{"id":758,"date":"2024-10-30T08:54:56","date_gmt":"2024-10-30T07:54:56","guid":{"rendered":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/?p=758"},"modified":"2024-10-30T08:54:57","modified_gmt":"2024-10-30T07:54:57","slug":"historiales-clinicos-de-freud-elizabeth-von-r","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/historiales-clinicos-de-freud-elizabeth-von-r\/","title":{"rendered":"HISTORIALES CLINICOS DE FREUD: ELIZABETH von R."},"content":{"rendered":"\n<h1>ELIZABETH von R.<\/h1>\n\n\n\n<p><strong>1892<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><strong><em>Cuando Freud comienza el tratamiento de la histeria lo hace con la t\u00e9cnica de la hipnosis, experiencia muy valiosa para \u00e9l, porque recaba una serie de datos, accede a un material que no hab\u00eda sido producido ni estudiado hasta entonces, material que extrae del discurso de las pacientes y que desde \u201cLa Interpretaci\u00f3n de los Sue\u00f1os\u201d, podemos decir que no importa que guarde relaci\u00f3n con la realidad objetiva, no le va a interesar que el paciente recuerde una escena real o fantaseada. De la misma manera que la cura, despu\u00e9s de la ruptura psicoanal\u00edtica no va ser la reproducci\u00f3n del pasado, el recuerdo de la escena traum\u00e1tica, sino la producci\u00f3n de un estado nuevo. <\/em><\/strong><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Una paciente de Freud llega a su consulta porque padece dolores en las piernas y dificultades para andar, acompa\u00f1ado de estados de angustia.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace dos a\u00f1os hab\u00eda fallecido el padre de la enferma, luego su madre tuvo que someterse a una grave operaci\u00f3n de la vista y poco despu\u00e9s una hermana suya, casada, que acababa de tener un hijo, sucumbi\u00f3 a una antigua enfermedad del coraz\u00f3n. En todas estas desgracias hab\u00eda tomado la paciente parte activ\u00edsima no solo afectivamente sino prestando a sus familiares la m\u00e1s abnegada asistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi primera confrontaci\u00f3n, dice Freud, con la se\u00f1orita Elizabeth von R, que tendr\u00eda entonces unos veinticuatro a\u00f1os, no me hizo penetrar mucho m\u00e1s all\u00e1 en la comprensi\u00f3n de su caso. Parec\u00eda inteligente y ps\u00edquicamente normal y llevaba su enfermedad que la apartaba del trato social y de los placeres propios de su edad, con extraordinaria conformidad, haci\u00e9ndome pensar en la bella indiferencia de los hist\u00e9ricos.<\/p>\n\n\n\n<p>Andaba inclinada hacia delante, aunque sin precisar apoyo ninguno, ni presentar tampoco su paso, car\u00e1cter patol\u00f3gico u otra cualquier singularidad visible. Sin embargo se quejaba de grandes dolores al andar y de que tanto este movimiento como simplemente el permanecer en pie, le produc\u00edan pronta e intensa fatiga, vi\u00e9ndose obligada as\u00ed a guardar reposo, posici\u00f3n en que se mitigaba el dolor.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"742\" src=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/4-1024x742.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-760\" srcset=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/4-1024x742.jpg 1024w, https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/4-300x218.jpg 300w, https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/4-768x557.jpg 768w, https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/4-1536x1114.jpg 1536w, https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/4.jpg 1600w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Me pareci\u00f3 singular la impresi\u00f3n general de los datos que la sujeto me suministraba sobre el car\u00e1cter de sus dolores. Un enfermo que padece dolores org\u00e1nicos, los describir\u00eda, si no es adem\u00e1s nervioso, con toda precisi\u00f3n y claridad, detallando si son o no lancinantes, con que intervalo se presentan, a qu\u00e9 zona de su cuerpo afectan y cuales son a su juicio las influencias que lo provocan. El neurast\u00e9nico que describe los dolores nos da la impresi\u00f3n, en cambio, de hallarse entregado a una dif\u00edcil labor intelectual, superior a sus fuerzas. Su rostro se contrae como bajo el dominio de un afecto penoso, su voz se hace aguda, busca las expresiones y rechaza todos los calificativos que el m\u00e9dico le propone para sus dolores. Se ve claramente que en su opini\u00f3n es el lenguaje demasiado pobre para dar expresi\u00f3n a sus sensaciones, las cuales son algo \u00fanico, jam\u00e1s experimentado por nadie, siendo imposible agotar su descripci\u00f3n y termina su relato con la impresi\u00f3n que no ha logrado hacerse comprender por el m\u00e9dico.<\/p>\n\n\n\n<p>Elizabeth observaba, en lo que a esto se refiere, una conducta opuesta, y dado que , sin embargo, concedia a sus dolores bastante importancia, habriamos de deducir que su atenci\u00f3n se hallaba retenida por algo distinto, de lo cual no eran los dolores sino un fen\u00f3meno concomitante; esto es probablemente por pensamientos y sensaciones enlazados a estos dolores.<\/p>\n\n\n\n<p>En este diagn\u00f3stico diferencial que est\u00e1 haciendo, Freud dice: a\u00fan hay otra diferencia. Si bien el hipocondr\u00edaco &nbsp;acusa dolor &nbsp;y evita el est\u00edmulo mismo, cuando a Elizabeth se le pellizcaba la piel hiperalg\u00e9sica de las piernas, mostraba la paciente una singular expresi\u00f3n, m\u00e1s bien de placer que de dolor, gritaba como quien experimenta un voluptuoso cosquilleo, se ruborizaba intensamente, cerraba los ojos y doblaba el torso hacia atr\u00e1s, todo esto sin exageraci\u00f3n pero suficientemente marcada, para hacer pensar que la enfermedad de la sujeto era una histeria.<\/p>\n\n\n\n<p>Anteriormente se hab\u00eda dicho que el ataque hist\u00e9rico siempre representaba un simulacro de una parte del acto sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante contin\u00faa diciendo: Si olvidamos otros dolores humanos m\u00e1s considerables y los transferimos a la vida an\u00edmica de nuestra juvenil paciente, no podremos menos que compadecerla. Ahora bien, desde el punto de vista cient\u00edfico hemos de preguntarnos cu\u00e1l ser\u00e1 el inter\u00e9s m\u00e9dico del historial antes descrito, cuales las relaciones del mismo con la dificultad de andar de la paciente y que probabilidades de llegar al esclarecimiento de los traumas ps\u00edquicos referidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pod\u00eda \u00fanicamente admitirse que la enferma hab\u00eda establecido una asociacion entre sus dolorosas impresiones animicas y los dolores fisicos que casualmente hab\u00eda sufrido en la misma \u00e9poca y empleaba a &nbsp;partir de ese momento en su vida an\u00edmica, la sensaci\u00f3n som\u00e1tica como s\u00edmbolo de la ps\u00edquica.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la b\u00fasqueda de un motivo ps\u00edquico de tales primeros dolores fracas\u00f3 por completo cu\u00e1ntas veces la emprendimos. De este modo cre\u00ed poder admitir que dichos primeros dolores hab\u00edan aparecido realmente sin causa ps\u00edquica alguna, constituyendo tan solo una leve afecci\u00f3n reum\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Es como si Elizabeth hubiera puesto a Freud al borde del fracaso y la claudicaci\u00f3n, pero esto fue un est\u00edmulo que lo llevo en el intento de buscar una justificaci\u00f3n a esa relaci\u00f3n, representaci\u00f3n reprimida\/s\u00edntoma, a escribir el \u201cProyecto de una Psicolog\u00eda para Neur\u00f3logos\u201d, una localidad ps\u00edquica los fen\u00f3menos org\u00e1nicos.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia familiar de Elizabeth, el estrato m\u00e1s superficial de los recuerdos, dice que es la menor de tres hermanas, tiernamente unidas entre s\u00ed y a sus padres, y que hab\u00eda pasado su juventud en una finca que su familia pose\u00eda en Hungr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Su madre padecia de mucho tiempo atras una afeccion de la vista y diversos estados nerviosos. Esta circunstancia hizo que Elizabeth se enlazara \u00edntimamente a su padre, hombre de caracter alegre y sereno, el cual sol\u00eda decir que aquella hija era para \u00e9l m\u00e1s bien un hijo y amigo, con el que pod\u00eda sostener un intercambio de ideas. No se le ocultaba, sin embargo, que si bien su hija ganaba en est\u00edmulo intelectual, se alejaba en cambio del ideal que nos complace ver realizado en una muchacha.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos presumir que en la predisposici\u00f3n familiar estaba el deseo de sus padres, al ser la tercera mujer, de haber tenido un hijo var\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Bromeando su padre la calificaba de \u201catrevida y discutidora\u201d, la preven\u00eda contra su excesiva seguridad en sus juicios y contra su inclinaci\u00f3n a decirle a todo el mundo las verdades sin consideraci\u00f3n alguna, y le predecia que hab\u00eda de serle dif\u00edcil encontrar marido.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, se hallaba la muchacha muy poco conforme con su sexo, abrigaba ambiciosos proyectos, queria estudiar una disciplina cientifica o llegar a dominar el arte musical y se rebelaba contra la idea de tener que sacrificar en el matrimonio sus inclinaciones y su libertad de juicio.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera en una aproximaci\u00f3n preliminar, se esboza el doble callej\u00f3n sin salida en que est\u00e1 la mujer hist\u00e9rica y hacia el cual atrae a los otros. Evidentemente manifiesta el estadio f\u00e1lico que Freud describi\u00f3 en la ni\u00f1a peque\u00f1a (cuando ve las diferencias, las niega, piensa que ya le crecer\u00e1 o que las otras mujeres tienen y solo ella no).<\/p>\n\n\n\n<p>El extremo de su evoluci\u00f3n consiste en ser de cuerpo entero la mujer falo. De aqu\u00ed deriva su capacidad para el teatro, la danza, de aqu\u00ed domina el predominio de lo especular en el di\u00e1logo. Cuando habla est\u00e1 entera en sus convicciones y sus pasiones. La que habla es ella, pero de hecho est\u00e1 hablando como portavoz de una verdad en estado naciente que va deduciendo de las palabras que se le ocurren. El sentido brota del car\u00e1cter extempor\u00e1neo de la enunciaci\u00f3n: est\u00e1 hecha para el psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho de estar entera y de seguir est\u00e1ndolo por todos los medios, le permite precaverse del peligro de preguntar que la amenaza, dilema del tener y de la falta con respecto del ser.<\/p>\n\n\n\n<p>En su narcisismo f\u00e1lico, la hist\u00e9rica sigue siendo tributaria de los mecanismos de identificaci\u00f3n imaginaria, que est\u00e1n hechos para abordar, sin resolverla, la pregunta de la diferencia de los sexos. Se identifica con el hombre porque necesita para buscar, como \u00e9l, la mujer en su misterio.<\/p>\n\n\n\n<p>Indagando Freud en las escenas traum\u00e1ticas, en el relato mejor dicho, llega a decir que el s\u00edntoma en Elizabeth aparece cuando entran en conflicto sus deberes filiales y los intereses er\u00f3ticos, a partir del recuerdo de la paciente que asocia a su primer salida con un joven, el empeoramiento de la enfermedad del padre y no vuelve a despegarse de \u00e9l hasta su muerte, durmiendo incluso en la misma habitaci\u00f3n. En realidad, Isabel se escuda en su padre para no asumir la sexualidad adulta que se le ofrece en aquella relaci\u00f3n con el joven.<\/p>\n\n\n\n<p>Un buen d\u00eda, le sorprende dici\u00e9ndole a Freud, que ya sab\u00eda cu\u00e1l era la causa del dolor en su muslo derecho, que ah\u00ed era precisamente donde su padre descansaba sus hinchadas piernas mientras ella le curaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero a su vez repara en otro mecanismo y piensa que adem\u00e1s de la conversi\u00f3n, de la expresi\u00f3n f\u00edsica de un dolor ps\u00edquico, hay otro mecanismo: Observando que la enferma cerraba el relato de toda una serie de sucesos con el lamento de haber sentido dolorosamente durante ella, lo sola que estaba, (en aleman estar sola y estar de pie se dicen de la misma manera).<\/p>\n\n\n\n<p>De pie cuando trajeron a su padre con su primer ataque al coraz\u00f3n, de pie frente al lecho de su hermana muerta. Por otra parte, la paciente no se cansaba de repetir al comunicar otra serie de sucesos, referente a sus fracasadas tentativas de reconstruir la antigua felicidad familiar, que lo m\u00e1s doloroso para ella hab\u00eda sido el sentimiento de \u201cimpotencia\u201d y la sensaci\u00f3n que no lograba avanzar un solo paso en sus prop\u00f3sitos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto nos llev\u00f3 a pensar que hab\u00eda buscado una expresi\u00f3n simb\u00f3lica de su pensamiento doloroso, hall\u00e1ndola en la intensificaci\u00f3n de sus sufrimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>El efecto para la Psiquiatr\u00eda estaba localizado como s\u00edntoma, es decir que actuaron factores ps\u00edquicos y produjeron efectos org\u00e1nicos, para Freud era algo m\u00e1s, los factores ps\u00edquicos producian tambi\u00e9n efectos ps\u00edquicos que se manifiestan en t\u00e9rminos de lenguaje.<\/p>\n\n\n\n<p>En Elizabeth est\u00e1 expl\u00edcitamente marcado el efecto ling\u00fc\u00edstico, dice: Estar de pie\/estar sola\/no avanzar un solo paso en sus prop\u00f3sitos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como si se culpara de no poder dar a la madre lo que ella esperaba que le diese. Quedarse con el pene de su padre, su padre muerto en ella, en esa par\u00e1lisis, para que ella fuera el pene de su madre, para que ella misma fuera el falo.<\/p>\n\n\n\n<p>Su relaci\u00f3n con el padre cuando este era uno de los emblemas de su madre.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella toma la responsabilidad del padre. Ella est\u00e1 enamorada del otro, de la otra, en la decepci\u00f3n f\u00e1lica, el sentimiento de impotencia y la sensaci\u00f3n de no avanzar un solo paso en sus prop\u00f3sitos, el de tener pene como \u00e9l, para construir la madre f\u00e1lica, el padre muerto: estar de pie\/estar sola.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esto que te\u00f3ricamente resuelve la teor\u00eda de la libido y el Edipo, se lleva a cabo en la vida del sujeto neur\u00f3tico que no tiene otra manera de relacionarse que esa, atrapado en su estructura.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella tendr\u00e1 que dejar de ser el falo para poder tener padre, ley, para poder ser mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>Reconocimiento y desconocimiento de las diferencias, no aceptaci\u00f3n de la sexualidad femenina, no aceptaci\u00f3n de la separaci\u00f3n del cuerpo de su madre, sujeto a ser el deseo de su madre, dependencia que oculta la rivalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed queda de manifiesto la fantas\u00eda bisexuada de la hist\u00e9rica: basta con que una situaci\u00f3n sexual ejemplar se le ofrezca en una pareja, para que se las ingenie muy bien en mantenerse como t\u00e9rmino medio, a medias participante y a medias excluida con respecto a los otros dos. Gracias al soporte de una doble identificaci\u00f3n posible, se mantendr\u00e1 con m\u00e1s o menos palabras y felicidad en un deseo insatisfecho, al abrigo de una frigidez que es su salvaguardia y la garant\u00eda de su ambiguo desinter\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Aparentemente su desgracia proviene de los hombres: unos son brutales y tir\u00e1nicos, otros timoratos e inconsistentes. En su ego\u00edsmo, su malignidad o su ignorancia, nunca llegan a corresponder con la imagen de aquel al que la paciente cree tener derecho. Ellos enredados en el juego de su propio problema de castraci\u00f3n, colaboran activamente en su propia condena.<\/p>\n\n\n\n<p>Sexualmente su dilema es el siguiente: o bien el deseo de su mujer es una orden, si no controlan su erecci\u00f3n, se convierten en impotentes; o bien, prefiriendo su hora a la de su esposa, asumen el papel de hombres y racionalizan acerca de las incansables quejas de esa fr\u00edgida razonadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta se niega entonces a las gratificaciones sexuales y al mismo tiempo consolida unos celos hacia alguna suegra, hermana, cualquier otra rival sexualmente vedada para su marido. Por detr\u00e1s de este conflicto conyugal actual, es f\u00e1cil encontrar las figuras de la historia ed\u00edpica.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando quiere responder a su demanda, el marido, sin saberlo, est\u00e1 ocupando el sitio de la madre. Pasea a una agoraf\u00f3bica, vela a una insomne, alimenta a una vomitadora, es la mucama de una intelectual. Y cuanto m\u00e1s hace, m\u00e1s rencor se le tiene y m\u00e1s frustrante se lo considera.<\/p>\n\n\n\n<p>En casi todos los casos de histeria que Freud llama actuales, aparece como traum\u00e1tico el hecho de la muerte de un familiar querido, como si esa separaci\u00f3n fuera un apres-coup, de aquella otra tan dolorosa para ella que no quiso nunca aceptar: darse cuenta que no tiene pene\/darse cuenta que no es falo\/darse cuenta que no es inmortal.<\/p>\n\n\n\n<p>Qui\u00e9n puede afirmar que el desmayo no es caer en los brazos de la madre nuevamente, cuando alg\u00fan sentimiento por otro me recuerda que tampoco la tengo a ella. Que estoy sola, ya no soy su alegr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En el hombre el diagn\u00f3stico de una estructura hist\u00e9rica no es raro. Es m\u00e1s raro el estado de neurosis hist\u00e9rica. Si bien es cierto que a nivel de la caracterolog\u00eda hist\u00e9rica se present\u00f3 en el hombre esa actitud de teatralizaci\u00f3n, esa complacencia en la dramatizaci\u00f3n y en los paroxismos emocionales, esa labilidad en los estados afectivos, esa plasticidad relacional, incluso ese mimetismo, es raro que el paciente hombre lo exhiba frente al analista.<\/p>\n\n\n\n<p>Es probable que un adolescente o un hombre joven, llegue a la consulta por las pocas viriles exageraciones de su emotividad, por las perturbaciones de su car\u00e1cter o incluso por las crisis de nervios que reserva para sus \u00edntimos y sobre todo para una madre ansiosa y complaciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros son los motivos que los llevan a la consulta y tienen que ver con perturbaciones en la actividad sexual: impotencia total, o parcial: el sujeto siente que tiene la obligacion de tomar partido de su sexo y no puede hacerlo. Y para \u00e9l el partido de su sexo no es el deseo que viviria en el, sino la virilidad que quiere dedicar como homenaje a la demanda de toda mujer. Y esa demanda tiene la fuerza de una ley que \u00e9l no est\u00e1 en condiciones de asumir. \u00bfFiasco o eyaculaci\u00f3n precoz?<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"600\" height=\"450\" src=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/461949155_483261708042643_1213226115968915132_n.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-765\" srcset=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/461949155_483261708042643_1213226115968915132_n.jpg 600w, https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/461949155_483261708042643_1213226115968915132_n-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption>glasses 12\/22<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En el primer caso, el sujeto nos confiesa sin saberlo que, puesto que toda solicitaci\u00f3n femenina es para \u00e9l una conminaci\u00f3n, lo \u00fanico que puede hacer es responder a ella con un \u201cno tener falo\u201d, en cuanto negaci\u00f3n del tener pene con el cual no sabe qu\u00e9 hacer.<\/p>\n\n\n\n<p>En el segundo caso, el riesgo del acto asumido por el, se cortocircuita demasiado r\u00e1pido en la identificaci\u00f3n imaginaria con la compa\u00f1era sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>La derrota de la eyaculaci\u00f3n se anticipa al surgimiento amenazador de un goce femenino que solo un Dios, due\u00f1o del alma absoluta, podr\u00eda convertir en atizador de su placer ol\u00edmpico.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro s\u00edntoma es la angustia y la fobia, la tendencia al fracaso. Para el hist\u00e9rico se trata de demostrar que es un hombre, a la vez que se acusa secretamente de lo contrario.<\/p>\n\n\n\n<p>Partamos de aquella frase que dice: con la histeria los m\u00e9dicos no sab\u00edan qu\u00e9 hacer, desde los desmayos, las alucinaciones y los compromisos corporales, par\u00e1lisis que no correspondian exactamente a ning\u00fan cuadro neurol\u00f3gico, afon\u00edas, vaginismo, frigidez, neuralgias, taquicardias, angustia, cefaleas sin causa aparente, eyaculacion precoz, fobias, fracasos, a veces cuerpo maltratado, cosido en varios lugares.<\/p>\n\n\n\n<p>La psiquiatr\u00eda hab\u00eda atribuido a la herencia una degeneraci\u00f3n o lesi\u00f3n de los centros nerviosos que inervaban la zona perif\u00e9rica afectada.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de Charcot las pacientes hist\u00e9ricas hab\u00edan ca\u00eddo en descr\u00e9dito y no hab\u00eda m\u00e9dico que no se sonriera ante las lamentaciones de las pacientes, pensando que se trataba de una simulaci\u00f3n. Una vez rechazado el temor de los m\u00e9dicos a ser burlados por las hist\u00e9ricas, podr\u00eda pensarse cu\u00e1l ser\u00eda el modo m\u00e1s directo de llegar a la soluci\u00f3n del problema.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Charcot hizo recaer su etiolog\u00eda en la herencia y a los recuerdos que hablaban de escenas traum\u00e1ticas les denomin\u00f3 agentes provocadores. Estudiando las par\u00e1lisis y ya experimentando con las hipnosis le fue dado establecer una conexi\u00f3n entre representaciones dominantes en el cerebro y las par\u00e1lisis en momentos de especial disposici\u00f3n, quedando asi explicado por primera vez el mecanismo de los fen\u00f3menos hist\u00e9ricos, es decir por primera vez se le atribuyen a lo ps\u00edquico.<\/p>\n\n\n\n<p>Freud comenz\u00f3 su experiencia en el tratamiento de las hist\u00e9ricas con Breuer, con el que escribi\u00f3 \u201cEstudios sobre la histeria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los \u201cEstudios sobre la histeria\u201d son de una riqueza incalculable en tanto ofrecen la materia prima sobre la cual se apoya Freud para producir su Teor\u00eda del Inconsciente, que junto con desarrollos te\u00f3ricos a los que llega aplicando otros conocimientos cient\u00edficos de la \u00e9poca y su propio trabajo te\u00f3rico sobre la materia prima, dan como resultado la producci\u00f3n de \u201cLa Interpretaci\u00f3n de los Sue\u00f1os\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sue\u00f1os como los s\u00edntomas son realizaciones alucinatorias de deseos sexuales infantiles reprimidos. \u201cLa Interpretaci\u00f3n de los Sue\u00f1os\u201d es una obra que nosotros significamos como de ruptura, es decir la que marca el comienzo de la ciencia psicoanal\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Es m\u00e1s, en este sentido es que tomaremos la histeria para mostrar tambi\u00e9n c\u00f3mo no hay pr\u00e1ctica cient\u00edfica sin inscripci\u00f3n, sin un momento de realizaci\u00f3n. En tanto son las hist\u00e9ricas las que van abriendo el camino a Freud y las que le plantean los obst\u00e1culos que en su vencimiento ir\u00e1n forjando y desarrollando la teor\u00eda y por lo tanto modificando la pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien ya Breuer dec\u00eda que los fen\u00f3menos ps\u00edquicos deb\u00edan ser estudiados desde lo ps\u00edquico, esto era una utop\u00eda a la cual Freud vino a poner l\u00edmites circunscribiendo el campo de lo ps\u00edquico, produciendo el concepto formal abstracto de Inconsciente y articulando a partir de \u00e9l una teor\u00eda, un m\u00e9todo y una pr\u00e1ctica psicoanal\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Es decir, que para producir el concepto de Inconsciente, Freud tuvo que producir el sistema de conceptos que resultaron de esa transformaci\u00f3n de la materia prima, aplicando los instrumentos adecuados y realizando un trabajo te\u00f3rico sobre ella.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Despu\u00e9s de \u201cLa interpretaci\u00f3n de los Sue\u00f1os\u201d, la teor\u00eda estar\u00e1 determinando la pr\u00e1ctica t\u00e9cnica y dando cuenta de ella, mientras que en los historiales, arqueolog\u00eda de la ciencia, momento relativo a la materia prima, o periodo pre cient\u00edfico, vemos que la t\u00e9cnica es anterior a la teor\u00eda y que un obst\u00e1culo en la t\u00e9cnica le produce una desarticulaci\u00f3n en la teor\u00eda y en la pr\u00e1ctica, una necesidad de reformulaci\u00f3n y cambio.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;As\u00ed por ejemplo podemos seguir el pasaje de hipnosis a asociaci\u00f3n libre, si bien esa asociaci\u00f3n aparece como noci\u00f3n y solo se puede hablar de m\u00e9todo cuando est\u00e9 articulada en la estructura compleja de la ciencia psicoanal\u00edtica, en relaci\u00f3n a su teor\u00eda determinada por las caracter\u00edsticas de su objeto.<\/p>\n\n\n\n<p>Es condici\u00f3n de la ruptura, el pasaje de un conocimiento sensible a un conocimiento conceptual que se produce en escritura; no est\u00e1n las hist\u00e9ricas cuando Freud saca sus conclusiones, desarrolla su hip\u00f3tesis, compara datos, eso lo hace en otro momento de la investigaci\u00f3n, te\u00f3rico, mientras relaciona datos, procesa conocimientos, as\u00ed como ni tampoco est\u00e1 la materialidad de la ciencia en los signos de la letra en tanto es escritura, sino material en tanto conceptos articulados en un campo espec\u00edfico y delimitado, con relaciones entre sistemas que siguen un movimiento sobredeterminado, es decir con existencia material pero no corp\u00f3rea, suprasensible y que aplicados a la realidad la transforman, producen transformaci\u00f3n del sujeto que se somete a la experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Freud comienza el tratamiento de la histeria lo hace con la t\u00e9cnica de la hipnosis, experiencia muy valiosa para \u00e9l, porque recaba una serie de datos, accede a un material que no hab\u00eda sido producido ni estudiado hasta entonces, material que extrae del discurso de las pacientes y que desde \u201cLa Interpretaci\u00f3n de los Sue\u00f1os\u201d, podemos decir que no importa que guarde relaci\u00f3n con la realidad objetiva, no le va a interesar que el paciente recuerde una escena real o fantaseada. De la misma manera que la cura, despu\u00e9s de la ruptura psicoanal\u00edtica no va ser la reproducci\u00f3n del pasado, el recuerdo de la escena traum\u00e1tica, sino la producci\u00f3n de un estado nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>No basta con comprender &nbsp;el pasado, para modificar s\u00edntomas hay que movilizar fuerzas, hay que encarnar la palabra en la historia del sujeto, pero tambi\u00e9n interpretar la transferencia, ya que en esa situaci\u00f3n experimental que es el an\u00e1lisis del individuo, desplegar\u00e1 en la persona del m\u00e9dico las relaciones imaginarias que fue experimentando en su proceso de constituci\u00f3n y es a partir de ese presente que el individuo resignifica el pasado produciendo una movilizaci\u00f3n de cargas en su aparato ps\u00edquico que transforma su realidad ps\u00edquica.<\/p>\n\n\n\n<p>En el periodo de la hipnosis, el arma con la cual contaba el m\u00e9dico era la sugesti\u00f3n, Freud reconoc\u00eda la importancia de la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente pero la utilizaba como poder, trataba de borrar el recuerdo de la escena traum\u00e1tica, olvidaba y recordaba en la hipnosis o el sentimiento concomitante a ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces Emmy le dec\u00eda: \u201cel tic me vuelve cada vez que me asusto o me sobresalto. La institutriz de las ni\u00f1as, ha tra\u00eddo consigo un atlas de historia de la civilizaci\u00f3n en el que hab\u00eda estampas, unos indios disfrazados de animales, que me has asustado mucho; imag\u00ednese que de repente adquieran vida\u201d exclamaba horrorizada.<\/p>\n\n\n\n<p>Le mand\u00f3 a no asustarse m\u00e1s de las estampas de los indios. Freud llega a suponer que desvaneciendo la representaci\u00f3n de todas las escenas traum\u00e1ticas mediante la sugesti\u00f3n llegar\u00eda a la curaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso decimos que la teor\u00eda de la catarsis y su m\u00e9todo y t\u00e9cnica hipn\u00f3tica es un procedimiento puramente intelectual, donde se trata todav\u00eda de hacer conocido lo desconocido, donde se piensa que por el hecho de recordar y liberar as\u00ed en el recuerdo el afecto concomitante no expresado en su oportunidad el paciente curar\u00eda, lo que si se produc\u00eda era un alivio pero cada vez aparec\u00eda nuevos sucesos para derivar por reacci\u00f3n, de manera que la lista era interminable.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Hasta aqu\u00ed hab\u00edamos llegado a describir fenomenol\u00f3gicamente los rasgos de la histeria, ten\u00eda la noci\u00f3n de represi\u00f3n y la noci\u00f3n de fuerza, en tanto hab\u00eda en la paciente algo que era m\u00e1s fuerte que ella que le hac\u00eda hacer cosas sin saber por que, hab\u00eda algo que hab\u00eda olvidado y a lo que se le llam\u00f3 estado segundo de conciencia, estado hipnoide, no conciencia, inocencia que en su diferenciaci\u00f3n tendr\u00e1 dos localidades distintas descriptivamente, lo preconciente capaz de conciencia que se sirve de las representaciones y modos del lenguaje para que el deseo aparezca como realizado y lo inconsciente que es esa energ\u00eda, esa fuerza de los deseos sexuales infantiles reprimidos que tender\u00e1 a expresarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta diferenciaci\u00f3n es posible despu\u00e9s de la producci\u00f3n del concepto de Inconsciente, sus modos y formas de operar, cuando se determina el objeto de conocimiento se llegara a saber el sentido de los s\u00edntomas de la histeria, los mecanismos de la histeria, mientras tanto &nbsp;las transformaciones que se producen en los tratamientos son imprevistas, nunca son verdaderamente controladas ni producidas en funci\u00f3n de la teor\u00eda. La teor\u00eda precient\u00edfica no tiene la capacidad de anticipar y los hechos est\u00e1n de alguna manera imponi\u00e9ndose.<\/p>\n\n\n\n<p>La bella indiferencia no habla , deja la funci\u00f3n del mensaje a un segmento de su cuerpo o a su propia estatua, en su mismo desfallecer. Interrogada acerca de su s\u00edntoma (cualquiera que se elija: par\u00e1lisis, ataxia-abasia, s\u00edndrome funcional, sensitivo o motriz), solo responde con un \u201cno puedo\u201d, \u201cno s\u00e9\u201d, a nosotros, que cumplimos la funci\u00f3n de preguntar, mientras ella se nos exhibe pasivamente como incapaz.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, la paciente se hace representar por su s\u00edntoma y si se la requiere en primera persona, a trav\u00e9s de la pantalla corporal que presenta al mismo tiempo como medio y como jerogl\u00edfico a descifrar a la mirada del cl\u00ednico, la respuesta del sujeto llega como una negaci\u00f3n constituyente: \u201cEs imposible que eso salga de mi, me falta la palabra, la capacidad se me escapa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\">Miguel Oscar Menassa<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\">FREUD Y LACAN -hablados- 4<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"667\" height=\"1000\" src=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/fyl4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-759\" srcset=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/fyl4.jpg 667w, https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/fyl4-200x300.jpg 200w\" sizes=\"(max-width: 667px) 100vw, 667px\" \/><\/figure><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ELIZABETH von R. 1892 Cuando Freud comienza el tratamiento de la histeria lo hace con la t\u00e9cnica de la hipnosis, experiencia muy valiosa para \u00e9l, porque recaba una serie de datos, accede a un material que no hab\u00eda sido producido ni estudiado hasta entonces, material que extrae del discurso de las pacientes y que desde \u201cLa Interpretaci\u00f3n de los Sue\u00f1os\u201d, podemos decir que no importa que guarde relaci\u00f3n con la realidad objetiva, no le va a interesar que el paciente recuerde una escena real o fantaseada. De la misma manera que la cura, despu\u00e9s de la ruptura psicoanal\u00edtica no va ser la reproducci\u00f3n del pasado, el recuerdo de la escena traum\u00e1tica, sino la producci\u00f3n de un estado nuevo. Una paciente de Freud llega a su consulta porque padece dolores en las piernas y dificultades para andar, acompa\u00f1ado de estados de angustia. Hace dos a\u00f1os hab\u00eda fallecido el padre de la&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":762,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[20],"tags":[25,31,150,157,34,26,46,23],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/758"}],"collection":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=758"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/758\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":766,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/758\/revisions\/766"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/762"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=758"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=758"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=758"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}