{"id":267,"date":"2022-12-09T16:58:58","date_gmt":"2022-12-09T15:58:58","guid":{"rendered":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/?p=267"},"modified":"2024-02-14T13:41:42","modified_gmt":"2024-02-14T12:41:42","slug":"fundamentos-antologicos-de-poesia-y-psicoanalisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/fundamentos-antologicos-de-poesia-y-psicoanalisis\/","title":{"rendered":"Fundamentos antol\u00f3gicos de poes\u00eda y psicoan\u00e1lisis"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"has-text-align-center\"><strong>FUNDAMENTOS ANTOL\u00d3GICOS DE POES\u00cdA&nbsp;<\/strong><strong>Y<\/strong>&nbsp;<strong>PSICOAN\u00c1LISIS<\/strong><strong><br><\/strong><strong>Primer Congreso Internacional de Poes\u00eda&nbsp;<\/strong>y&nbsp;<strong>Psicoan\u00e1lisis<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center\"><strong>1987- BUENOS AIRES<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Los hechos s\u00f3lo existen despu\u00e9s de ser interpretados.<br>Si es posible el poema es posible la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser nada es una tonter\u00eda frente al juego que propongo:<br>&nbsp;&nbsp; Diluirse en otros sin tener ninguna filosof\u00eda de la diluci\u00f3n. Pero, todav\u00eda,<br>no es eso, tampoco es algo m\u00e1s.<br>&nbsp;&nbsp; No es un suspiro ni el viento que lo traza. Tal vez, la nostalgia de un suspiro que no fue trazado.<br>&nbsp;&nbsp; No hubo viento, pero algo se movi\u00f3 en el mundo.<br>Fue el no de lo que es. Ni vivo, ni muerto. Un abismo entre ambos. Un no tocado por la vida. Un es rajado de lado a lado por la muerte.<br>&nbsp;&nbsp; Pero no es exactamente as\u00ed sino de sesgo, o bien, envuelto en torbellinos, donde la fuerza, la brutalidad del viento impide toda marca.<br>Soy ese registro imposible.<br>Un rayo de luz que no se registra como luz.<br>Un velo que se cruza definitivamente antes que ocurra nada.<br>Despu\u00e9s alguien imagina lo ocurrido que nunca ocurrir\u00e1<br>y nadie considera verdadero ning\u00fan momento,<br>sino aqu\u00e9l que nunca ocurri\u00f3.<br>En plena noche ella sigue siendo mi luz<br>y descansar<br>me parece absurdo en su presencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella produce luz cuando vibra su cuerpo,<br>cuando su cuerpo tiembla de volcanes perdidos,<br>de volcanes abiertos cual pestilente herida,<br>escupiendo y llorando,<br>calientes tempestades de silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>Abro los ojos para verla temblar<br>y Ella me enceguece con su luz.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando su cuerpo recorre los esc\u00e1ndalos de la noche,<br>cuando su cuerpo se detiene, viol\u00edn interminable,<br>en infinitas notas imposibles,<br>como una m\u00fasica loca de silencio,<br>la luz, infinita luz, se enceguece a s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p>Al comp\u00e1s de los \u00faltimos movimientos de su cuerpo<br>todo es gris.<\/p>\n\n\n\n<p>Como cuando la lluvia te parte el coraz\u00f3n,<br>como cuando el invierno,<br>las heladas razones del odio, en tu cuerpo,<br>hacen fracasar todo temblor, todo sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Y el gris es m\u00e1s que la soledad,<br>m\u00e1s que el silencio,<br>como cuando las piedras se defienden de las piedras,<br>como cuando la noche estalla de oscuridad y sombras.<\/p>\n\n\n\n<p>Reina la noche y, sin embargo,<br>Ella, todav\u00eda, es poes\u00eda.<br>Animal de luz, bestia del tiempo,<br>baila para m\u00ed, \u00faltima danza.<br>Se contornea y salta entre la muerte y la locura,<br>sin brusquedad, como danzando entre corales,<br>como danzando entre nubes ardientes de plenitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Su cuerpo es el amor,<br>es el amor que nos lleva m\u00e1s lejos que la muerte.<br>Amor de amores, m\u00e1s imposible a\u00fan, que la locura.<\/p>\n\n\n\n<p>Amor no sabe nada de la vida,<br>es una carne abierta a las palabras m\u00e1s peque\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>Amor no reina sobre nada,<br>danza sin esperar respuesta,<br>como si la vida fuera su comp\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Furtiva<br>entre la espesa niebla donde se pudre el tiempo.<br>Envuelta en mis palabras m\u00e1s hondas,<br>clavada o crucificada por el amor, sonr\u00ede,<br>abierta como una nube partida por el sol.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo era el inefable hombre de las cavernas,<br>buitre feroz en busca de carro\u00f1a,<br>ca\u00eda, con toda mi destreza,<br>sobre tu peque\u00f1o tiempo muerto entre la niebla<br>y me lo com\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/images-para-fundamentos-antologicos.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-318\" width=\"293\" height=\"401\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Y, ahora, como yo mismo compruebo, despu\u00e9s de haberme introducido, no consigo enhebrar una sola frase que me resulte lo suficientemente importante como para verla incluida en mi ponencia de apertura al Primer Congreso Internacional de Poes\u00eda y Psicoan\u00e1lisis.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me decido, entonces, por lo que deber\u00eda ser m\u00e1s f\u00e1cil para un creador: el invento, el tajo preciso en medio de la nada, pero tampoco resulta del todo. Un congreso me digo, es algo importante, internacional. No se puede en un congreso andar haciendo tonter\u00edas y, es mejor, en estos casos, guardarse los peque\u00f1os inventos para situaciones m\u00e1s \u00edntimas.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hago lo de siempre para ver si alejo los temores. Escucho repetidas veces el mismo tango. Hasta que la palabra sangre, me digo y el tango es un solo de viol\u00edn. Algo imposible de ser producido sin pericia y as\u00ed, casi antes de comenzar me lo digo claramente, para la ocasi\u00f3n no han de valer puras improvisaciones.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vencido por esa verdad sencilla de mis primeras aproximaciones al tema, trato de sumergirme en viejas cuestiones, viejos libros, viejos deseos. En el asado s\u00f3lo veo sombras, porque el pasado es duro y negro para un hombre que s\u00f3lo ama la libertad.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Paseo la mirada por mi casa en Arganda del Rey, a 27 kil\u00f3metros de Madrid y a m\u00e1s de 10.000 kil\u00f3metros de Buenos Aires y algo se tranquiliza en m\u00ed. El viol\u00edn, ahora, acompa\u00f1ado por un piano solemne, me hace recordar los grandes salones, las grandes bienvenidas. Esas tardes, esas noches donde nos \u00edbamos a dormir y nadie hab\u00eda muerto.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quiero imaginarme, sin embargo, que si me he dejado llevar a esta situaci\u00f3n de presidir el Primer Congreso Internacional de Poes\u00eda y Psicoan\u00e1lisis, algo me ver\u00e9 obligado a decir del tema, o, por lo menos, sin dejarme llevar mucho por mis imaginer\u00edas, intentar una secuencia l\u00f3gica, algo ordenada, de los pormenores y saberes que me fueron llevando a esta situaci\u00f3n donde tengo que presidir lo que no existe, lo que s\u00f3lo existir\u00e1 despu\u00e9s. La existencia de lo que me toca presidir en esta oportunidad es relativa a un algo que, todav\u00eda, no fue dicho.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Antes que la poes\u00eda y el psicoan\u00e1lisis produzcan entre nosotros una situaci\u00f3n inconcebible, quiero agradecer la inteligente iron\u00eda de estar presidiendo un congreso auspiciado por la Embajada de Espa\u00f1a, pa\u00eds donde vivo desde hace doce a\u00f1os, en Argentina, pa\u00eds donde nac\u00ed y viv\u00ed hasta los 35 a\u00f1os.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Agradezco el auspicio de la Embajada de M\u00e9xico, porque en M\u00e9xico vive y escribi\u00f3 casi toda su obra el Poeta Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda, por quien reconozco haber sido influido de una manera brutal.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Agradezco el auspicio de la Embajada de Colombia porque Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda naci\u00f3 en Colombia y en Colombia fue donde por primera vez, auspiciado por el Dr. Luis Schnitmann, me anim\u00e9 al tema que hoy nos convoca.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Agradezco el auspicio del Fondo Nacional de las Artes, porque me siento<br>artista.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Agradezco a La Sociedad Argentina de Escritores, porque su auspicio al congreso ha generado en m\u00ed la esperanza de que alg\u00fan d\u00eda podr\u00edan llegar a considerarme un poeta argentino.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Agradezco casi con l\u00e1grimas en los ojos al Instituto de Cooperaci\u00f3n Iberoamericana, porque siento que, por fin, mi trabajo de los \u00faltimos doce a\u00f1os comienza a ser reconocido. Y digo que comienza porque mucho he trabajado. En los doce a\u00f1os que vivo en Espa\u00f1a he publicado diez libros, he fundado la primera escuela de psicoan\u00e1lisis de Madrid con el nombre de Asociaci\u00f3n Escuela de Psicoan\u00e1lisis Grupo Cero, Primera Internacional de Poes\u00eda y Psicoan\u00e1lisis y he participado activamente en la producci\u00f3n y publicaci\u00f3n de los 18 n\u00fameros de Apocalipsis Cero, los 3 n\u00fameros de Leyendo a Freud y el n\u00famero extraordinario de la revista Grupo Cero en el a\u00f1o 1978, donde se public\u00f3 el Primer Manifiesto Internacional del Grupo Cero, con el nombre de \u00abEntre tantas una manera de comenzar\u00bb.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Agradezco a las compa\u00f1eras y compa\u00f1eros que se han movilizado desde sus pa\u00edses de residencia, o bien desde sus tareas habituales, para compartir con nosotros lo que pretendemos un nuevo decir.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y agradezco por \u00faltimo, con honor, el auspicio a este Primer Congreso Internacional de Poes\u00eda y Psicoan\u00e1lisis de la Secretar\u00eda de Cultura de la Naci\u00f3n porque de esa manera la Democracia Argentina auspicia el futuro ya que si algo podemos decir de nosotros, tendr\u00edamos que decir que somos especialistas de lo que todav\u00eda no fue. Art\u00edfices de lo que como futuro nos toca vivir hoy:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una funci\u00f3n po\u00e9tica articuladora del goce significante y de la muerte, por ser ella misma lo Otro de lo imposible y no lo imposible mismo, como se supone en toda la literatura sobre el tema a\u00fan en toda la obra \u00faltima de Lacan. Es decir que la escucha anal\u00edtica y hasta la posici\u00f3n del psicoanalista no alcanzan sino para que se pierda en el decir lo dicho por lo que se escucha. Pero eso no es lo que se interpreta. Lo que se interpreta, lo que irrumpe como acto, no depende tanto de la escucha como de la poes\u00eda.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; En un raconto que espero no me lleve m\u00e1s que dos p\u00e1ginas porque mucho es lo que siento tener que escribir esta noche, espero poder producir, aunque, todav\u00eda, casi cronol\u00f3gica; una secuencia.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; En 1971, redact\u00e9 y firm\u00e9 junto con SERGIO LARRIERA, FEDERICO SCHMIED, HORACIO VALLA, JORGE NONINI, ROBERTO MOLERO, WILLY &nbsp;BRISTOW, el PRIMER MANIFIESTO GRUPO CERO. Hablo en este momento de mis antecedentes previos, porque yo fui el que escribi\u00f3 el primer manifiesto. Antes de la escritura del manifiesto, durante la escritura del manifiesto s\u00f3lo una escena se me hac\u00eda importante, s\u00f3lo una conversaci\u00f3n podr\u00eda ser recordada. Pichon Riviere, sentados los dos en el banco de una plaza, me dijo mir\u00e1ndome a los ojos, existe una articulaci\u00f3n entre el marxismo, el surrealismo y el psicoan\u00e1lisis que no termino de articular.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y si bien en el primer manifiesto reci\u00e9n nac\u00edamos como grupo, ya acept\u00e1bamos el tiempo futuro anterior como tiempo del inconsciente, reconoc\u00edamos haber le\u00eddo por lo menos dos textos bien le\u00eddos, la Interpretaci\u00f3n de Feud y El Capital de Marx y luego llenamos toda la p\u00e1gina con nombres de grandes poetas.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; El manifiesto por lo menos a los firmantes nos peg\u00f3 fuerte. Estuvimos hasta el 74 en silencio, haciendo trabajos pr\u00e1cticos. En el 74 aparece la novela TERRITORIO LIBERADO de Sergio Larriera, que a su pedido prologo y al hacerlo intento definirnos como una relaci\u00f3n sobre la que se genera grupo. En ese momento nadie dijo nada. Inmediatamente despu\u00e9s de la novela publicamos el N\u00famero Cero de la revista Grupo Cero, con cuatro editoriales, Federico Schmied habl\u00f3 de lo real no simbolizable, Larriera de la perversidad estructural del deseo, Willy Bristow nos llev\u00f3 a la desconcertante encrucijada donde o se pervierte el practicante o se pervierte la teor\u00eda. En mi editorial se opon\u00edan, aunque de manera ingenua, todav\u00eda, poes\u00eda y psicoan\u00e1lisis bajo la faz inquietante del poeta y del psicoanalista.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfEl psicoan\u00e1lisis tarde o temprano recurre a la poes\u00eda?<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para la poes\u00eda no fue necesario.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando todo est\u00e1 destruido no caben dudas, la \u00fanica posibilidad es po\u00e9tica.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Seis meses despu\u00e9s se publica el n\u00famero uno con una sola editorial, donde aceptamos el sujeto como carente, determinamos que un poeta arriesga lo mismo que un soldado y reconocimos llorar por nuestros hermanos muertos, en diciembre de 1974.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; En 1975, publico mi primer libro de poemas en la Editorial Grupo Cero Buenos Aires, YO PECADOR. En uno de sus pr\u00f3logos Sergio Larriera amenaza con matarse en caso que la poes\u00eda nos abandonara, yo por mi parte reconozco que la locura es una m\u00e1scara y que m\u00e1s all\u00e1 de todas las vueltas que est\u00e1bamos dando, nuestro destino ser\u00eda la palabra.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; En la novela de Federico Schmied, publicada ese mismo a\u00f1o, JUGAR CON FUEGO, en su pr\u00f3logo nos burlamos directamente de la falta de pericia de los psicoanalistas de la escuela francesa (lacaniana) para psicoanalizar el cuerpo de sus candidatos.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En febrero del 76 publico por mi cuenta y sin pr\u00f3logo, un libro escrito totalmente bajo el impacto de la muerte de un amigo unos a\u00f1os m\u00e1s joven yo. En ese libro algo se rompe, como m\u00ednimo el poeta cl\u00e1sico que era hasta Yo Pecador, cuyos alejandrinos hicieron exclamar a grandes poetas espa\u00f1oles que Menassa hab\u00eda cogido el camino de G\u00f3ngora, Berceo, Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Escribo a pedido de una revista lacaniana un trabajo sobre perversiones, que titulo PERVERSI\u00d3N O LA MUERTE DE LA PALABRA, que una vez escrito, no s\u00e9 muy bien porqu\u00e9 tontos motivos, fue rechazado por los due\u00f1os la revista. Texto este que publicado en el 78 en Madrid, acompa\u00f1ado de texto titulado PSICOAN\u00c1LISIS DEL AMOR, es reconocido a doce a\u00f1os de haber sido escrito y a diez de haber sido publicado, por los organizadores del Congreso que nos re\u00fane, como el acto de escritura que inaugura el campo espec\u00edfico del Grupo Cero: POESIA Y PSICOANALISIS.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En agosto de 1976, todav\u00eda, en Buenos Aires, se presenta el libro de poemas AFROTIKI de Mar\u00eda Ch\u00e9vez, que tiene como gracia haber sido la primera mujer que public\u00f3 en la editorial Grupo Cero Buenos Aires y, luego, se decide zarpar. Algunos a Espa\u00f1a, otros a Colombia, otros a Israel. En esa oportunidad escribo y luego leo<br>LA CARTA DEL ADI\u00d3S, que dec\u00eda m\u00e1s o menos as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p>Perseguido por todos los universos<br>m\u00e1s que Satan\u00e1s, distinto de Dios,<br>enfriar\u00e9 con mi maldad<br>los fuegos sagrados del infierno<br>y encender\u00e9 pasiones &nbsp;<br>all\u00ed donde la luz del bien refleje en mi mirada.<\/p>\n\n\n\n<p>Diferente entre \u00e1ngeles, superior entre demonios, no tendr\u00e9 paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Elijo partir por los caminos<br>donde anidan los corazones que saben del amor. &nbsp;<br>La poes\u00eda nos acompa\u00f1a. &nbsp;<br>\u00c1guilas marinas y dorados c\u00f3ndores gu\u00edan nuestro paso.<br>Llevamos con nosotros la lepra. El que no se contagia,<br>ciega su ser frente al esc\u00e1ndalo de la carne.<br>Buscamos el sonido impenetrable del tiempo,<br>nuestro destino: la palabra.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;S\u00f3lo me debo a ti, diosa enamorada. Esta vez, en esta oportunidad te tratar\u00e9 como se tratan, en los grandes templos, las grandes se\u00f1oras.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Escribir\u00e9 tu nombre en p\u00e1ginas de seda.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Me unir\u00e9 a mil cuerpos, si es preciso, para que su voz, se\u00f1ora, disponga<br>de la carne suficiente para lanzarse, sin m\u00e1s, en busca del vac\u00edo de la muerte, y la mano negra del futuro.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y si alg\u00fan d\u00eda hace falta descansar, descansaremos.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Haremos ejercicios respiratorios y, luego, dormiremos entre soles hambrientos de soledad y noche.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Habr\u00e1 misterios en nuestros sue\u00f1os y al despertar tocar\u00e1s el teclado del goce y de la muerte, s\u00f3lo para m\u00ed.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00a1Bestia enamorada! \u00a1Bestia enamorada! te har\u00e9 tan alta, te escribir\u00e9 tan profundo, que ya nadie podr\u00e1 tocarte hasta el siglo que viene.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A veces, lo reconozco te inquietan mis ambiciones y, sin embargo, bestia enamorada de mi cadencia, tu amor querr\u00e1 que seas toda m\u00eda. Condenada por amor a ser inmortal entre mis versos, ya no podr\u00e1s huir. Y cuando alguien te pregunte \u00bfqu\u00e9 haces ah\u00ed parada en el centro de mi vida? t\u00fa contestar\u00e1s: No hay vida sin m\u00ed, por eso soy el centro de todo lo que ama. Por eso soy el centro de toda libertad.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El mundo s\u00e9 desploma, se hunde irremediablemente en el dolor. Deseo y plusval\u00eda aman el coraz\u00f3n de la serpiente.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Reencuentros taciturnos en brazos de la nada, eso fue todo el siglo:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mientras pens\u00e1bamos en cuidar el pan, nos quitaban el alma.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hubo gritos y muertes y despedazamientos y todo fue in\u00fatil: mientras pens\u00e1bamos en cuidar el alma, nos quitaban el pan.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Poes\u00eda, Poeta, me ordenaban y, luego,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; cuando escrib\u00eda versos o produc\u00eda amor,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; disparaban sin piedad, feroces armas,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; contra la blanca paloma de la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo soy la pluma que queda de esa historia,<br>un canto mal parido entre los muertos,<br>el trozo de verdad que viene de la carne,<br>la paloma inerte y despedazada<br>de paz, amor y libertad.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Estoy en m\u00ed, estoy en m\u00ed, desesperado soldado de la muerte.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estoy en m\u00ed y me ahogo. M\u00ed, me ahoga. M\u00ed, siempre es los aullidos de mi muerte, en m\u00ed, la muerte se hace privada (quitada a la circulaci\u00f3n). Ah\u00ed, en m\u00ed, es donde le pongo a un pedazo inocente de muerte en general, la semilla fatal de mi nombre, la se\u00f1al de lo que me ha sido transmitido para trasmitir:<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre vuela, se hace nostalgia, vuela.<\/p>\n\n\n\n<p>No vengo yo a escribirlo si soy el Otro.<br>Vengo a vivir agazapado esperando el sonido.<br>La aparici\u00f3n brusca de una huella dejada de lado.<br>Vengo transparente, con el deseo de ser atravesado.<\/p>\n\n\n\n<p>Me dejo estar, dejo que la sed avance hasta el delirio.<br>Cuando la boca seca, cuando el desierto, cuando mi padre,<br>cuando la triste muerte compa\u00f1era deja de aullar,<br>tiendo, tranquilamente, mi mirada por todo lo imposible.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no es que comience el verso o intente escribirlo.<br>Hay algo que me pasa que no registro, un fuego sin luz,<br>un alboroto interior, un algo m\u00e1s que mis palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed, sin escribirlos, escribo versos.<br>Hay de golpe, cosas, en mis manos que no son yo.<br>Hay de golpe, cosas, en el mundo, que no son mi vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy la peque\u00f1a luz que vuelve de la muerte. El peque\u00f1o canto animal de<br>las estrellas, el p\u00e1jaro maldito que morir\u00e1 cantando.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en diciembre de 1976, seis meses despu\u00e9s de haber llegado a Madrid y para ahondar la rajadura escribo CARTA PARA LAS FIESTAS DE FIN DE A\u00d1O, que intentar\u00e9, ahora, condensar en un poema:<\/p>\n\n\n\n<p>Palabra a palabra construir\u00e9 un imperio.<br>Soy un ser aislado, suspendido entre signos de puntuaci\u00f3n.<br>Un sereno juglar de la belleza oculta, de los bienes perdidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Alma me dicen y mi congoja llega hasta los l\u00edmites del mar.<br>Amor me dicen y se desgarra mi tierra en terremotos, ca\u00eddas.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy un ser enamorado del pedazo de pan que me llevo a la boca.<br>Un solitario ser, amante del crujido del pan entre mis dientes.<br>Paz me dijeron y estall\u00f3 frente a m\u00ed, la guerra, la verg\u00fcenza.<br>Paz, gritaban, mientras le cortaban las manos al cantor, al viento.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy mi Trist\u00e1n, La Isolda, el ser vivo del otro, vieja soledad.<br>Esa vieja costumbre de saber recorrerme sin violencia, sin Dios.<br>Un punto en el centro del coraz\u00f3n, una coma colgando de los labios.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Libertad! Me gritaron, \u00a1Trabajo! me gritaron y libertad.<br>Fue divertido ver como se ataban hasta inmovilizarse.<br>Me agarr\u00e9 los huevos con las dos manos y zarp\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed dejo la secuencia ya que todo el material siguiente est\u00e1 a vuestra disposici\u00f3n y vosotros mismos pod\u00e9is sacar vuestras propias conclusiones. Pero a\u00fan y tratando de afirmarme en mi decir, intentar\u00e9 una versi\u00f3n escrita de lo que fueron mis primeros tiempos en Madrid.<br>&nbsp;&nbsp; Poco a poco voy estabilizando las cien mil relaciones que me fueron ofrecidas (al llegar a Madrid), en dos o tres personas; quiero decir que, m\u00e1s que un camino lleno de aventuras, elijo el camino radiante, y por eso, intransitable de la poes\u00eda. Donde todo deja de ser lo que es. Los nombres propios son s\u00f3lo palabras de uni\u00f3n y los sentimientos se transforman, aunque parezca mentira, tambi\u00e9n en palabras. El cielo para la poes\u00eda no tiene contenido, sino simplemente cinco letras y queda bien cada vez que la frase necesite para continuar, una palabra de dos s\u00edlabas.<\/p>\n\n\n\n<p>No estoy maravillado con mi vida.<br>&nbsp;&nbsp; Estoy arteramente sorprendido por mi vida.<br>&nbsp;&nbsp; Como si hubiese vivido para otros y, ahora, no s\u00e9 qu\u00e9 hacer con todo este vivir que nadie quiere.<br>&nbsp;&nbsp; Bienaventurados los pobres de esp\u00edritu, me dec\u00eda, porque de ellos ser\u00e1 el reino de los cielos y resultaba que los pobres de esp\u00edritu eran generalmente los peores. Perros hambrientos de pobreza fatal, sin esp\u00edritu.<br>&nbsp;&nbsp; Alg\u00fan d\u00eda la vida va a cambiar y me lo digo cada vez y cada vez que me derrumbo, no me derrumbo porque s\u00e9, que la vida va a cambiar.<\/p>\n\n\n\n<p>Antrop\u00f3fago de las horas libres, en m\u00ed vive el horror.<br>&nbsp;&nbsp; Muerte.<br>&nbsp;&nbsp; No quiero maldecirte porque otros te han maldecido y en mi locura por no hacer lo hecho, amada muerte, te bendigo. Reino a tu lado exactamente en mi provecho nuevas sombras de amor.<br>Soy un gusano vil, tratando de<br>arrancarse el pellejo, que por otra parte, todo el pellejo es \u00e9l<\/p>\n\n\n\n<p>Bienamada, te brindo este poema maltratado por el oro y la lujuria de comer y beber<br>Te brindo este poema como se brindan s\u00e9menes oscuros<br>Cristales y opalinas relucientes en la propia casa de la muerte<br>Aqu\u00ed estoy amada, con la muerte, construyendo un amor que nadie pudo<br>Atado por mis vicios a s\u00f3rdidas cadenas,<br>soy el topo maligno que escarba por las noches los secretos del mar<br>Tratando de llegar y detenerme, tratando de ocultarme para no ser el vuelo de los p\u00e1jaros\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Estoy cansado de bucear para adentro<br>Inm\u00f3vil<br>Apresado por la falta de cielo,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; de tanto bucear para abajo.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Del brazo de la muerte llego por fin a la ciudad. La ropa ra\u00edda por las excavaciones,<br>la vista cegada por el polvo marino y las circunstancias. Y s\u00e9, tambi\u00e9n, que otras injusticias han ca\u00eddo sobre mis ojos para cegarlos en mi ausencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Con los ojos ra\u00eddos, entonces,<br>&nbsp;&nbsp; con las manos atadas a la espalda por las dictaduras.<br>&nbsp;&nbsp; Habitante del sur, tengo las piernas cortadas por las democracias y te lo digo, hoy llegu\u00e9 a la ciudad y vine acompa\u00f1ado por la muerte. Me sentar\u00e9 a la mesa de un bar c\u00e9ntrico y esperar\u00e9 que todo se destruya, despu\u00e9s elegir\u00e9 entre los escombros las piedras fundamentales de mis versos.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Comenzar\u00e9 diciendo:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Europa habr\u00e1 de morir entre mis brazos, entre los sonidos, de mis peque\u00f1as, garras latinas.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A solas con la muerte en plena llanura nacarada,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;soy el jinete muerto que galopa y, tambi\u00e9n, el impacto fatal sobre el jinete. Soy el caballo negro que galopa y el amor abierto a las latitudes de la locura, a lo simplemente desconocido.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Viene del sur dir\u00e1n, es el poeta.<br>&nbsp;&nbsp; Su amor ama la guerra y lleg\u00f3 a la ciudad acompa\u00f1ado por la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo soy el v\u00e9rtigo de las palabras que nunca me pertenecer\u00e1n y ella, la que me acompa\u00f1a, la muerte. \u00bfQu\u00e9 quieren de nosotros? Yo soy un gusano vil y ella, mi baba. Arpegio de una nota dejada de lado y ella, un territorio donde s\u00f3lo la muerte me acompa\u00f1a.<br>&nbsp;&nbsp; Soy un artista, un hombre con sentimientos flojos, intercambiables, inteligencia mutable, af\u00e1n de lo distinto y ella, es el arte, que al saberse superior es indiferente a todo.<br>&nbsp;&nbsp; A veces vamos por la ciudad como si ella y yo fu\u00e9ramos el mundo. Se dan cuenta qu\u00e9 ferocidad ra\u00edda, qu\u00e9 mirada ciega.<br>&nbsp;&nbsp; Y ella me compra manzanas y flores y yo me las como si ella fuera mi madre.<br>&nbsp;&nbsp; Se dan cuenta qu\u00e9 sagacidad, qu\u00e9 bruma.<br>&nbsp;&nbsp; Vuelvo sobre mis pasos en el intento de contabilizar lo perdido, lo hallado.<br>&nbsp;&nbsp; Trozos, espejismos alucinantes donde la raz\u00f3n y el tiempo, son<br>&nbsp;&nbsp; peque\u00f1as verdades.<br>&nbsp;&nbsp; Comienzo por descubrir mis deseos:<br>&nbsp;&nbsp; Amplias lunas mojadas por las certeras lluvias de verano,<br>&nbsp;&nbsp; verano aquel donde sangrante y taciturno,<br>&nbsp;&nbsp; bes\u00e9 tu nombre oculto entre las piedras.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Zafiros,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;esmeraldas enronquecidas por la falta de amor,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;rodeaban tu cuerpo.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Era hermoso ver c\u00f3mo mor\u00edas entre la blanca espuma de tu rabia.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Atleta de m\u00ed mismo, corporal hasta con mis propias palabras,<br>&nbsp;&nbsp; me dije amar la belleza en otras circunstancias y te salv\u00e9.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Despu\u00e9s fue duro explicarte que a m\u00ed, no me importaba tu pasado y que tus peque\u00f1os intentos de ser nada, eran mal vistos por la muerte, mi dama, mi \u00fanica compa\u00f1era en la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Y sin embargo, la noche ha comenzado, todos duermen. Estoy en condiciones de asegurar que todos los murmullos que percibo son producidos por mi propia alma. Nadie vive en m\u00ed, en plena noche, sino yo mismo. Soy una especie de rey durante la noche. Gigante de m\u00ed mismo sobrepaso todas las barreras. Soy la belleza y, tambi\u00e9n, el detective privado de s\u00ed mismo, cuya locura, esa pasi\u00f3n, lo lleva a investigar sin planes precisos de un lado para otro porque, en especial, no le interesa ning\u00fan resultado.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;M\u00e1s que una m\u00e1quina, de noche, cuando la oscuridad ha ganado, tambi\u00e9n, mi coraz\u00f3n, soy el eje, m\u00e1s importante de la m\u00e1quina, fatalmente fragmentado para siempre.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Soy el todopoderoso que mientras vomita, sonr\u00ede. Cuando los tiempos donde nadie se acerca (per\u00edodos en los que mi lepra se perfila como muy contagiosa) la soledad siempre me tira una cuerda para que me ahorque y, sin embargo, yo soy un hombre capaz de sacarse a s\u00ed mismo de sus propias casillas. En estas ocasiones llego a pensar que soy el vientre del nuevo hombre, y todav\u00eda cuando sea posible, me quedar\u00e1 a\u00fan la dura pena, de no ser el hombre nuevo, sino s\u00f3lo su madre.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Espejismos sin l\u00edmites esta materia gris que me acoge<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00a1Qu\u00e9 locura!<br>&nbsp;&nbsp; Tantas veces pens\u00e9 Controlar mi cuerpo, administrar mis sentimientos.<br>&nbsp;&nbsp; Tantas veces pens\u00e9 ser el mejor, rata negra y profunda, atada a s\u00ed misma,<br>ro\u00eda mi cuerpo. Para demostrarme a m\u00ed mismo, la capacidad de reconstruirme,<br>la elegancia cuando vuelvo de la muerte como si volviera de una tasca.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;De noche mis resistencias, son tenues ni\u00f1as temblorosas, que m\u00e1s que resistir, recuerdan con su temblor que han sido vencidas. Soy un ogro temible y a\u00fan el que lo dibuja. Soy una Voz en medio exacto de las tinieblas y vivo acosado por mis deudas. Soy el pordiosero que clama venganza y no lo conseguir\u00e1. Me entrego a la alquimia de mi voz y me descompongo, a\u00fan, en partes m\u00e1s peque\u00f1as. Soy el peque\u00f1o agujero donde tu rabia, conquista el universo. Soy el dedo de un pie, que te recuerda viejos olores campesinos. Soy el \u00e1rbol prohibido y poseo los intocables frutos del saber y soy, al mismo tiempo, los frutos podridos que arrastra la corriente como peque\u00f1a carro\u00f1a para peque\u00f1os p\u00e1jaros. Soy la bestia rosada que ti\u00f1e con su maldad los ritos del amor y soy el m\u00e1s encendido rito del amor, la hoguera donde la reuni\u00f3n de los amantes concede la eternidad al mundo de las formas. Gritos espl\u00e9ndidos, fuegos de artificios desesperados, termitas enamoradas y salvajes, devoran lentamente a la rosada bestia de la maldad.<br>&nbsp;&nbsp; Decir que es fuerte lo que me toca vivir, no es decir, pr\u00e1cticamente, nada.<br>&nbsp;&nbsp; Lo que me toca vivir es nuevo, inesperado. Sal\u00ed de Buenos Aires el 21 de agosto de 1976. Como exiliado pero voluntario, m\u00e1s que un exiliado, un hombre que no sabe exactamente qu\u00e9 direcci\u00f3n ir\u00e1 a tomar. Todos me trataron mal, los que se quedaron por haberme ido sin necesidad de un lugar, y los que me recibieron, por llegar a un lugar donde, por lo menos aparentemente, nadie me necesitaba.<br>&nbsp;&nbsp; Despu\u00e9s de mil intentos desesperados, mil cartas a Buenos Aires sin obtener la respuesta deseada, mil caminatas por las calles de Madrid buscando el reconocimiento deseado sin hallarlo. Me recomend\u00e9 reposo y con mis \u00faltimos dineros me compr\u00e9 una inmensa m\u00e1quina de escribir y desde hace m\u00e1s de tres a\u00f1os ya no escribo cartas y tampoco salgo de mi casa. M\u00e9dico antes de nacer, ya que mi padre lo deseaba as\u00ed, me fui dando cuenta que la tristeza, la soledad, hab\u00edan transformado mi personalidad.<br>&nbsp;&nbsp; S\u00f3lo estos versos que voy a leerles son testimonio de mis transformaciones.<br>&nbsp;&nbsp; Hubo d\u00edas y noches que no encontraba consuelo y los versos se agolpaban como caballos furiosos en mis manos y mi boca sangraba de tanto querer detener las palabras como cataratas de fuego. Y todo lo que me dominaba estaba en m\u00ed, esos d\u00edas, esas noches, digo, Cuando la p\u00e1gina escrita era el \u00fanico sobreviviente.<br>&nbsp;&nbsp; Me vanaglorio de haberme permitido escribir estos espacios en blanco, que suelo producir entre verso y verso, entre realidad y realidad. No estoy para decir vengo del Sur, hoy m\u00e1s bien, quiero recomendarme un paseo por la ciudad.<br>Ampliar mi coraz\u00f3n para que entren los nuevos monumentos.<br>Ampliar mi coraz\u00f3n, enga\u00f1ar a la muerte, enamorarme por fin, de una mujer.<br>&nbsp;&nbsp; Vivir doscientos a\u00f1os escribiendo no es ninguna broma, es una idea. Que con el correr de los a\u00f1os como todas las ideas tendr\u00e1n sus fundamentos. Por ahora, lo entiendo, todo lo sostiene el deseo, la furia por escribir.<br>&nbsp;&nbsp; Ella me lo dijo en una de las noches, si no puedo yo alguien podr\u00e1. Eso es un buen pensamiento, para llevar adelante la vida de todas las mujeres y de todos los hombres de la tierra. Es decir que m\u00e1s all\u00e1 de yo, siempre habr\u00e1 otro esperando mis ideas para materializarlas, esperando mis versos para vivirlos, esperando mis errores para rectificarlos, esperando mis silencios para cantar los mejores poemas sobre esa nada que dej\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ese otro, todo lo espera de m\u00ed para transformarlo, para hacerle dar un paso m\u00e1s.<br>&nbsp;&nbsp; Por ejemplo, cojo la enciclopedia brit\u00e1nica y me la meto en el culo y ustedes ya saben todo el trabajo que cost\u00f3 producir esa enciclopedia y, sin embargo, luego vengo yo y me la paso por los huevos.<br>&nbsp;&nbsp; Grandes hombres, grandes pensadores, me esperan cuando ya no estar\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Sonidos de claves inexistentes arranco de mi voz.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Belleza que s\u00f3lo se produce, artificial, en mi canto.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s tambi\u00e9n cosechar\u00e9 limones y frambuesas y ya nadie preguntar\u00e1 nunca de donde provengo. Todos me amar\u00e1n como algo \u00edntimo, algo propio, y cuando alguien pregunte por mi edad, contestar\u00e1n a coro, eso no se pregunta, el poeta naci\u00f3 con Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfViste? el antiguo y famoso mundo<br>era una naranja exprimida y seca.<br>\u00bfViste el final?<br>Los muertos que ve\u00edamos caer a nuestro lado<br>\u00e9ramos nosotros y la sangre era nuestra.<br>Y el futuro que aparec\u00eda despedazado, era nuestro futuro.<br>\u00bfViste el azul del cielo manchado de rojo carmes\u00ed?<br>era nuestro pecho y la pradera bombardeada<br>y los peque\u00f1os trozos macerados de carne saltando por los aires,<br>eran nuestro cuerpo, \u00bfviste qu\u00e9 horror?<\/p>\n\n\n\n<p>Y sin embargo\u2026 renazco mi amor, renazco de las cenizas, como los p\u00e1jaros m\u00e1s antiguos, como los m\u00e1s antiguos dioses. Renazco, mi amor, renazco con una fuerza inconcebible. Vengo de lo que podr\u00eda haber sido mi muerte para siempre, tu falta de amor, y sin embargo, vuelvo casi ileso, con marcas, raspaduras, pero ileso. Nadie lo hubiera podido concebir de tal manera. Uno se imaginaba que despu\u00e9s de ti para m\u00ed s\u00f3lo era posible la muerte. Pero ella no quiso saber nada conmigo, era demasiado joven y poco conocido como para morir. Y aqu\u00ed estoy amada, vengo a recordarte nuestros d\u00edas pasados, todas las lujurias y todos los perdones. Vengo a recordarte con mis versos la,<br>infinita alegr\u00eda de tu carne.<br>&nbsp;&nbsp; No temas, no har\u00e9 ninguna confesi\u00f3n. A m\u00ed, la realidad nunca me interes\u00f3 demasiado. Escribo con la sabidur\u00eda de saber que con cualquier tonter\u00eda de la realidad podr\u00e1s invalidar todos mis versos, pero de cualquier manera no renuncio a decir lo nuestro a mi manera.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Fue bello, ves, no lo niego, fue sublime.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Yo tambi\u00e9n estuve enamorado de todas tus mentiras. De todas tus deformidades. Era bello ver, c\u00f3mo re\u00edamos de la muerte. Un d\u00eda lo recuerdo perfectamente bien, me dijiste, tengo lepra en el alma, tengo todos los sentimientos picados por la sarna, me rasco de piojosa no de aburrida. y cerraste los ojos para decirme, ya ves querido, soy una puta fina, no tengo precio. Mi precio es el amor.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y claro, yo me enternec\u00eda, te ve\u00eda una se\u00f1ora queriendo jugar al carnaval y eso me divert\u00eda mucho. Varias veces alquil\u00e9 varios payasos, varias bailarinas para que t\u00fa fueras la marquesa del tango, la famosa colombina vestida de pierrot.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Yo no ten\u00eda ninguna duda al respecto, pero t\u00fa quer\u00edas ganarme ret\u00f3ricamente la batalla del amor. Te encerrabas en un mutismo alarmante, a veces&nbsp;hasta pens\u00e9 en consultar con tu marido o con tu padre, esas tardes en las que llegaba a sentir que en toda tu locura no hab\u00eda ni una sola gota de amor.<br>&nbsp;&nbsp; No s\u00e9 qu\u00e9 pas\u00f3, las cosas no nos iban mal. Hac\u00edamos el amor seis o siete veces por semana. Fum\u00e1bamos unos cien canutos juntos semanalmente. \u00c9ramos invencibles y de golpe te fuiste a tu ciudad natal, hablaste con tu madre y luego me abandonaste de tal manera que no te vi partir, que ahora podr\u00eda hasta no recordarte, \u00a1qu\u00e9 barbaridad!<br>&nbsp;&nbsp; Busqu\u00e9 desesperadamente entre los escombros<br>&nbsp;&nbsp; y encontr\u00e9 escombros.<br>&nbsp;&nbsp; Genios partidos en mil pedazos.<br>&nbsp;&nbsp; Verdades aniquiladas por su fragmentaci\u00f3n.<br>&nbsp;&nbsp; Tanto culto a la poes\u00eda, tambi\u00e9n haremos de Ella un tirano.<br>&nbsp;&nbsp; Cuando alguien me pregunte c\u00f3mo lo hice, contestar\u00e9 y no contestar\u00e9: no tuve dioses. No tuve almas. No tuve amores. No tuve encrucijadas.<br>&nbsp;&nbsp; No fue necesario hacer nada.<br>&nbsp;&nbsp; Contestar\u00e9 y no contestar\u00e9: el mal y la pureza se inclinan frente a mi respuesta que no responde nada.<br>&nbsp;&nbsp; Es siempre un viento helado lo que define la situaci\u00f3n como fr\u00e1gil. Es una fragilidad del viento lo que precisamente, permite que la poes\u00eda sea antes que la fragilidad y es una interpretaci\u00f3n que la fragilidad soporte el ansia de tres sujetos.<br>&nbsp;&nbsp; Cuando ya nadie se pregunte nada, estaremos todos muertos, las palabras tambi\u00e9n.<br>&nbsp;&nbsp; Una peque\u00f1a verdad queriendo ser la expresi\u00f3n de una pol\u00e9mica contempor\u00e1nea y futura.<br>&nbsp;&nbsp; Si lo real verdaderamente ps\u00edquico es lo inconsciente, la verdad es el sesgo donde se constata dicha imposibilidad. Y su demostraci\u00f3n habr\u00e1 sido patente en cada signo de puntuaci\u00f3n de cualquier escritura.<br>&nbsp;&nbsp;El m\u00e9todo de interpretaci\u00f3n psicoanal\u00edtico, al darnos las caracter\u00edsticas del objeto que lo produce, nos dice: algo que no est\u00e1 en ning\u00fan lugar como tal eso, sino entredicho. Entre palabras. Entre nervios. Entre personas.<br>&nbsp;&nbsp;En esta inexistencia todo es imposible. Desde un vac\u00edo a una plenitud.<br>&nbsp;&nbsp; En esa invisibilidad cualquier movimiento es silencio.<br>&nbsp;&nbsp; En semejante silencio cualquier palabra (a\u00fan una palabra tonta) produce una interrupci\u00f3n. un punto, una desilusi\u00f3n.<br>&nbsp;&nbsp; El saber supon\u00eda saber y ese fracaso, esa sombra rota, es verdad.<br>&nbsp;&nbsp; Un timbre abierto a la ignorancia,<br>&nbsp;&nbsp; un sentido, entre sujetos del inconsciente, lanzado hacia la nada.<br>&nbsp;&nbsp; Hacia lo que no se podr\u00e1, hacia lo que no estuvo.<br>&nbsp;&nbsp; No es una pieza clave lo que se busca, la pieza que se busca no existe, principalmente porque todav\u00eda no fue.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; La causa en psicoan\u00e1lisis viene del futuro.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es decir que la transferencia no es s\u00f3lo (si acaso lo fuera) la repetici\u00f3n ciega de estructuras pasadas, sino que la transferencia es, sobre todo, el desarrollo de su futura diluci\u00f3n.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; All\u00ed donde Ello estuvo (la Muerte) yo he de advenir.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; All\u00ed donde yo he de advenir estuvo, desde siempre, esper\u00e1ndome la Muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Y soy americano y soy Am\u00e9rica. Mi voz es una voz americana.<br>Mis lujurias, mis locas ambiciones de volar, son americanas.<br>Y Madrid, mi querida, mis peque\u00f1os hu\u00e9rfanos parisinos,<br>no es Europa, ni lo ser\u00e1 en mil a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>MADRID ES TROZO CENTRAL DEL GRAN DIAMANTE AMERICANO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>la lengua que genera un don que la supera.<br>La incre\u00edble madre que se qued\u00f3 sin due\u00f1o<br>y se deja llevar tranquilamente por sus hijos.<br>El tiempo no es el ser,<br>pero el ser no puede ser fuera del tiempo.<br>Y tiempo es una lengua, una escritura.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo soy, de piedra, el indio americano,<br>que no mat\u00f3 Espa\u00f1a en la conquista.<br>Vengo de un cielo, espl\u00e9ndido, sin dioses.<br>De una llanura, f\u00e9rtil, casi sin l\u00edmites.<br>Soy el sangrante y hablador guaran\u00ed.<br>La l\u00e1grima l\u00edmpida del maya,<br>el surco abierto, con firmeza, por el inca,<br>la tristeza infinita, de lo que no muere.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy el \u00e1rbol, la fruta, la p\u00e9rfida esmeralda.<br>Plata descuartizada, ametrallado cobre.<br>Monta\u00f1as y mujeres saqueadas en nombre de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy de Am\u00e9rica la pluma diferente<br>ind\u00edgena y gal\u00e1ctico, hist\u00f3rico y superfluo,<br>gran\u00edtica presencia, hiel de los tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aplastado por el hambre, crec\u00ed profundo,<br>llegu\u00e9 a tocar en el centro de la tierra,<br>en el borde, exacto, de la vida,<br>el fuego m\u00e1ximo, los calores extremos.<\/p>\n\n\n\n<p>Fui expulsado del centro mismo de la tierra,<br>por ambiciones de mineros y comerciantes.<br>Las aguas me llevaron hasta donde el oc\u00e9ano,<br>se repliega sobre s\u00ed mismo para ser el amor.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa negra profundidad turbulenta<br>donde no hab\u00eda c\u00faspide posible,<br>de la perfecta roca surgi\u00f3 mi cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pescadores y gobernantes me expulsaron del mar.<br>Y, a\u00fan, mitad fuego volc\u00e1nico, tierra, mitad agua desesperada<br>Vuelo ahora, perfil\u00e1ndome viento, letra futura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em><strong>Tomado del Libro: Poes\u00eda y Psicoan\u00e1lisis. 20 a\u00f1os de Historia del Grupo Cero. 1971- 1991<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Puedes ingresar al siguiente link para disfrutar de la lectura de este libro:&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.miguelmenassa.com\/psicoanalisis\/1995\/poesiaypsicoanalisis\/pg.19.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">http:\/\/www.miguelmenassa.com\/psicoanalisis\/1995\/poesiaypsicoanalisis\/pg.19.htm<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FUNDAMENTOS ANTOL\u00d3GICOS DE POES\u00cdA&nbsp;Y&nbsp;PSICOAN\u00c1LISISPrimer Congreso Internacional de Poes\u00eda&nbsp;y&nbsp;Psicoan\u00e1lisis 1987- BUENOS AIRES Los hechos s\u00f3lo existen despu\u00e9s de ser interpretados.Si es posible el poema es posible la vida. Ser nada es una tonter\u00eda frente al juego que propongo:&nbsp;&nbsp; Diluirse en otros sin tener ninguna filosof\u00eda de la diluci\u00f3n. Pero, todav\u00eda,no es eso, tampoco es algo m\u00e1s.&nbsp;&nbsp; No es un suspiro ni el viento que lo traza. Tal vez, la nostalgia de un suspiro que no fue trazado.&nbsp;&nbsp; No hubo viento, pero algo se movi\u00f3 en el mundo.Fue el no de lo que es. Ni vivo, ni muerto. Un abismo entre ambos. Un no tocado por la vida. Un es rajado de lado a lado por la muerte.&nbsp;&nbsp; Pero no es exactamente as\u00ed sino de sesgo, o bien, envuelto en torbellinos, donde la fuerza, la brutalidad del viento impide toda marca.Soy ese registro imposible.Un rayo de luz que no se registra como&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":319,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[75],"tags":[62,31,37,47,34,26,46],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/267"}],"collection":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=267"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/267\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":326,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/267\/revisions\/326"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/319"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=267"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=267"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=267"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}