad.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A veces, pienso que lo mejor es beberse salvajemente los n\u00e9ctares. A veces, pienso que lo mejor es comerse salvajemente los frutos. Tengo conmigo y lo s\u00e9, frutos y n\u00e9ctares, para comerme y beberme salvajemente y, sin embargo, escribir, siempre, es una alegr\u00eda para el coraz\u00f3n. Emerger de las sombras, emerger de las sombras del mar. Canguro acu\u00e1tico, horas de una vida siempre desesperada y viva donde peque\u00f1as palabras ir\u00e1n haciendo el mundo.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entre bellezas marinas rasgo tu piel, escenifico mi vida en los contornos de tu ritmo, te detecto imprecisa entre las leves hojas de papel. Al viento. Al tiempo. A la poes\u00eda.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tenaz entre tus muertos, loca y viva, iridiscente ojo molecular, llama de amor, la poes\u00eda, tenaz, \u00e1lgebra purificadora, ardiente antis\u00e9ptico, contra los peque\u00f1os animalitos del bosque. Nervio nocturno y luz, m\u00fasculo y masacre, carnes, vendimias de la carne, la poes\u00eda, tenaz, en el futuro, contra lo que pueda oler a podrido. Al viento. Al tiempo. A la poes\u00eda.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El resto, es f\u00e1cil deducirlo, fui creciendo deforme, tratando de encontrar alg\u00fan equilibrio para mis cuestiones, y no s\u00f3lo las palabras se ca\u00edan de la p\u00e1gina, transformando para siempre mi poes\u00eda, en otra cosa, sino que tambi\u00e9n las mujeres, se ca\u00edan de la p\u00e1gina, para transformar los amores en EL AMOR:<\/p>\n\n\n\n<p>Vientre de pantera, destrozado.<br>Mis dientes.<br>Tus garras hechas cenizas en mi rostro.<br>Tu ferocidad perfecta detenida en mi belleza perfecta.<br>Recuerdo el agudo viol\u00edn entre tus piernas,<br>sexo desesperado,<br>intentando los sonidos del cielo,<br>tensando, infinitamente, hasta no poder m\u00e1s,<br>tu cuerpo en el espacio, para alcanzar,<br>los bordes de mi voz.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo cantaba como si fuera natural en el hombre cantar.<\/p>\n\n\n\n<p>Registrar lo sublime,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; dec\u00edas<br>y tu m\u00fasica,<br>alta como las cumbres<br>que nacen por encima de las cumbres,<br>nieve dolorosa y eterna,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; tu m\u00fasica,<br>se deten\u00eda para caer,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; sinfon\u00eda final,<br>descuartizada bruscamente, tragada,<br>por el temblor oscuro de mi canto.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo tocaba el tambor y la volv\u00eda loca.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se volv\u00eda loca<br>y no le importaba ya la m\u00fasica,<br>se perfumaba para m\u00ed y convers\u00e1bamos<br>de lo dif\u00edcil que es cantar.<\/p>\n\n\n\n<p>Beb\u00edamos alcoholes,<br>beb\u00edamos alcoholes y fum\u00e1bamos,<br>lentamente, nuestras miserias.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella me dec\u00eda y yo le dec\u00eda:<br>Quiero inundar con mi locura el universo.<br>Y, m\u00e1s all\u00e1, qu\u00e9 har\u00e1s, despu\u00e9s del universo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella se quedaba en silencio y yo le dec\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p>Esta ma\u00f1ana te hizo mal jugar,<br>a ver qui\u00e9n llegaba m\u00e1s alto con su canto.<br>Le acaricio la frente y le digo,<br>ni te llegu\u00e9 a ganar,<br>dejaste de jugar a lo sublime, asustada<br>por el temblor de esos tambores de la selva,<br>sonando en pleno cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella hac\u00eda una mueca y yo me quedaba en silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>El viento rozaba levemente nuestros cabellos,<br>ninguno de los dos, conoc\u00eda el desenlace.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando no sab\u00edamos qu\u00e9 hacer, fum\u00e1bamos<br>y era divertido cuando fum\u00e1bamos,<br>ver como el humo formaba a su alrededor,<br>delgadas columnas de cristal,<br>varas fin\u00edsimas de mimbre y de marfil,<br>para que su cuerpo<br>tuviera esa presencia iluminada y cantarina<br>y, a la vez, esa lejan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella me dec\u00eda y yo fumaba,<br>para que no faltase el humo en la construcci\u00f3n de su grandeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando fumamos te pones como un idiota,<br>no haces otra cosa que mirarme y me averg\u00fcenzo<br>y deseo escuchar el estallido de tu deseo<br>y te veo ah\u00ed,<br>tan callado en tus ojos<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y soy atrapada,<br>por el leve murmullo de tus versos,<br>como cuando jug\u00e1bamos esta ma\u00f1ana a lo sublime<br>y no lo puedo creer.<\/p>\n\n\n\n<p>Dime \u00bfqui\u00e9n eres?<br>la calma del mimbre o la belleza del marfil,<br>orangut\u00e1n sin voz<br>o cristalino canto inolvidable.<\/p>\n\n\n\n<p>Y se agarraba la cabeza con las dos manos<br>y se zambull\u00eda en m\u00ed como en el mar,<br>gritando,<br>almeja delirante,<br>no puedo m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Se retorc\u00eda en mi vientre,&nbsp;<br>buscando pez compa\u00f1ero, divinidad mar\u00edtima<br>que le mostrara los secretos del mar.<br>Se alimentaba con mi semen y, a ratos,<br>levantaba la cabeza para decir:<br>todo es hermoso, gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo<br>iba saliendo de mi sopor como pod\u00eda.<br>Ella<br>acurrucada peque\u00f1a,<br>grandiosa en mi vientre.<\/p>\n\n\n\n<p>Su belleza perfecta detenida en mi ferocidad perfecta.<br>Yo le dec\u00eda mientras ella agonizaba:<br>ahora que est\u00e1s muerta,<br>quiero que bailes como bailan los peces en el mar,<br>las noches que lo po\u00e9tico invade sus entra\u00f1as.<br>Ahora que est\u00e1s muerta,<br>quiero que bailes para m\u00ed una danza de amor.<br>Y nada de vuelos nocturnos,<br>hoy nos quedaremos a dormir en casa.<\/p>\n\n\n\n<p>La sacudo para que abra sus ojos,<br>la levanto en mis brazos<br>y la tiro contra el techo de la habitaci\u00f3n<br>y ella,<br>cae, varias veces, pesadamente, al suelo.<br>Se termin\u00f3 el juego me digo:<br>ella est\u00e1 muerta.<\/p>\n\n\n\n<p>Y comienzo a buscar con mi boca en su cuerpo<br>el diamante perdido.<br>Y sus movimientos vuelven a ser como de camelias.<br>Frente a mi sorpresa a\u00falla<br>y en ese aullido toca los confines del cielo<br>y, esta vez, lo s\u00e9, no habr\u00e1 poema,<br>que contenga ese grito.<br>Cuando volv\u00eda<br>despeinada y maltrecha, me dec\u00eda:<br>eres un tonto, me ve\u00edas volar<br>y ni siquiera intentabas alcanzarme.<br>As\u00ed cualquiera vuela alto.<br>Cuando volaba,<br>te ve\u00eda sobre la cama esperando<br>y, cada vez, m\u00e1s alto, me volv\u00eda m\u00e1s loca.<br>Inmensidad, cerca del cielo, en esa soledad,<br>m\u00e1s que gozar,<br>el espanto se anudaba en mis ojos<br>y aterric\u00e9 lo m\u00e1s r\u00e1pidamente<br>y, ahora, te prometo, volar siempre contigo<br>y, en ese gesto,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;una vez m\u00e1s,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;mor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, as\u00ed, despu\u00e9s de masticar palabras y mujeres durante 30 a\u00f1os,<br>tendr\u00e9 hoy, la valent\u00eda de daros una conclusi\u00f3n.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Navegar por navegar no es mi oficio.<br>Mi oficio es arrancar trozos de la nada y unirlos en conjuro<br>ese es mi oficio silencioso y tenaz como de versos,<br>mi oficio no se puede aprender, no sabe, es ciego.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy sin m\u00e1s, la carne de dos sue\u00f1os. Freud y Lacan, ambicionaron un<br>&nbsp;poeta, ah\u00ed, en su lugar, contestando a las preguntas que les planteaba el<br>&nbsp;deseo de transmitir el psicoan\u00e1lisis a mujeres.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y os digo, para que mi valent\u00eda arranque una sonrisa de vuestros<br>&nbsp;labios que yo, soy ese poeta, ah\u00ed, y, algo, voy a contestar.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablaba siempre en silencio sin decirle nada.<br>Ella pensaba en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1bamos as\u00ed,<br>sentados, uno frente al otro, desde hac\u00eda siglos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi voz sonaba hueca<br>entre los perfumes violentos de sus nalgas,<br>abiertas como manantiales,<br>como vertientes cristalinas de roc\u00edo,<br>abri\u00e9ndose al peque\u00f1o sol de la ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi voz se perd\u00eda entre la ac\u00fastica marea.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigilosos movimientos de su cuerpo,<br>vulva enamorada,<br>vulva de miel, diamante enfurecido,<br>espesa vulva azucarada,<br>sella, en mis labios, el silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s que escuchar mi voz, Ella,<br>segu\u00eda pensando en el futuro.<br>Cabalgando feroz en su locura, yo,<br>soy ese peque\u00f1o sol de la ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>R\u00f3mpete,<br>como se rompe el cristal haciendo m\u00fasica<br>y, Ella, se romp\u00eda sin escucharme.<\/p>\n\n\n\n<p>Bail\u00e1bamos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9ramos como un hombre y una mujer bailando.<br>Ella me besaba las mejillas<br>y, en ese ardor, yo le dec\u00eda que la amaba.<br>Despu\u00e9s, \u00e9ramos capaces de detener la m\u00fasica<br>para mirarnos, francamente, a los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>En silencio nos sab\u00edamos famosos,<br>reyes del gesto,<br>op\u00edparos comensales del amor,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; mirarnos,<br>era como morir.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s, a\u00fan,<br>segu\u00edamos danzando levemente.<br>Instante de las formas,<br>ca\u00eddos, uno sobre el otro, yo no dec\u00eda nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella, era el futuro.<br>Escribir\u00e9 en silencio -me digo-<br>y la poes\u00eda,<br>alforja delirante,<br>silencio perenne que necesita mi voz para vivir,<br>llena mi vida de sorpresas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hiriente,<br>jact\u00e1ndose de su moment\u00e1neo poder<br>sobre mis nervios, habla para m\u00ed.<br>Yo soy Ella y Ella es la Poes\u00eda,<br>juntas,<br>como si nos hubiesen arrancado a la tierra,<br>de la misma ra\u00edz, ocupamos,<br>un solo espacio en tu coraz\u00f3n.<br>Somos el mismo tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella y la Poes\u00eda aman vestirse con las mejores sedas.<\/p>\n\n\n\n<p>Joya marina, flor, diadema de locura,<\/p>\n\n\n\n<p>brillos serpenteantes y topacios,<br>embravecidos de tanta luz,<br>para tu cuerpo momificado,<br>siempre igual, cada vez,<br>siempre diferente.<\/p>\n\n\n\n<p>Nutren sus cuerpos manjares \u00fanicos.<br>Devorar limpiamente el universo y hacer el amor,<br>las enloquece.<br>Cuando cierran la boca para morir,<br>en silencio,<br>desean conocer de los sabores, uno diferente.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre ambicionan estar en otros brazos<br>y, una vez m\u00e1s, doliente mueca sin sonido,<br>comienza a latir.<br>Abre sus ojos y pregunta,<br>\u00bfes el atardecer o la ma\u00f1ana?<br>Me desplomo a su lado,<br>para no perturbar el curso de sus sue\u00f1os.<br>En silencio dejo de vivir,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ella sue\u00f1a<br>y la noche se puebla de sonidos,<br>misterios, ardores de su cuerpo y la m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus ronquidos son el brav\u00edo mar<br>y la torpeza de sus dientes,<br>entrechoc\u00e1ndose en las sombras,<br>cataratas volc\u00e1nicas de lejan\u00eda y nube.<br>Ruidos ardientes<br>anuncian el final de la ternura.<br>Trenes ensangrentados en la guerra,<br>chirriando, a veces, porque el dolor<br>es inalcanzable.<br>Su piel,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; brutal enredadera,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; trepa desordenada,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; bramido sideral,<br>hacia las concavidades m\u00e1s remotas,<br>hacia los m\u00e1s altos vericuetos,<br>amianto vespertino, crece,<br>en el tumulto de los cielos,<br>hacia un destino en llamaradas.<\/p>\n\n\n\n<p>Poes\u00eda de fuego,<br>ardiente vulva desgarrada,<br>Ella es la poes\u00eda, drag\u00f3n enamorado,<br>bocanada febril, humo y ceniza.<br>Mujer de fuego, poes\u00eda de fuego,<br>consumen voraz mente hacia los espacios infinitos,<br>el cuerpo del amor.<\/p>\n\n\n\n<p>El mito de Narciso queda roto y los encuentros ya no son amorosos sino m\u00e1s bien, hist\u00f3rico-sociales. El cuerpo es un grupo, una alucinaci\u00f3n sin precedentes.<br>No tiene miedo de crecer, de ser universal, atl\u00e9tico. No tiene miedo de la noche, ni tiene miedo que irrumpan en su alma, bruscos, incontenibles sentimientos. En general el cuerpo grupal no tiene miedo de pecar.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y esta especie de peque\u00f1o par\u00e9ntesis es para decir que me he dado cuenta<br>que venimos alardeando de manejar en el nuevo campo los m\u00e1s preciosos instrumentos de conocimiento, pero nunca hemos dicho claramente y eso es lo que quisiera hoy: que sin el instrumento grupal no hubiera habido Poes\u00eda y Psicoan\u00e1lisis. Que sin la producci\u00f3n de un cuerpo grupal no hubiera habido cuerpo para tanto s\u00edmbolo, para tanta novedad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL HOMBRE VUELA, SE HACE NOSTALGIA, VUELA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No vengo yo a escribirlo si soy el Otro.<br>Vengo a vivir agazapado esperando el sonido.<br>La aparici\u00f3n brusca de una huella dejada de lado.<br>Vengo transparente, con el deseo de ser atravesado.<\/p>\n\n\n\n<p>Me dejo estar, dejo que la sed avance hasta el delirio.<br>Cuando la boca seca, cuando el desierto, cuando mi padre,<br>cuando la triste muerte compa\u00f1era deja de aullar,<br>tiendo, tranquilamente, mi mirada por todo lo imposible.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no es que comience el verso o intente escribirlo.<br>Hay algo que me pasa que no registro, un fuego sin luz,&nbsp;<br>un alboroto interior, un algo m\u00e1s que mis palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed, sin escribirlos, escribo versos.<br>Hay de golpe, cosas en mis manos, que no son yo.<br>Hay de golpe, cosas en el mundo, que no son mi vida.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida vive en mis palabras, el goce en mi voz<br>y vosotros, tendr\u00e9is que resolver el acertijo.<br>Son una herida abierta que s\u00f3lo se repite sin dolor.<br>Soy una pulsaci\u00f3n sin ritmo, ni latidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo del ser que ya no fue sino representado.<br>Un hilo de luz en la monta\u00f1a abierta y desolada,<br>pero sin que hubiera de haber desolaci\u00f3n,<br>ni monta\u00f1a, ni hilo, ni tan siquiera luz.<\/p>\n\n\n\n<p>No soy el humo que parte de la llama y se disipa,&nbsp;<br>ni el grito que se arranca de la garganta para ser,&nbsp;<br>ni el perfume que escapa de la piel del deseo.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy algo del humo, algo de la llama que perdura,<br>lo que el grito no pudo asesinar de la garganta,&nbsp;<br>olor vac\u00edo de perfumes, agujero de piel, poes\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de terminar y en el intento premeditado de irme por las ramas, para ver si es posible alcanzar las caricias m\u00e1s alejadas, quiero agradecer con mis palabras m\u00e1s bellas a todos los que aceptaron participar en la producci\u00f3n de esta energ\u00eda liberadora, incendio de palabras donde las llamas m\u00e1s diferentes no dejar\u00e1n de pertenecer al fuego.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Os aseguro que vuestra aceptaci\u00f3n a participar ha generado en gran parte mi valent\u00eda. y si s\u00f3lo se tratara de la libertad de palabra, ya podr\u00eda ir dici\u00e9ndolo: soy, un hombre libre.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una cadena rota antes de su fortalecimiento como cadena. Poes\u00eda y Psicoan\u00e1lisis, joya descuartizada para que a todos tocara su milagro. Palabra rota. Nota fuera del alcance de la imagen. Mujer. Poes\u00eda y Psicoan\u00e1lisis.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Os espero compa\u00f1eros en este campo f\u00e9rtil y al anunciar para todos nosotros una siembra esperanzada doy por abierto el TERCER CONGRESO INTERNACIONAL GRUPO CERO DE POES\u00cdA Y PSICOAN\u00c1LISIS. Gracias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Miguel Oscar Menassa, director de la Escuela de Poes\u00eda y Psicoan\u00e1lisis Grupo Cero<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-white-color has-vivid-red-background-color has-text-color has-background\"><strong>Si te ha resultado interesante este contenido, comp\u00e1rtelo en tus redes sociales.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ponencia Inaugural: Poes\u00eda Y Psicoan\u00e1lisis,Ese Imposible. Poes\u00eda Y Psicoan\u00e1lisistercer Congreso Internacionalgrupo Cero 1991-MADRID ESCUELA DE PSICOAN\u00c1LISIS GRUPO CEROAnticipando la realidad SI ES POSIBLE EL POEMA ES POSIBLE LA VIDA POES\u00cdA Y PSICOAN\u00c1LISISTERCER CONGRESO INTERNACIONALGRUPO CERO Porque el inconsciente est\u00e1 estructurado como poes\u00eda PONENCIA INAUGURAL: POES\u00cdA y PSICOAN\u00c1LISIS, ESE IMPOSIBLE Estoy contento de haber conseguido tanto en, apenas, 30 a\u00f1os de trabajo y, espero, con entusiasmo, en los pr\u00f3ximos 30 a\u00f1os de trabajo conseguir m\u00e1s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y antes de comenzar verdaderamente para que no existan confusiones sobre a qui\u00e9n pertenecen mis versos, dir\u00e9 que de los 30 a\u00f1os de trabajo, 15 exactamente pertenecen a Buenos Aires y 15, exactamente, pertenecen a Madrid.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y voy a decirlo porque en su momento ser\u00e1 importante saberlo, en este estado de equilibrio total tuve dudas de aceptar la propuesta de los organizadores del Tercer Congreso, que yo fuera, como en las dos ediciones anteriores el encargado&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":396,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[75],"tags":[62,31,47,34],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/174"}],"collection":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=174"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/174\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":573,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/174\/revisions\/573"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/396"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=174"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=174"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=174"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}