{"id":652,"date":"2024-05-27T11:00:00","date_gmt":"2024-05-27T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/?p=652"},"modified":"2024-05-26T16:08:29","modified_gmt":"2024-05-26T14:08:29","slug":"sobre-la-transferencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/sobre-la-transferencia\/","title":{"rendered":"SOBRE LA TRANSFERENCIA"},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando llega para el enfermo el momento de comenzar la lucha normal contra las resistencias que el an\u00e1lisis le ha revelado, precisa de un poderoso impulso que decida el combate en el sentido que deseamos; esto es, en el de la curaci\u00f3n, pues en caso contrario podr\u00eda repetirse la primitiva soluci\u00f3n del conflicto y volver a quedar reprimido en lo inconsciente todo aquello que hab\u00edamos logrado atraer a la consciencia. El factor que decide el resultado no es ya la introspecci\u00f3n intelectual del enfermo, facultad que carece de energ\u00eda y de libertad suficientes para ello, sino \u00fanicamente su actitud con respecto al m\u00e9dico. Si su transferencia lleva el signo positivo, revestir\u00e1 al m\u00e9dico de una gran autoridad y considerar\u00e1 sus indicaciones y opiniones como dignas de cr\u00e9dito. En cambio, aquellos enfermos en que \u00e9sta no existe o cuya transferencia es negativa, no prestan al m\u00e9dico la menor atenci\u00f3n. La creencia en el terapeuta reproduce aqu\u00ed la historia misma de su desarrollo. Fruto exclusivo del amor, no tuvo al principio necesidad ninguna de argumentos, y s\u00f3lo mucho despu\u00e9s concede a \u00e9stos importancia bastante para someterlos a un examen cr\u00edtico: cuando son formulados por personas amadas. Los argumentos que no tienen por corolario el hecho de emanar de personas amadas, no ejercen ni han ejercido jam\u00e1s la menor influencia en la vida de la mayor parte de los humanos. De este modo, resulta que el hombre no es, en general, accesible por su lado intelectual, sino en proporci\u00f3n a su capacidad de revestimiento libidinoso de objetos; raz\u00f3n por la cual, podemos afirmar que el grado de influencia que la m\u00e1s acertada t\u00e9cnica anal\u00edtica puede ejercer sobre \u00e9l, depende por completo de la medida de su narcisismo, barrera contra tal influencia.<\/p>\n\n\n\n<p>[&#8230;]<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero dejar cumplida la promesa, con que la inici\u00e9, de haceros comprender, con auxilio del fen\u00f3meno de la transferencia, por qu\u00e9 todos nuestros esfuerzos terap\u00e9uticos fracasan en las neurosis narcisistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada m\u00e1s sencillo de explicar. Dir\u00e9 en pocas palabras c\u00f3mo se resuelve el enigma y c\u00f3mo ajustan cada uno de los elementos. La observaci\u00f3n nos muestra que los enfermos atacados de neurosis narcisista carecen de la facultad de transferencia o s\u00f3lo la poseen como residuos insignificantes. Estos enfermos rechazan la intervenci\u00f3n del m\u00e9dico, pero no con hostilidad, sino con indiferencia, raz\u00f3n por la cual no son accesibles a su influjo. Lo que \u00e9l les dice los deja fr\u00edos, no les causa mayor impresi\u00f3n. Resulta de este modo que el proceso por el que conseguimos la curaci\u00f3n, y que consiste en reavivar el conflicto pat\u00f3geno y vencer la resistencia opuesta por la represi\u00f3n, no puede tener efecto en estos pacientes. Permanecen como siempre son. Por propia iniciativa intentan ellos repetidamente modificar su estado, en procura de mejor\u00eda, pero estas tentativas no conducen sino a nuevos efectos patol\u00f3gicos. Nada podemos, por tanto, hacer en su favor.<\/p>\n\n\n\n<p>Fund\u00e1ndonos en los datos cl\u00ednicos que nos han sido proporcionados por nuestros enfermos de este g\u00e9nero, podemos afirmar que en ellos ha debido descartarse las catexis de objeto y la libido de los objetos transformarse en libido del yo, siendo \u00e9ste el car\u00e1cter que diferencia a esta neurosis de las que constituyen el grupo antes examinado (histeria, neurosis angustiosa y neurosis obsesiva). Ahora bien: la forma en que la misma se conduce ante nuestros intentos terap\u00e9uticos confirma nuestro punto de vista. No presentando el fen\u00f3meno de la transferencia, permanecen inaccesibles a nuestros esfuerzos y no resultan curables por nosotros.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"710\" height=\"473\" src=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/12-sigmund-freud.w710.h473.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-655\" srcset=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/12-sigmund-freud.w710.h473.jpg 710w, https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/12-sigmund-freud.w710.h473-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 710px) 100vw, 710px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\">de Sigmund Freud en \u201cLecciones introductorias al psicoan\u00e1lisis\u201d (1915-17), LECCI\u00d3N XXVII. LA TRANSFERENCIA<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando llega para el enfermo el momento de comenzar la lucha normal contra las resistencias que el an\u00e1lisis le ha revelado, precisa de un poderoso impulso que decida el combate en el sentido que deseamos; esto es, en el de la curaci\u00f3n, pues en caso contrario podr\u00eda repetirse la primitiva soluci\u00f3n del conflicto y volver a quedar reprimido en lo inconsciente todo aquello que hab\u00edamos logrado atraer a la consciencia. El factor que decide el resultado no es ya la introspecci\u00f3n intelectual del enfermo, facultad que carece de energ\u00eda y de libertad suficientes para ello, sino \u00fanicamente su actitud con respecto al m\u00e9dico. Si su transferencia lleva el signo positivo, revestir\u00e1 al m\u00e9dico de una gran autoridad y considerar\u00e1 sus indicaciones y opiniones como dignas de cr\u00e9dito. 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