{"id":40,"date":"2021-08-18T18:37:36","date_gmt":"2021-08-18T16:37:36","guid":{"rendered":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/?p=40"},"modified":"2024-01-15T23:46:24","modified_gmt":"2024-01-15T22:46:24","slug":"las-soluciones-legales-al-tratamiento-de-la-violencia-contra-las-mujeres-una-lectura-psicoanalitica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/las-soluciones-legales-al-tratamiento-de-la-violencia-contra-las-mujeres-una-lectura-psicoanalitica\/","title":{"rendered":"Las Soluciones Legales Al Tratamiento De La Violencia Contra Las Mujeres. Una Lectura Psicoanalitica"},"content":{"rendered":"\n<h2><strong>LAS SOLUCIONES LEGALES AL TRATAMIENTO DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. UNA LECTURA PSICOANALITICA.<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><em>Ponencia VI Congreso Virtual de Psiquiatr\u00eda Interpsiquis 2005<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de todos los esfuerzos que se est\u00e1n llevando a cabo para la prevenci\u00f3n e<br>intervenci\u00f3n en el caso de la violencia de g\u00e9nero, considerados como algo totalmente<br>necesario e imprescindible, planteamos en el actual trabajo, la necesidad de considerar<br>los aspectos ps\u00edquicos en juego, tanto en el maltratador como en la maltratada, y<br>proponemos el psicoan\u00e1lisis como una opci\u00f3n terap\u00e9utica eficaz. Teniendo en cuenta<br>este aspecto del problema, se sugieren posibles modificaciones para futuras campa\u00f1as<br>contra la violencia de g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Abstract<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Besides all the efforts that are being carry out for the prevention and intervention<br>in the case of the violence against the women, you considered as something totally<br>necessary and indispensable, we present in the present work, the need to consider the<br>psychic aspects in play, so much in the abusing one like in it mistreated, and we propose<br>the psychoanalysis as an efficient therapeutic option. Keeping in mind this aspect of the<br>problem, possible modifications for future campaigns against the violence against the<br>women are suggested.<\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>Observaciones psicoanal\u00edticas sobre el maltrato<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Diversos autores han se\u00f1alado el aumento de los malos tratos a la mujer en los<br>\u00faltimos a\u00f1os. Nos preguntamos si el tipo de campa\u00f1as realizadas en este periodo no<br>tendr\u00e1 una incidencia sobre estos resultados. En la presente participaci\u00f3n en esta mesa<br>redonda se analizar\u00e1n distintas fuentes en aras de comprobar la veracidad o no de esta<br>aseveraci\u00f3n y se valorar\u00e1n las posibles razones por las cuales no se consigui\u00f3 el objetivo<br>deseado, sino su contrario. La intenci\u00f3n no es se\u00f1alar errores pasados, sino poder pensar<br>una campa\u00f1a que no suponga el riesgo de la anterior.<br>Estas campa\u00f1as se centraron especialmente en remarcar la importancia de la<br>denuncia del agresor por parte de la agredida. Uno de los problemas de esta<br>unilateralidad es el de que instar a la denuncia como hecho aislado, sin hacer hincapi\u00e9<br>en otros aspectos del problema, conlleva un aumento de la violencia que en ocasiones<br>causa la muerte de la v\u00edctima, ya que la denuncia es vivida por el agresor como una<br>traici\u00f3n.<br>Como hemos rese\u00f1ado anteriormente, en los \u00faltimos a\u00f1os hemos asistido a un<br>aumento espectacular de casos del llamado maltrato de g\u00e9nero, aquel infringido<br>en el seno de una relaci\u00f3n de pareja, independientemente del tipo de la misma.<br>Frecuentemente el conocimiento del maltrato tiene lugar cuando la relaci\u00f3n por parte de<br>uno de los miembros, generalmente la mujer, se rompe, asistiendo en esas<br>circunstancias a un agravamiento de los malos tratos que incluso desembocan en la<br>muerte de la mujer maltratada. Es decir, una situaci\u00f3n mantenida en ocasiones durante<br>muchos a\u00f1os, se ha hecho insostenible. Cuando uno de los dos denuncia, hay que<br>escucharlo como una demanda, como un pedido de intervenci\u00f3n, de tratamiento.<br>Hay que tener en cuenta los hechos, el que asesina, es un asesino, y quiz\u00e1<br>tambi\u00e9n deber\u00edamos diferenciar el maltrato del asesinato. De hecho hay casos en los que<br>la mujer ha vivido sometida a violencia durante a\u00f1os enteros y un d\u00eda el marido o la<br>pareja, la mata. No podemos decir que el maltrato tenga la misma causa que el<br>asesinato. Habr\u00e1 que analizar a posteriori qu\u00e9 pas\u00f3 en esa relaci\u00f3n para llegar al<br>asesinato.<br>Seg\u00fan el Instituto de la Mujer, desde el 2001 al 2003, se ha duplicado el n\u00famero de<br>denuncias de malos tratos. Para la evaluaci\u00f3n de estos datos, hay que tener en cuenta<br>que hasta el 2002 no se contaban los malos tratos llevados a cabo por exconyuges,<br>compa\u00f1eros o excompa\u00f1eros sentimentales, novios o exnovios (es decir que el t\u00e9rmino<br>maltrato est\u00e1 a\u00fan en revisi\u00f3n). As\u00ed mismo la explicaci\u00f3n a este aumento tan<br>significativo del n\u00famero de denuncias es variado, aunque en general se est\u00e1 de acuerdo<br>en que en dicho aumento influye decisivamente el hecho de que cada d\u00eda son m\u00e1s las<br>mujeres que deciden denunciar esta situaci\u00f3n, actitud que por otra parte es fomentada<br>desde distintos colectivos y a trav\u00e9s de las diversas campa\u00f1as institucionales llevadas a<br>cabo. De un problema privado se ha convertido en un problema social.<br>No obstante en la valoraci\u00f3n de este aumento siempre planea la sombra de que<br>cada d\u00eda es m\u00e1s frecuente el maltrato a la mujer. Frecuentemente se piensa que los<br>cambios sociales producidos en los \u00faltimos a\u00f1os, con una mayor incorporaci\u00f3n de la<br>mujer a la vida social, chocan con una sociedad machista, donde el poder ejercido<br>hist\u00f3ricamente por los hombres se revela contra esta situaci\u00f3n. En esta concepci\u00f3n del<br>problema, que tiende a una explicaci\u00f3n sociol\u00f3gica, se obvia la cuesti\u00f3n de la posici\u00f3n<br>ps\u00edquica del sujeto, que es fundamental, tanto para la comprensi\u00f3n del maltrato, como<br>para su abordaje terap\u00e9utico.<br>Este problema ha generado una alarma social que mueve a los poderes<br>institucionales y a los distintos colectivos sociales y sanitarios a plantear medidas en<br>contra de dicha violencia. En general todas estas medidas van dirigidas a la que se<br>conoce como v\u00edctima de la situaci\u00f3n, es decir a la mujer. Son pocos los que se plantean<br>un abordaje de la situaci\u00f3n desde la pareja o que planteen el tratamiento del maltratador.<br>As\u00ed por ejemplo, en Espa\u00f1a, las primeras terapias de rehabilitaci\u00f3n de maltratadores se<br>pusieron en marcha en 1995, bajo la coordinaci\u00f3n de Enrique Echebur\u00faa, Catedr\u00e1tico de<br>Psicolog\u00eda Cl\u00ednica del Pa\u00eds Vasco, programa que seg\u00fan explica el propio catedr\u00e1tico<br>naci\u00f3 tras varios a\u00f1os de prestar asistencia a mujeres maltratadas y comprobar que<br>muchas de ellas segu\u00edan conviviendo con su agresor y adem\u00e1s no ten\u00edan ninguna<br>intenci\u00f3n de abandonarlo.<br>En un estudio sobre las medidas adoptadas por los Estados Miembros de la<br>Uni\u00f3n Europea para luchar contra la violencia hacia las mujeres se analiza el periodo<br>1995-2001. Desde 1995, 14 pa\u00edses (93%) han destinado alguna de las campa\u00f1as de<br>sensibilizaci\u00f3n realizadas a la poblaci\u00f3n general y 13 pa\u00edses (87%) han dirigido algunas<br>de sus campa\u00f1as a las v\u00edctimas de la violencia. El \u00fanico colectivo al que menos de la<br>mitad de los pa\u00edses ha dedicado sus campa\u00f1as es el de los agresores (6 pa\u00edses, 40%).<br>Cuando se habla de violencia de g\u00e9nero se hace menci\u00f3n generalmente al maltrato que<br>el hombre ejerce sobre la mujer en una relaci\u00f3n de pareja. Si bien el numero de casos en<br>los que la situaci\u00f3n es \u00e9sta, no debemos olvidar que tambi\u00e9n se dan casos de hombres<br>maltratados, de los que los datos son escasos puesto que s\u00f3lo aparecen recogidos desde<br>2002 (antes no hay datos de denuncias masculinas).<br>Esta aclaraci\u00f3n para se\u00f1alar que este hecho refleja una manera de pensar en la<br>que se supone que la mujer es una v\u00edctima pasiva de una situaci\u00f3n generada por una<br>pareja violenta, de la que, dada la posici\u00f3n de poder del hombre y de dependencia de la<br>mujer, fundamentalmente econ\u00f3mica, le es dif\u00edcil escapar. La mayor parte de las<br>mujeres (entre el 40 y el 89%, seg\u00fan las estad\u00edsticas), permanecen con su pareja durante<br>m\u00e1s de diez a\u00f1os, y en algunos casos vuelven con ellos, aunque hayan sido capaces de<br>abandonarlos temporalmente. El 11.6% de las mujeres hab\u00eda tenido relaciones anteriores<br>en las que hab\u00edan sufrido abusos de su pareja. En muchas ocasiones la denuncia<br>presentada tras sufrir una agresi\u00f3n es retirada posteriormente por la propia mujer y no es<br>raro que en algunos casos la situaci\u00f3n de maltrato salga a la luz por primera vez tras el<br>asesinato.<br>Habr\u00eda que preguntarse qu\u00e9 situaciones incluye el t\u00e9rmino maltrato o violencia<br>de g\u00e9nero. En la definici\u00f3n de este t\u00e9rmino intervienen la psicolog\u00eda, que dictamina lo<br>que se considera un maltrato psicol\u00f3gico, el derecho, que define qu\u00e9 es un acto violento,<br>cuando este es grave o leve, delito o falta, etc.<br>La Ley Integral sobre el maltrato incluye aspectos legales, apoyo social a las<br>v\u00edctimas (centros de acogida, inserci\u00f3n laboral), formaci\u00f3n de profesionales para<br>atender a los casos, y medidas educativas para la poblaci\u00f3n general.<br>Es fundamental para todas estas medidas englobar varios y distintos casos bajo<br>el mismo r\u00f3tulo de maltrato, pero a la hora de abordar estos casos desde el punto de<br>vista terap\u00e9utico, tanto de la agredida como del agresor (si hablamos exclusivamente del<br>maltrato ejercido sobre la mujer), tenemos que tener en cuenta que cada caso es singular<br>y que no todos los casos deben ser considerados de la misma forma.<br>En cuanto a la etiolog\u00eda del maltrato, hay una tendencia a referirlo a causas<br>sociales, o cuando se habla de causas psicol\u00f3gicas, se tiende a hablar de la personalidad<br>del agresor o de la personalidad de la v\u00edctima, y otra vez caemos en la generalizaci\u00f3n,<br>c\u00f3mo si hubiera un tipo de caracteres fijos que correspondieran a la v\u00edctima o al agresor.<br>No es este el caso del maltrato. En Medicina llamamos s\u00edntoma a un dato<br>referido por el paciente, pongamos como ejemplo el dolor abdominal, que puede<br>corresponder luego a m\u00faltiples patolog\u00edas: una apendicitis, una hepatitis, un embarazo<br>ect\u00f3pico, etc. El maltrato es un s\u00edntoma, no es en s\u00ed un padecimiento que corresponda a<br>una \u00fanica causa.<br>Antes de hablar de cu\u00e1les podr\u00edan ser las diferentes posiciones ps\u00edquicas tanto<br>del agredido\/a como del agresor\/a, tendr\u00edamos que poner sobre la mesa unas cuantas<br>ideas para aclarar a qu\u00e9 nos referimos cuando decimos posici\u00f3n ps\u00edquica.<br>No hay una relaci\u00f3n de dos sujetos, es decir, hay dos sujetos, con toda su<br>complejidad, uno tiene una relaci\u00f3n con el otro, que es totalmente diferente de la<br>relaci\u00f3n que el otro tiene con el primero. No es una relaci\u00f3n compartida, sino que es el<br>encuentro de dos maneras de relacionarse. Si nos atenemos a los datos de que la mujer<br>maltratada permanece por a\u00f1os en esa situaci\u00f3n, e incluso en un n\u00famero no despreciable<br>de casos la repite con otras parejas, tenemos que pensar qu\u00e9 factores ps\u00edquicos la hacen<br>permanecer en esa relaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de los factores externos o sociales. No se puede<br>tener en cuenta el hecho sin tener en cuenta el trabajo realizado para llegar a esa<br>situaci\u00f3n y la implicaci\u00f3n de los sujetos. Sabemos ya que el maltrato no es una cuesti\u00f3n<br>de clase social, formaci\u00f3n cultural, raza o edad.<br>Partimos, para seguir hablando de que todo sujeto est\u00e1 implicado en su vida y en<br>su situaci\u00f3n, somos responsables de nuestros actos. Si somos m\u00e9dicos, somos<br>responsables de haber estudiado medicina, si tenemos \u00e9xito en lo que hacemos, lo<br>hemos conseguido con nuestra implicaci\u00f3n, con nuestro trabajo, con la participaci\u00f3n en<br>ello de nuestro deseo, pero esto que parece m\u00e1s f\u00e1cil de aceptar cuando algo va bien,<br>nos resulta muy dif\u00edcil de aceptar cuando algo va mal, cuando nos va mal, nos cuesta<br>hacernos responsables de ello y tendemos a culpabilizar a la sociedad, a nuestros padres,<br>etc. Esta es obviamente una posici\u00f3n infantil, en la cual uno mismo no se quiere hacer<br>responsable de su implicaci\u00f3n como sujeto.<br>Pensar la implicaci\u00f3n del sujeto es fundamental para pensar la cuesti\u00f3n del<br>maltrato.<br>No hay maltratador sin maltratado. Por supuesto que el maltratador debe ser castigado<br>por la ley y que la mujer maltratada es una v\u00edctima, tanto para el derecho como para el<br>psicoan\u00e1lisis, pero para el derecho es una v\u00edctima del maltratador, para el psicoan\u00e1lisis<br>que sea una v\u00edctima del maltratador ya es una consecuencia, un resultado, de lo que<br>verdaderamente es victima la maltratada es de una posici\u00f3n ps\u00edquica, de un<br>pensamiento, de una frase que la hace permanecer ah\u00ed, no podemos olvidar los hechos, y<br>los hechos son que muchas de las maltratadas permanecen por largos periodos de<br>tiempo junto al maltratador.<br>Desde nuestra experiencia cl\u00ednica, y nuestra formaci\u00f3n te\u00f3rica psicoanal\u00edtica,<br>despu\u00e9s del tratamiento y seguimiento de varios casos de maltrato, hemos observado<br>que existen diversas posiciones ps\u00edquicas en juego en el maltrato, planteamos aqu\u00ed<br>algunas posibles.<\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>Posiciones ps\u00edquicas de la maltratada<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>a) Posici\u00f3n hostil: Ante sus primeras relaciones sexuales, al hombre y a la<br>mujer les suceden cuestiones ps\u00edquicas de importancia para entender el problema<br>del maltrato: \u00e9l puede quedar atrapado en lo que llamamos servidumbre sexual,<br>sometido a esa mujer que le hizo conocer el placer sexual. Y a ella le pasa<br>siempre, en mayor o menor medida, que a esa primera relaci\u00f3n sexual se asocia<br>una marcada hostilidad. La mujer transfiere a su primer matrimonio o a su<br>primera relaci\u00f3n la hostilidad que existe en toda relaci\u00f3n madre-hija. Ella es<br>capaz de permanecer toda la vida al lado de su primer compa\u00f1ero s\u00f3lo para<br>vengarse, muestra una continua hostilidad hacia \u00e9l, aunque con ello destroce su<br>propia vida. El paroxismo de este tipo de relaci\u00f3n ser\u00eda dejarse matar para<br>obtener la mayor de las venganzas: transformarle en un asesino, encerrarlo para<br>siempre en la c\u00e1rcel.<\/p>\n\n\n\n<p><br>b) Posici\u00f3n masoquista: Tanto el masoquismo como el sadismo son<br>constitutivos del sujeto. Entre la normalidad y lo patol\u00f3gico, s\u00f3lo hay una<br>diferencia cuantitativa, para realizar el acto sexual normal siempre entra en<br>juego un peque\u00f1o grado de violencia. Nos sorprende siempre pensar que hay<br>sujetos que obtienen goce del dolor, pero esto es un hecho cl\u00ednico indiscutible.<br>Habr\u00eda por tanto algunos casos de maltrato en los que el sujeto maltratado, m\u00e1s<br>all\u00e1 de su sexo, est\u00e1 posicionado de manera masoquista. Este es un caso donde el<br>asesinato se puede leer como accidente. El s\u00e1dico que el masoquista se ha de<br>procurar para sus juegos sexuales se extralimita, hay un dem\u00e1s en la b\u00fasqueda<br>de ese goce por el dolor, que termina en la muerte de aquel que ocupa la<br>posici\u00f3n de masoquista.<\/p>\n\n\n\n<p><br>c) Posici\u00f3n depresiva: Decimos del depresivo que es un asesino t\u00edmido, la<br>depresi\u00f3n siempre acontece ante la p\u00e9rdida de objeto, este objeto puede ser el<br>objeto amoroso, un ideal\u2026 El depresivo, para hacer c\u00f3mo si no hubiera perdido<br>el objeto, se identifica con \u00e9l, lo introyecta en su yo, se lo guarda para s\u00ed, pero<br>adem\u00e1s de amor contra ese objeto hay rencor por el abandono, el depresivo<br>parece autocastigarse, se insulta constantemente: no sirvo para nada, soy un<br>in\u00fatil\u2026 pero en realidad es al objeto perdido, que ahora forma parte de \u00e9l al que<br>insulta, y cuando se mata, es al objeto perdido al que cree matar. Esta podr\u00eda ser<br>otra de las posiciones ps\u00edquicas en juego en el maltrato.<\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>Posiciones ps\u00edquicas del maltratador<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>a) Concepci\u00f3n s\u00e1dica del coito: En un periodo de su constituci\u00f3n sexual, el<br>ni\u00f1o considera el coito como una violencia, como una agresi\u00f3n, le resulta muy<br>similar a las peleas que \u00e9l tiene con sus amiguitos, y le parece un acto de amor<br>ser pegado por su padre o pegarle, esta concepci\u00f3n s\u00e1dica del coito, que en<br>principio es una teor\u00eda infantil, puede mantenerse hasta edades muy avanzadas<br>de la vida, e incluso ser la \u00fanica manera en la que el sujeto pueda concebir las<br>relaciones entre los sexos. Es un sujeto que no conoce otra manera de amar que<br>la de golpear a la pareja sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>b) Posici\u00f3n s\u00e1dica, en contraposici\u00f3n con la posici\u00f3n masoquista. Con el<br>t\u00e9rmino posici\u00f3n queremos aludir, entre otras cosas a la movilidad de estas<br>estructuras, no son fijas, de tal manera que aqu\u00e9l miembro de la pareja que toma<br>en ocasiones una posici\u00f3n s\u00e1dica, puede tomar una posici\u00f3n masoquista en otro<br>momento de la relaci\u00f3n, independientemente de su sexo biol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>c) Degradaci\u00f3n del objeto amoroso: El amor adulto se compone de una<br>corriente sensual y una corriente tierna, en ocasiones, hay sujetos que no pueden<br>aunar estos dos componentes en el amor a un \u00fanico objeto amoroso, de tal<br>manera que no son capaces de mantener relaciones sexuales, o de realizar sus<br>peque\u00f1as perversiones sexuales con la mujer a la que aman tiernamente, y eligen<br>una mujer distinta a la que no aman, a la que consideran un objeto degradado<br>por cualquier circunstancia: clase social inferior o superior, distinto nivel<br>cultural o cualquier otra caracter\u00edstica, con la que s\u00ed pueden realizar esas<br>perversiones. Decimos que la corriente sensual y la corriente tierna est\u00e1n aqu\u00ed<br>disociadas. Estos sujetos que precisan esta degradaci\u00f3n de la vida er\u00f3tica, son<br>capaces en esta degradaci\u00f3n del objeto amoroso, de llegar al maltrato. A veces,<br>no es necesario que haya dos mujeres en juego, sino que la misma relaci\u00f3n<br>puede ser en ocasiones predominantemente tierna y en otras ocasiones<br>predominantemente sensual.<\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si consideramos que la posici\u00f3n ps\u00edquica juega un papel en el maltrato, reconociendo<br>la importancia de las otras intervenciones, que tambi\u00e9n son necesarias: desarrollo de una<br>Ley Integral que contemple la inserci\u00f3n laboral, centros de acogida, educaci\u00f3n a la<br>poblaci\u00f3n, penas para los agresores, etc, podr\u00edamos pensar que el psicoan\u00e1lisis, como<br>instrumento transformador de la posici\u00f3n ps\u00edquica del sujeto, puede jugar un importante<br>papel en el abordaje terap\u00e9utico de estos casos, tanto del maltratador como de la<br>maltratada. No se trata s\u00f3lo de denunciar, sino de hablar, hablar bajo el marco anal\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien las medidas preventivas son absolutamente necesarias y probadamente<br>eficaces, tenemos que tener en cuenta que no es posible que prevengan todos los casos<br>de maltrato, al igual que no es posible acabar con las guerras, porque la agresividad es<br>un elemento constitutivo del sujeto ps\u00edquico. Por ello, se hace necesario, adem\u00e1s de<br>pensar medidas preventivas, pensar medidas eficaces para los casos emergentes, el<br>psicoan\u00e1lisis se encuentra entre estas medidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las campa\u00f1as violentas s\u00f3lo generan m\u00e1s violencia. Incide m\u00e1s una frase sobre la<br>posici\u00f3n del sujeto, que mil im\u00e1genes donde una mujer es torturada, estas im\u00e1genes m\u00e1s<br>que prevenir las actitudes violentas, incitan a ellas.<\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u2212 Ley Org\u00e1nica de Medidas de Protecci\u00f3n Integral contra la Violencia de G\u00e9nero.<br>Bolet\u00edn Oficial de Las Cortes Generales.<br>\u2212 Estudio sobre las medidas adoptadas por los Estados Miembros de la Uni\u00f3n Europea<br>para luchar contra la violencia hacia las mujeres. Instituto de la Mujer. M. Jos\u00e9 D\u00edaz<br>Aguado-Jal\u00f3n y Rosario Mart\u00ednez Arias. Catedr\u00e1ticas de Psicolog\u00eda de la Universidad<br>Complutense de Madrid.<br>\u2212 Denuncias de malos tratos a manos de su pareja. Instituto de la mujer. Publicado en<br>elmundo.es. Jun 2004.<br>\u2212 Intervenci\u00f3n Psicol\u00f3gica con mujeres maltratadas por su pareja. M.Pilar Matud, Ana<br>Bel\u00e9n Gutierrez, Vanesa Padilla. Universidad de la Laguna. Facultad de Pisoclog\u00eda.<br>Papeles del Psic\u00f3logo, 2004, n.88 pp 1-9.<br>\u2212 La figura del agresor en la violencia de g\u00e9nero: caracter\u00edsticas personales e<br>intervenci\u00f3n. Elena L\u00f3pez Garc\u00eda. Asociaci\u00f3n para formaci\u00f3n de la salud y desarrollo<br>personal. Papeles del Psic\u00f3logo, 2004, n.88 pp 31-38.<br>\u2212 La mujer y yo. Miguel Oscar Menassa. Editorial Grupo Cero, Madrid 2003.<br>\u2212 El tab\u00fa de la virginidad. Sigmund Freud. Obras Completas. Editorial Biblioteca<br>Nueva. Tomo 3. 2444-53.<br>\u2212 Sobre una degradaci\u00f3n general de la vida er\u00f3tica. Sigmund Freud. Obras Completas.<br>Editorial Biblioteca Nueva. Tomo 2. pp 1710-1717<br>\u2212 Sobre un tipo especial de elecci\u00f3n de objeto en el hombre. Sigmund Freud. Obras<br>Completas. Editorial Biblioteca Nueva. Tomo 2. 1625-1630.<br>\u2212 El problema econ\u00f3mico del masoquismo. Sigmund Freud. Obras Completas.<br>Editorial Biblioteca Nueva. Tomo 3, pp 2759-2760.<br>\u2212 La moral sexual cultural y la nerviosidad moderna. Sigmund Freud. Obras<br>Completas. Editorial Biblioteca Nueva. Tomo 2. pp 1249-1261.<br>\u2212 Teor\u00edas sexuales infantiles. Sigmund Freud. Obras Completas. Editorial Biblioteca<br>Nueva Tomo 2. pp 1262-1271.<br>\u2212 Tres ensayos para una teor\u00eda sexual. Sigmund Freud. Obras Completas. Editorial<br>Biblioteca Nueva. Tomo 2 1169-1237.<br>\u2212 Duelo y melancol\u00eda. Sigmund Freud. Obras Completas. Editorial Biblioteca Nueva.<br>Tomo 2. 2091-2100.<br>\u2212 La agresividad en psicoan\u00e1lisis. Jacques Lacan. Escritos 1.Siglo XXI Editores. pp 94-<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"has-text-align-center\"><br>Dra. Pilar Rojas (Psicoanalista, M\u00e9dico Especialista en Reumatolog\u00eda y Medicina de<br>Familia)<br>Dra. Alejandra Menassa (Psicoanalista, M\u00e9dico Especialista en Medicina Interna)<\/h3>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"450\" height=\"117\" src=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/psicoanalisis-al-frente-animacion-1.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-376\"\/><\/figure><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LAS SOLUCIONES LEGALES AL TRATAMIENTO DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. UNA LECTURA PSICOANALITICA. Ponencia VI Congreso Virtual de Psiquiatr\u00eda Interpsiquis 2005 Resumen Adem\u00e1s de todos los esfuerzos que se est\u00e1n llevando a cabo para la prevenci\u00f3n eintervenci\u00f3n en el caso de la violencia de g\u00e9nero, considerados como algo totalmentenecesario e imprescindible, planteamos en el actual trabajo, la necesidad de considerarlos aspectos ps\u00edquicos en juego, tanto en el maltratador como en la maltratada, yproponemos el psicoan\u00e1lisis como una opci\u00f3n terap\u00e9utica eficaz. Teniendo en cuentaeste aspecto del problema, se sugieren posibles modificaciones para futuras campa\u00f1ascontra la violencia de g\u00e9nero. Abstract Besides all the efforts that are being carry out for the prevention and interventionin the case of the violence against the women, you considered as something totallynecessary and indispensable, we present in the present work, the need to consider thepsychic aspects in play, so much in the abusing one like in&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":377,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[56,55,26,57],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40"}],"collection":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":378,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40\/revisions\/378"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/377"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}