{"id":588,"date":"2024-03-04T11:00:00","date_gmt":"2024-03-04T10:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/?p=588"},"modified":"2024-02-27T09:59:24","modified_gmt":"2024-02-27T08:59:24","slug":"inhibicion-sintoma-y-angustia-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/inhibicion-sintoma-y-angustia-i\/","title":{"rendered":"INHIBICI\u00d3N S\u00cdNTOMA Y ANGUSTIA. I"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>1925 [1926]<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la descripci\u00f3n de los fen\u00f3menos patol\u00f3gicos acostumbramos emplear dos t\u00e9rminos distintos -s\u00edntoma e inhibici\u00f3n (Hemmung)-; pero, en realidad, no damos demasiada importancia diferenciarlos con precisi\u00f3n. Si se nos presentaran casos cl\u00ednicos en los que nos vemos forzados a reconocer que no integran s\u00edntoma alguno, y s\u00ed s\u00f3lo inhibiciones, y no nos interesara averiguar qu\u00e9 circunstancias condicionan la existencia de tales casos, apenas nos preocupar\u00edamos de eliminar entre s\u00ed los dos indicados conceptos de s\u00edntoma de inhibici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que sucede es que dichos conceptos pertenecen a distintos campos. La inhibici\u00f3n presenta una relaci\u00f3n especial con la funci\u00f3n y no significa necesariamente algo patol\u00f3gico. As\u00ed podemos dar el nombre de inhibici\u00f3n de una funci\u00f3n a una restricci\u00f3n normal de la misma. En cambio, s\u00edntoma vale como signo de un proceso patol\u00f3gico. De todos modos, tambi\u00e9n una inhibici\u00f3n puede constituir un s\u00edntoma, y siendo as\u00ed, acostumbramos hablar de inhibici\u00f3n cuando se trata de una simple disminuci\u00f3n de la funci\u00f3n, y de s\u00edntoma, cuando de una modificaci\u00f3n extraordinaria de la misma o de una funci\u00f3n nueva. En muchos casos parece quedar al arbitrio del observador acentuar el lado positivo o el negativo del proceso patol\u00f3gico y calificar su resultado de s\u00edntoma o de inhibici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero todo esto no es, en realidad, muy interesante, y la interrogaci\u00f3n de que partimos se demuestra poco fruct\u00edfera.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante el \u00edntimo enlace conceptual antes indicado de la inhibici\u00f3n con la funci\u00f3n ha de surgir en nosotros la idea de investigar en qu\u00e9 forma se manifiesta la perturbaci\u00f3n de las distintas funciones del yo en las diversas afecciones neur\u00f3ticas. Para este estudio comparativo elegiremos la funci\u00f3n sexual, la nutrici\u00f3n, la locomoci\u00f3n y el trabajo profesional.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"689\" height=\"900\" src=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/sigmund-freud-painting-suzanns-art.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-589\" srcset=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/sigmund-freud-painting-suzanns-art.jpg 689w, https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/sigmund-freud-painting-suzanns-art-230x300.jpg 230w\" sizes=\"(max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>A) La funci\u00f3n sexual se halla sometida a muy diversas perturbaciones, que en su mayor\u00eda presentan el car\u00e1cter de simples inhibiciones. Estas se re\u00fanen bajo el concepto de impotencia ps\u00edquica. La realizaci\u00f3n de la funci\u00f3n sexual normal supone un curso previo harto complicado, y la perturbaci\u00f3n puede instaurarse en cualquier punto del mismo. Los s\u00edntomas principales de la inhibici\u00f3n del hombre son: 1\u00ba La desviaci\u00f3n de la libido al principio del proceso (displacer ps\u00edquico); 2\u00ba La falta de la preparaci\u00f3n f\u00edsica indispensable (falta de erecci\u00f3n); 3\u00ba La abreviaci\u00f3n del acto sexual (la ejaculatio praecox), que puede tambi\u00e9n ser considerada como un s\u00edntoma positivo; 4\u00ba La interrupci\u00f3n del mismo antes de su desenlace natural (falta de eyaculaci\u00f3n); 5\u00ba la falta del efecto ps\u00edquico, falta de la sensaci\u00f3n de placer del orgasmo. Otras perturbaciones son consecuencia del enlace de la funci\u00f3n con condiciones especiales de naturaleza perversa o fetichista.<\/p>\n\n\n\n<p>La existencia de una relaci\u00f3n de la inhibici\u00f3n con la angustia salta en seguida a la vista. Algunas inhibiciones son evidentemente renuncias a la funci\u00f3n a causa de que durante su realizaci\u00f3n surgir\u00eda angustia. En la mujer es frecuente el miedo angustioso directo a la funci\u00f3n sexual, angustia que subordinamos a la histeria, del mismo modo que el s\u00edntoma defensivo de la repugnancia, el cual se inicia originariamente como reacci\u00f3n ulterior al acto sexual pasivamente soportado y surge despu\u00e9s concomitante a la idea del mismo. Tambi\u00e9n gran n\u00famero de actos obsesivos demuestran ser prevenciones y aseguramientos contra experiencias sexuales, siendo, por tanto, de naturaleza f\u00f3bica.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, nuestra comprensi\u00f3n no progresa gran cosa por este camino. Observamos s\u00f3lo ser varios los procedimientos empleados para perturbar la funci\u00f3n sexual: 1\u00ba La simple desviaci\u00f3n de la libido (desviaci\u00f3n que parece ser lo que m\u00e1s especialmente provoca aquello que denominamos una inhibici\u00f3n pura); 2\u00ba La alteraci\u00f3n del ejercicio normal de la funci\u00f3n; 3\u00ba Se puede estorbar la misma por condiciones especiales ligadas a ella, o puede ser modificada por la misma por condiciones especiales ligadas a ella, o puede ser modificada por derivarla hacia otros fines; 4\u00ba Su prevenci\u00f3n por medio de medidas de aseguramiento; 5\u00ba Su interrupci\u00f3n por desarrollo de angustia cuando no ha sido imposible impedir su iniciaci\u00f3n; y 6\u00ba Una reacci\u00f3n ulterior que protesta contra la funci\u00f3n y que quiere deshacer lo hecho cuando, a pesar de todo, lleg\u00f3 la funci\u00f3n a realizarse.<\/p>\n\n\n\n<p>B) La perturbaci\u00f3n m\u00e1s frecuente de la nutrici\u00f3n es la repugnancia a comer por retirada de la libido. Tampoco es raro un incremento del apetito. La compulsi\u00f3n de comer resulta motivada por el miedo a morir de hambre, hasta el d\u00eda no ha sido suficientemente investigado. Como defensa hist\u00e9rica contra la ingesti\u00f3n de alimentos, conocemos el s\u00edntoma del v\u00f3mito. la negativa a comer por angustia es propia de estados psic\u00f3ticos (delirio de envenenamiento).<\/p>\n\n\n\n<p>C) La locomoci\u00f3n aparece inhibida en algunos estados neur\u00f3ticos por repugnancia a andar o por debilidad de las extremidades abdominales. El impedimento hist\u00e9rico se sirve de la par\u00e1lisis motora del aparato locomotor o crea una interrupci\u00f3n especial de esta funci\u00f3n del mismo (abasia). Particularmente caracter\u00edsticas son las alteraciones de la locomoci\u00f3n por interpolaci\u00f3n de ciertas condiciones cuyo incumplimiento hace surgir angustia (fobia).<\/p>\n\n\n\n<p>D) La inhibici\u00f3n de la capacidad de trabajo, que tantas veces es objeto de tratamiento como s\u00edntoma aislado, se presenta como disminuci\u00f3n del deseo de trabajar, como defectuosa realizaci\u00f3n del trabajo, o en forma de fen\u00f3menos de reacci\u00f3n, tales como fatiga, v\u00e9rtigos o v\u00f3mitos al forzarse el sujeto a continuar su tarea. La histeria impone el abandono del trabajo por medio de la producci\u00f3n de par\u00e1lisis org\u00e1nicas o funcionales cuya existencia es imcompatible con la ejecuci\u00f3n de la labor. La neurosis obsesiva perturba el trabajo por una continua distracci\u00f3n y por la p\u00e9rdida de tiempo consiguiente a incesantes interrupciones y repeticiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos extender esta revisi\u00f3n a otras funciones, pero nada m\u00e1s conseguir\u00edamos ni pasar\u00edamos de la superficie de los fen\u00f3menos. As\u00ed, pues, nos decidiremos por una interpretaci\u00f3n que no deja ya por resolver sino un peque\u00f1o resto del concepto de la inhibici\u00f3n. La inhibici\u00f3n es la expresi\u00f3n de una restricci\u00f3n funcional del \u201cyo\u201d, restricci\u00f3n que puede obedecer a muy diversas causas. Algunos de los mecanismos de esta renuncia a la funci\u00f3n nos son ya harto conocidos como en ciertos prop\u00f3sitos generales de los mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>En las inhibiciones espec\u00edficas es f\u00e1cilmente reconocible dicho prop\u00f3sito. Cuando el tocar el piano, el escribir e incluso el andar sucumben a inhibiciones neur\u00f3ticas, el an\u00e1lisis nos revela la causa en una intens\u00edsima erotizaci\u00f3n de los \u00f3rganos que en tales funciones intervienen, o sea, de los dedos o de los pies. En general, hemos llegado al conocimiento de que la funci\u00f3n yoica de un \u00f3rgano queda alterada cuando su significaci\u00f3n sexual, su \u201cerogeneidad\u201d, recibe un incremento. Permiti\u00e9ndonos una comparaci\u00f3n un tanto chocarrera, diremos que se conduce entonces como una cocinera que no quiere acercarse ya al fog\u00f3n porque el due\u00f1o de la casa la ha requerido de amores. Cuando el acto de escribir -consistente en dejar fluir de un tubo un l\u00edquido sobre un trozo de papel blanco- llega a tomar la significaci\u00f3n simb\u00f3lica del coito, o el de andar la de un sustitutivo simb\u00f3lico de pisar el cuerpo de la madre Tierra, se deja de escribir o de andar, porque el hacerlo es como si se realizase un acto sexual prohibido. El yo renuncia a estas funciones para no tener que llevar a cabo una nueva represi\u00f3n para evitar un nuevo conflicto con el \u201cello\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Otras inhibiciones tienen efecto evidentemente en servicio del autocastigo, muy frecuentemente sobre todo en el campo de las actividades profesionales. El yo no debe hacer determinadas cosas porque hab\u00edan de traerle consigo provecho y \u00e9xito, lo cual ha sido prohibido por el super-yo. Entonces renuncia el yo a tales funciones para no entrar en conflicto con el \u201csuperyo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Las inhibiciones m\u00e1s generales del yo siguen otro distinto mecanismo, muy sencillo. Cuando el yo se encuentra absorbido por una labor ps\u00edquica de particular gravedad, tal como un duelo, gran supresi\u00f3n afectiva o la tarea de mantener sumergidas fantas\u00edas sexuales continuamente emergentes, se empobrece tanto la energ\u00eda de que puede disponer que se ve obligado a restringir su gasto en muchos lugares, semejante a un especulador que tiene inmovilizado su dinero en sus empresas. Un instructivo ejemplo de tal inhibici\u00f3n general de corta duraci\u00f3n me fue ofrecido por un enfermo de neurosis obsesiva que quedaba sumido en una fatiga paralizadora, durante uno o varios d\u00edas, en ocasiones que habr\u00edan debido provocar un acceso de ira. A nuestro juicio, debe de tener aqu\u00ed su punto inicial un camino que habr\u00e1 de conducirnos a la comprensi\u00f3n de la inhibici\u00f3n general caracter\u00edstica de los estados graves de depresi\u00f3n, y sobre todo de la melancol\u00eda, el m\u00e1s grave de tales estados.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos, pues, decir finalmente de las inhibiciones que son restricciones de las funciones del yo, bien como medida de precauci\u00f3n, bien a consecuencia de un empobrecimiento de energ\u00eda. F\u00e1cilmente vemos ya en qu\u00e9 se diferencia la inhibici\u00f3n del s\u00edntoma. El s\u00edntoma no puede ser ya descrito como un proceso que ocurra dentro o act\u00fae sobre el yo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Sigmund Freud<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">De \u201cObras completas\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong><em><a href=\"http:\/\/www.extensionuniversitaria.com\/num131\/p8.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">Fuente: http:\/\/www.extensionuniversitaria.com\/num131\/p8.htm<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1925 [1926] En la descripci\u00f3n de los fen\u00f3menos patol\u00f3gicos acostumbramos emplear dos t\u00e9rminos distintos -s\u00edntoma e inhibici\u00f3n (Hemmung)-; pero, en realidad, no damos demasiada importancia diferenciarlos con precisi\u00f3n. Si se nos presentaran casos cl\u00ednicos en los que nos vemos forzados a reconocer que no integran s\u00edntoma alguno, y s\u00ed s\u00f3lo inhibiciones, y no nos interesara averiguar qu\u00e9 circunstancias condicionan la existencia de tales casos, apenas nos preocupar\u00edamos de eliminar entre s\u00ed los dos indicados conceptos de s\u00edntoma de inhibici\u00f3n. Lo que sucede es que dichos conceptos pertenecen a distintos campos. La inhibici\u00f3n presenta una relaci\u00f3n especial con la funci\u00f3n y no significa necesariamente algo patol\u00f3gico. As\u00ed podemos dar el nombre de inhibici\u00f3n de una funci\u00f3n a una restricci\u00f3n normal de la misma. En cambio, s\u00edntoma vale como signo de un proceso patol\u00f3gico. De todos modos, tambi\u00e9n una inhibici\u00f3n puede constituir un s\u00edntoma, y siendo as\u00ed, acostumbramos hablar de inhibici\u00f3n cuando&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":590,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[20],"tags":[106,25,104,107,26,46,23,105],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/588"}],"collection":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=588"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/588\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":591,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/588\/revisions\/591"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/590"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=588"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=588"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=588"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}