{"id":613,"date":"2024-04-15T11:00:00","date_gmt":"2024-04-15T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/?p=613"},"modified":"2024-04-15T08:28:48","modified_gmt":"2024-04-15T06:28:48","slug":"angustia-y-fobia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/angustia-y-fobia\/","title":{"rendered":"ANGUSTIA Y FOBIA"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>El abordaje de la fobia desde el psicoan\u00e1lisis revela la importancia de dos conceptos fundamentales, que est\u00e1n estrechamente ligados con ella: el de objeto y el de angustia.<\/p>\n\n\n\n<p>En las fobias el estado emotivo es siempre la angustia.<\/p>\n\n\n\n<p>La fobia est\u00e1 hecha para sostener la relaci\u00f3n con el deseo, bajo la forma de angustia, all\u00ed donde est\u00e1 en juego el car\u00e1cter insostenible del objeto.<\/p>\n\n\n\n<p>La angustia es la v\u00eda que permite acceder a lo que es anterior al deseo y a su objeto.<\/p>\n\n\n\n<p>El objeto fob\u00edgeno es un significante que protege al sujeto del acercamiento al deseo. Vale decir ante la prueba del deseo del Otro, el significante comod\u00edn cumple una funci\u00f3n de defensa.<br>La verdadera funci\u00f3n de la fobia est\u00e1 en sustituir al objeto de la angustia por un significante que provoca temor.<\/p>\n\n\n\n<p>En la fobia no vale el mecanismo de la sustituci\u00f3n, s\u00f3lo se encuentra angustia que no proviene de una representaci\u00f3n reprimida. El enlace del afecto liberado aprovecha cualquier representaci\u00f3n, pero es secundario.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez establecido el despertar de ese representante ps\u00edquico, es la condici\u00f3n capital para que aflore la angustia.<\/p>\n\n\n\n<p>La fobia no pertenece al reino de la sustituci\u00f3n, el enlace es secundario, y as\u00ed el objeto, como significante f\u00e1lico, tiene la posibilidad infinita de sostener la funci\u00f3n que falta.<\/p>\n\n\n\n<p>El significante f\u00e1lico funciona como significante universal. Es la operaci\u00f3n que realiza el objeto f\u00f3bico.<\/p>\n\n\n\n<p>En el campo de la angustia, el objeto de la fobia vela la abertura realizada en el intervalo donde amenaza la presencia real.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte el significante f\u00e1lico se presentifica como angustia, se hace presencia real en el agujero realizado en el intervalo y amenaza al sistema simb\u00f3lico.<\/p>\n\n\n\n<p>Falta el apoyo de la falta.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo que queda excluido en el tiempo primero, como testimonio del goce perdido, no se mediatiza en la f\u00f3rmula del fantasma.<\/p>\n\n\n\n<p>La funci\u00f3n del objeto f\u00f3bico nos dice Lacan, es la forma m\u00e1s simple de colmar &#8220;el lugar previsto para la falta&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca se encuentra otra cosa que la angustia que no proviene de una representaci\u00f3n reprimida y que por una suerte de elecci\u00f3n ha puesto en primer plano todas las ideas aptas para devenir objeto de una fobia.<\/p>\n\n\n\n<p>Vale decir, la angustia se enlaza con un contenido de representaci\u00f3n o de percepci\u00f3n, el estatuto del objeto, y el despertar de ese contenido ps\u00edquico es la condici\u00f3n capital para que aflore la angustia.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que el sujeto teme encontrar es una cierta suerte de deseo que volver\u00eda a hacer entrar en la nada de antes de toda creaci\u00f3n, todo el sistema significante.<\/p>\n\n\n\n<p>En las fobias, la angustia no proviene de un recuerdo cualquiera, es de origen sexual. Lo que el enfermo teme es el advenimiento de ese ataque de angustia, en circunstancias particulares, en las que cree que no podr\u00e1 evitarlo. La fobia es el miedo al nacimiento de la angustia.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, la angustia no proviene de la represi\u00f3n de la libido, sino que es ella la que provoca la represi\u00f3n. O dicho de otro modo, ella manifiesta el peligro en que se siente el yo.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de todas las ilustraciones cl\u00ednicas, hay un hecho indiscutible y es que el material fob\u00edgeno es siempre reconocido como un elemento extra\u00f1o al sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p>En el cap. VIII de Inhibici\u00f3n, s\u00edntoma y angustia, Freud dice que la angustia es algo que sentimos. La calificamos de estado afectivo a\u00fan no sabiendo bien que es un afecto. Como sensaci\u00f3n presenta un franco car\u00e1cter displaciente, pero no es esta la \u00fanica de sus cualidades, pues no todo displacer puede ser calificado de angustia. Entre otras sensaciones de car\u00e1cter displaciente encontramos (la ansiedad, el dolor, la tristeza).<\/p>\n\n\n\n<p>En el estado de angustia nos vemos obligados a ver una reproducci\u00f3n del trauma del nacimiento. No cabe duda de que la salida al mundo causa al ni\u00f1o un sufrimiento real, pero no es esto lo que esencialmente tiene valor traum\u00e1tico. Al respecto dice Lacan, el traumatismo de nacimiento se debe menos a la separaci\u00f3n de la madre que a la intrusi\u00f3n de la atm\u00f3sfera en el cuerpo del ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>No es ocasionado entonces por la p\u00e9rdida de algo sino, al contrario, por el llenado, el demasiado lleno que invade al sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p>Este trauma fundamental muestra que la angustia se\u00f1ala la proximidad del goce, la aparici\u00f3n en lo real del objeto a como consecuencia de una falla en la funci\u00f3n del fantasma que es una respuesta forjada por el sujeto a la pregunta por lo que el Otro quiere de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el sujeto se encuentra con la angustia es porque est\u00e1 cerca del deseo del Otro y del puente que conecta este deseo con el goce, con la satisfacci\u00f3n siempre parad\u00f3jica de la pulsi\u00f3n. De ah\u00ed la afirmaci\u00f3n de Lacan &#8220;solo la angustia transforma al goce en objeto causa del deseo&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre hay una dimensi\u00f3n traum\u00e1tica en el encuentro con el deseo del Otro, porque el car\u00e1cter enigm\u00e1tico del mensaje que el sujeto recibe de \u00e9ste, no puede nunca ser enteramente asimilado de modo que, mas all\u00e1 del sentido que puede tomar, queda siempre un n\u00facleo resistente a toda simbolizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese punto el fantasma vela ese n\u00facleo duro porque provee al sujeto de una respuesta a la pregunta por lo que el Otro quiere de \u00e9l. Es entonces a la vez un tap\u00f3n para la falta del Otro y un sost\u00e9n para el deseo que va a constituirse como defensa ante el deseo del Otro.<\/p>\n\n\n\n<p>El objeto de la angustia no enga\u00f1a porque no se deja significantizar, es un resto irreductible del principio del placer. Ese objeto para el cual la angustia es su \u00fanica traducci\u00f3n subjetiva es el objeto a, la f\u00f3rmula del fantasma es as\u00ed el soporte de ese deseo de a del sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p>La angustia es considerada por Lacan como excepcional, en el sentido que es el \u00fanico afecto que no enga\u00f1a, diferenci\u00e1ndola de los sentimientos, es decir de los otros afectos que revisten el car\u00e1cter de sentires que mienten.<\/p>\n\n\n\n<p>La angustia no enga\u00f1a, porque al enfrentarse el sujeto al significante del deseo del Otro, el sujeto no puede deslizarse en la cadena significante. No enga\u00f1a porque impide la sustituci\u00f3n mentirosa que si hacen los otros afectos.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque justamente lo mentiroso de los afectos es que pueden desplazarse, sustituirse, dando cuenta que lo que fundamentalmente enga\u00f1a es la relaci\u00f3n del significante con el significado. Es el afecto que no enga\u00f1a porque funciona como signo inequ\u00edvoco, de algo que se aproxima, algo \u00e9xtimo, ajeno y esa proximidad de la que da cuenta la angustia, nos orienta hacia el punto donde se aproxima el objeto de la pulsi\u00f3n, es decir indica &#8220;ah\u00ed est\u00e1 tu deseo&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>El sujeto se protege de este modo del encuentro con el deseo del Otro porque el fantasma le permite ofrecerse \u00e9l mismo como el objeto que puede tapar su vac\u00edo central.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero puede ocurrir que en alg\u00fan momento el Otro presente ante el sujeto ese n\u00facleo duro, inasimilable, de su ser bajo la forma del objeto real que retorna.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces el fantasma no es suficiente para asegurar la significaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el momento de la angustia, efecto del encuentro del sujeto con un goce que desconoce y es a la vez lo m\u00e1s \u00edntimo de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>La angustia indica entonces la falla del fantasma que es tambi\u00e9n la del Nombre-del-Padre, imposibilidad de encauzar todo el goce por los carriles del significante.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta aparici\u00f3n de la angustia es la causa de la producci\u00f3n del s\u00edntoma que viene a constituir un intento de suplencia, de reparaci\u00f3n de la falla del Nombre-del-Padre.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de la fobia, \u00e9sta tomar\u00e1 la forma de una plataforma giratoria donde el objeto f\u00f3bico es llamado como significante destinado a suplir el defecto del Nombre-del-Padre, es decir, a hacer de muralla al goce.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante el deseo del Otro, el f\u00f3bico se encuentra confrontado con su propia insuficiencia para satisfacerlo y esta falta de respuesta suficiente se debe a la insuficiente constituci\u00f3n del fantasma.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se\u00f1ala Lacan, el objeto f\u00f3bico es un significante para todo uso, para subsanar la falta del Otro, un significante\/objeto que sostiene la met\u00e1fora paterna en tanto restaura al padre a la vez que lo invoca.<\/p>\n\n\n\n<p>Llamar &#8220;significante para todo uso&#8221; al objeto f\u00f3bico implica designarlo como equivalente de la falta del Otro.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre ese exterior excluido que lo divide, separando estructura y fantasma y esa cantidad que lo embaraza, esa angustia frente al objeto, alimentada desde la fuente pulsional inconsciente, el f\u00f3bico a diferencia del hist\u00e9rico y del obsesivo, no puede asumir lo que ha perdido al producirse como sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p>La antigua hip\u00f3tesis auxiliar freudiana se sostiene en la separaci\u00f3n representaci\u00f3n-monto de afecto. Introduce un sujeto representado en la sustituci\u00f3n que se constituye fantasm\u00e1ticamente como ocurre en esas dos neurosis. En la fobia en cambio, la angustia no se ha separado de ninguna representaci\u00f3n, divide al sujeto pero lo inscribe en el campo del Otro.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed la angustia no tiene representaci\u00f3n, es de otra naturaleza que la representaci\u00f3n, se ubica, anticipando la dimensi\u00f3n de la falta, en la abertura misma que constituye el inconsciente.<\/p>\n\n\n\n<p>La angustia en las fobias tienen una estructura mas complicada que los ataques de angustia simplemente som\u00e1ticos. En ellas la angustia, se enlaza posteriormente con una representaci\u00f3n, que vale como objeto y el miedo la dosifica.<br>Mientras las fobias privilegian el v\u00ednculo con el objeto miedo, anticipando la relaci\u00f3n angustia-peligro exterior, la neurosis de angustia, en cambio acent\u00faa el v\u00ednculo con la acumulaci\u00f3n de la excitaci\u00f3n, debido a una insuficiente satisfacci\u00f3n, que no admite derivaci\u00f3n ps\u00edquica y que se libera como angustia.<\/p>\n\n\n\n<p>El fen\u00f3meno del terror facilita el acercamiento peligro exterior-angustia neur\u00f3tica. Freud lo intuye al sostener &#8220;que el hombre se protege del horror mediante la angustia.<\/p>\n\n\n\n<p>La angustia neur\u00f3tica, introduce la espera, un estado de alerta, de atenci\u00f3n, de preparaci\u00f3n, &#8220;la constituci\u00f3n de lo hostil&#8221;. Una angustia libremente flotante, dispuesta a prenderse de cualquier representaci\u00f3n pasajera. Dicho estado de alerta, con angustia, influye sobre el juicio, escoge expectativas y acecha la oportunidad de justificarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Tomando en cuenta las dos teor\u00edas acerca de la angustia que formul\u00f3 Freud podemos decir que en la 1\u00ba el representante de la pulsi\u00f3n es reprimido por el peligro que representa, lo que el sujeto teme no proviene de una amenaza externa sino de su propia libido. Y en la 2\u00ba este proceso l\u00f3gico se invierte: no es la represi\u00f3n quien causa la angustia, sino la angustia quien causa la represi\u00f3n. La originalidad de Lacan consistir\u00e1 en buscar un fundamento diferente del complejo de castraci\u00f3n freudiano. Lacan dir\u00e1 que la angustia es &#8220;la sensaci\u00f3n del deseo del Otro&#8221;, la reacci\u00f3n ante esta sensaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:67px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" src=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Angus-Fob.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-614\" srcset=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Angus-Fob.jpg 100w, https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Angus-Fob-80x80.jpg 80w\" sizes=\"(max-width: 100px) 100vw, 100px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\"><strong>Luc\u00eda Serrano<\/strong><strong><br><\/strong><em>Psicoanalista<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente consultada: <a href=\"http:\/\/www.extensionuniversitaria.com\/num101\/angustia.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">http:\/\/www.extensionuniversitaria.com\/num101\/angustia.htm<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El abordaje de la fobia desde el psicoan\u00e1lisis revela la importancia de dos conceptos fundamentales, que est\u00e1n estrechamente ligados con ella: el de objeto y el de angustia. 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