{"id":854,"date":"2025-01-27T16:00:00","date_gmt":"2025-01-27T15:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/?p=854"},"modified":"2025-01-06T22:41:55","modified_gmt":"2025-01-06T21:41:55","slug":"psicoanalisis-y-psicosis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/psicoanalisis-y-psicosis\/","title":{"rendered":"PSICOAN\u00c1LISIS Y PSICOSIS"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>MENASSA<br>FREUD Y LACAN -HABLADOS- 2<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center\"><strong>PSICOAN\u00c1LISIS Y PSICOSIS. Madrid, julio 1988<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">&#8220;Algunos delirios en su persistencia,<br>pueden, con el tiempo,<br>transformarse en proyectos sociales.&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Por haber sido encargado por los organizadores del Congreso a exponer mis ideas sobre el tema Psicoan\u00e1lisis y Psicosis en la ponencia inaugural, soy el que os dice:<\/p>\n\n\n\n<p>Para el Grupo Cero Madrid, la cl\u00ednica en psicoan\u00e1lisis es el tiempo del concepto y teniendo en cuenta que el psic\u00f3tico padece aunque de manera muy singular la estructuraci\u00f3n ed\u00edpica, la cl\u00ednica de la psicosis ser\u00e1 el tiempo de la teor\u00eda de la psicosis y la cl\u00ednica de la psicosis incluye como tratamiento psicoanal\u00edtico, dentro del tiempo transferencial de la cura, a la familia del psic\u00f3tico y a todas las instituciones en las que se articula.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, que para traer mi novedad, lo digo r\u00e1pidamente, para que haya psicoan\u00e1lisis de la psicosis (de la familia, del estado) tendr\u00edamos que contar con una teor\u00eda de las ideolog\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes del psicoan\u00e1lisis, antes que el psicoan\u00e1lisis se ocupara de la locura (m\u00e1s o menos desde 1907) los tratamientos de la misma se divid\u00edan en dos: los que maltrataban al paciente psic\u00f3tico, haci\u00e9ndole responsable directo y total de sus padecimientos y los que bien trataban al paciente psic\u00f3tico, haci\u00e9ndole irresponsable de todos sus padecimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto en una como en otra forma (de manera diversa) el paciente quedaba aislado. Si era culpable, se lo condenaba a la soledad, con lo cual se ahondaba uno de sus problemas (el rechazo primordial de lo Otro). Y si era inocente, se lo acompa\u00f1aba demasiado, con lo cual se ahondaba otro de sus problemas (no poder discriminarse del Otro como otro).<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos decir que es el psicoan\u00e1lisis el que viene a plantear las cosas de tal manera que no habr\u00eda tratamiento psicoanal\u00edtico de la psicosis antes que el paciente establezca un lazo (de cualquier signo o color) con el que de esa forma habr\u00eda sido su psicoanalista. Si hay psicoanalista, decimos, aunque sea uno, el loco ya no est\u00e1 solo. Ha comenzado, tambi\u00e9n, para la locura una conversaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay crueldad m\u00e1s cruel que la locura. Ni hay bondad ni amor que puedan contenerla. Es, sencillamente la palabra, la que tocada por el lazo establecido quitar\u00e1 al psic\u00f3tico lo que le sobra.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya que es precisamente por no faltarle nada, que lo \u00fanico que se significa en \u00e9l es el deseo de una madre totipotente y sin fallas, ya que es \u00e9l, precisamente, el colgajo que la completa.<\/p>\n\n\n\n<p>En el psic\u00f3tico el Otro no est\u00e1 fuera del cuerpo de su madre, \u00e9l mismo no est\u00e1 fuera del cuerpo de la madre. En el psic\u00f3tico hay algo \u00fanico, completo, inmortal. Es esa unidad, ese para\u00edso casi sin voz, lo que el psic\u00f3tico defiende con u\u00f1as y dientes y no ha de ser tarea f\u00e1cil arrancar al psic\u00f3tico del cuerpo de su madre, porque eso significa, exactamente, arrancar al sujeto de los brazos de la especie y herirlo de tal manera, que por esa herida abierta al inconsciente ser\u00e1 sexuado y morir\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata de la forclusi\u00f3n (rechazo) del tres ed\u00edpico, que hasta los animales tienen de eso representaci\u00f3n, sino de la condici\u00f3n de mortal del ser humano. Aquel vac\u00edo que introduce en el sujeto cuarto como muerte. Esa rajadura que anuncia que todo ha de terminar alg\u00fan d\u00eda, eso es lo que el sujeto forcluye (rechaza). No al Otro, porque del lenguaje se sigue tratando, sino la met\u00e1fora que al sustituir el deseo de la madre por el nombre del padre o bien la inmortalidad por el goce, desprende al sujeto ps\u00edquico de la especie y lo mata.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esto tal vez plantee uno de los problemas m\u00e1s importantes en la cl\u00ednica de la psicosis ya que todo hombre, por m\u00e1s psicoanalista que sea, o que lo pretenda, queda atrapado de una u otra manera en la promesa de la psicosis, que no es otra que la promesa de la inmortalidad que, adem\u00e1s, transcurrir\u00eda en plena libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese ha de ser el psicoanalista de la locura y no vengo a deciros que ha de ser un poeta el que lo consiga, sino la poes\u00eda misma (como funci\u00f3n po\u00e9tica) al borde mismo de la locura, podr\u00e1 descifrarla y darle un destino dentro de los destinos de la palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero decir que es como psicoanalista que me presento en el territorio de la locura, ya que no es del saber que no se consume. Lo que parece no consumirse en el territorio de la locura es un psicoan\u00e1lisis que arrase no s\u00f3lo la vida del psicoanalista, sino tambi\u00e9n la vida del paciente. Un psicoan\u00e1lisis donde el psicoanalista, m\u00e1s all\u00e1 de su condici\u00f3n de asalariado, no se someta hasta el l\u00edmite de no poder cumplir ya con la funci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Funci\u00f3n que de devenir como tal, tendr\u00e1 mi deseo en eso, porque s\u00f3lo el deseo de quien se ocupa de eso, es la funci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si eso de ser la funci\u00f3n invade eso de no ser nada en m\u00ed, mi deseo ser\u00e1 social cada vez que le cuadre expresarse. Y cuando digo social, quiero decir que en su expresi\u00f3n no me dar\u00e1 el ser que ambiciono en el movimiento sino, por el contrario, aquel otro ser temido por ser deseo de Otro y que de ustedes ha partido, porque la funci\u00f3n no habla, s\u00f3lo desea. Y sordo es el desear de la funci\u00f3n, ya que ella nada desea para s\u00ed, sino para la ret\u00f3rica que la crea como tal.<\/p>\n\n\n\n<p>El psic\u00f3tico nos propone ser un potro salvaje en plena libertad para siempre y \u00bfqui\u00e9n no quiere ser un potro salvaje en plena libertad para siempre?<\/p>\n\n\n\n<p>Alguien que pueda contestar, yo soy ese potro salvaje, que no quiero serlo. Tengo plena libertad de hablar pero estoy dispuesto a perderla para escucharlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Alguien que pueda decirle al psic\u00f3tico que no hay nada que dure tanto como las estrellas y, sin embargo, no siempre son las mismas.<\/p>\n\n\n\n<p>Que los poetas legislen con sus versos la vida de los hombres y que los psicoanalistas interpreten los mecanismos intr\u00ednsecos de dicha legislaci\u00f3n no son, todav\u00eda, pruebas suficientes para que sigamos recluyendo a nuestros locos en los manicomios o sus sustitutos, no siempre diferenciados de la fuente de la cual provienen.<\/p>\n\n\n\n<p>Una manera de pensar inhumana genera una manera de pensar humana y esto, sin embargo, no le da al asunto criterio de verdad. Porque debemos decirlo: no es en la verdad de la locura; donde anida la humanidad y, por tanto, no es, precisamente, humanidad lo que ambiciona el discurso psic\u00f3tico sino, m\u00e1s bien, una palabra que por su brusquedad interrumpa el flujo de lo que teniendo que ser deseo, todav\u00eda, es necesidad en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Palabra que por su imposibilidad de ser reducida a cosa alguna (si ustedes quieren: falo, significante de falta) sirva como ejemplo (porque \u00bfde qu\u00e9 otra cosa se trata que de un proceso de identificaci\u00f3n?) para que el habla del psic\u00f3tico pueda, para dejar de ser psic\u00f3tico: separar la cosa de la palabra que nombra la cosa o bien, en otro nivel, separar lo bueno de lo bello o bien, si se trata de hablar de los diferentes niveles de la locura, una palabra que le permita al hombre separar lo bello de lo divino.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si para semejante transformaci\u00f3n habr\u00e1 de ser necesario el cuerpo del psicoanalista, no nos pondremos a tratar de saber si es demon\u00edaco o divino que el psicoanalista oficie de madre, pero diremos que la verificaci\u00f3n del cuerpo no da m\u00e1s garant\u00eda al s\u00edmbolo sino, por el contrario, pone en cuesti\u00f3n, precisamente, al s\u00edmbolo porque el poder de curar est\u00e1 en el cuerpo. Porque si se tratase de curar, es de la eficacia simb\u00f3lica de lo que se tratar\u00eda y de ella, de la eficacia simb\u00f3lica, es m\u00e1s capaz el cuerpo que la propia palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si totalmente faltase el cuerpo no tendr\u00edamos, tampoco, el s\u00edmbolo en su belleza pura o, mejor dicho, no habr\u00eda s\u00edmbolo posible en esa debilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta manera de no poder no estar y, tampoco, poder estar, hace del cuerpo del psicoanalista una nube de polvo ardiente y helada a la vez que, en todos los casos, envuelve a quien por su boca habla, en esa pasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A nada temo, dice el sujeto, s\u00f3lo a mis propias palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>Y sujeto, quiero estar dici\u00e9ndolo, tambi\u00e9n est\u00e1 el loco. Ya que se trata de falta de significante, es decir, que forclusi\u00f3n significa que se trata de un sujeto como efecto del significante pero, singularmente, del significante que falta.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que aparece desde el principio comprometido en la psicosis es la representaci\u00f3n del sujeto por el significante. Ocurre una dispersi\u00f3n de los significantes que representan al sujeto. Porque no se trata de represi\u00f3n que permite que el otro significante funcione como referente de la representaci\u00f3n del sujeto, sino del mecanismo de forclusi\u00f3n (rechazo) que se caracteriza por impedir la representaci\u00f3n significante del sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta peque\u00f1a disgresi\u00f3n te\u00f3rica es para permitirme decir que si el neur\u00f3tico habita el lenguaje, el psic\u00f3tico es habitado, po-se\u00eddo por el lenguaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa luz que deber\u00eda iluminarlo, lo ciega.<\/p>\n\n\n\n<p>Le di una patada al teclado de la m\u00e1quina y consegu\u00ed, acto al fin, olvidar todo mi pasado y, sin embargo, no tuve ning\u00fan trastorno de la memoria (seg\u00fan Freud), es decir, ning\u00fan trastorno del lenguaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto quiere decir, seg\u00fan Lacan, que yo no he rechazado (a pesar de ser tan rechazante y de haber utilizado una negaci\u00f3n para decirlo) ning\u00fan significante primordial o, seg\u00fan Freud que, todav\u00eda, no me ha llegado la hora. El trauma, el gran amor que lo destruya todo.<\/p>\n\n\n\n<p>La psicosis podr\u00eda ser ese &#8220;ha llegado tu hora&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la represi\u00f3n, previo a la negaci\u00f3n, algo exist\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo hubo de ser rechazado. No como en la neurosis, no realizado, sino no habido, no rememorable. Imposible de ser estructurado como lenguaje a menos que, subvirtiendo las propias leyes del lenguaje, aparezca no como significante atando al sujeto a otro significante, sino propiamente como un agujero en la cadena.<\/p>\n\n\n\n<p>Una ausencia que ni siquiera se dialectiza en el fort-da, ya que su partida doble o su otra posibilidad no es ninguna presencia sino otra ausencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que de lo primordial fue condenado como ajeno (nada se abre y se cierra en ese lugar, lo que fue agujero en la cadena de los cuerpos es ahora agujero en la concatenaci\u00f3n significante) no retorna como lo reprimido envuelto en hojarasca y ni siquiera podemos decir que retorna como en la represi\u00f3n lo que, precisamente por haber sido rechazado de manera primordial, se vanagloria de estar all\u00ed sin posibilidades de representaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo rechazado, debemos por ahora pensarlo as\u00ed, al tiempo, se cobra su tributo y por ser desde un m\u00e1s all\u00e1 de la represi\u00f3n no ser\u00e1 neurosis lo que pida sino psicosis, as\u00ed de f\u00e1cil.<\/p>\n\n\n\n<p>Los delirios son fantas\u00edas habladas y este hablar de las fantas\u00edas, Lacan, entre otros, lo hace partir del yo ideal aunque pregunt\u00e1ndose a\u00fan \u00bfqui\u00e9n habla cuando habla el yo ideal?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n habla en ese yo ideal? Yo, de cualquier manera, ya que el yo ideal no deja de acompa\u00f1ar esa soledad donde el yo cuando no da m\u00e1s (y esto ocurre m\u00e1s a menudo de lo que se piensa) se enamora de ese ideal como la imagen, pero que m\u00e1s que anticiparlo lo acompa\u00f1a. Que m\u00e1s que someterlo a la agresividad primitiva de la dial\u00e9ctica de la identificaci\u00f3n, lo consuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Colgajo de ser que s\u00f3lo habla por boca de lo que no fue necesario reprimir porque primordialmente fue ser forcluido, rechazado, puesto fuera, fuera de toda marca posible de simbolizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Trozo de ser que ya no pertenece ni ha lugar, por eso al querer representar al sujeto en la cadena significante rompe, desarticula, agujerea.<\/p>\n\n\n\n<p>La ansiedad por deciros algunos pensamientos producidos en mi actividad cl\u00ednica, me hace temer no poder hilar mis pensamientos en el sentido de una exposici\u00f3n general que a todos refresque el modo en que la psicosis y el psicoan\u00e1lisis encontraron sus destinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo, debemos decir, antes de un pensamiento terap\u00e9utico sobre la psicosis, una tendencia a la segregaci\u00f3n social, a la incapacitaci\u00f3n jur\u00eddica, a la injuria, a la burla, al castigo y\/o a la reclusi\u00f3n en verdaderas fortalezas como infinitas c\u00e1rceles.<br>Pero tambi\u00e9n es cierto que casi desde principio de siglo, surgen tendencias psiqui\u00e1tricas moderadas que comienzan a dar al paciente psic\u00f3tico, si no una soluci\u00f3n, por lo menos otro trato. Sin haber comprendido todav\u00eda el proceso psic\u00f3tico, se intentaba comprender al loco. En esta direcci\u00f3n hubo hallazgos y excesos, entre los hallazgos podemos mencionar no s\u00f3lo algunas frases de Lacan, sino toda la corriente psiqui\u00e1trica que permite pensar al loco como un ser del lenguaje como nosotros, los psicoanalistas, los psiquiatras, los neur\u00f3ticos, los perversos. Entre los excesos, para no perdernos, podemos mencionar la confusi\u00f3n de la locura con la creaci\u00f3n o peor a\u00fan hablarle al psic\u00f3tico en su mismo lenguaje, con lo cual muchos llegaron a volverse locos y, ni aun as\u00ed, consiguieron hablar el mismo lenguaje que los locos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es bueno poder esclarecer en este momento de mi exposici\u00f3n que cuando hablo de psicosis, de locura, no estoy hablando de los pacientes que aparecen como casos en los libros m\u00e1s modernos. Sencillamente no se puede considerar psic\u00f3tico o loco a quien me ha llamado por tel\u00e9fono para pedirme una entrevista y luego viene y luego, aun, acepta seguir viniendo y paga a fin de mes o consigue que alguien pague a fin de mes. Y no lo puedo considerar loco aunque algunos problemas del lenguaje tenga o bien, delire con alguna cosita o alucine, sin m\u00e1s. Estos pacientes no presentan otra dificultad al tratamiento psicoanal\u00edtico que cualquier otro paciente, aunque sea el psicoan\u00e1lisis de un candidato en formaci\u00f3n psicoanal\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros pacientes son los que plantean la cuesti\u00f3n, a mi entender, estrictamente \u00e9tica. Estos pacientes que adem\u00e1s de tener trastornos del lenguaje y alg\u00fan delirio, alguna alucinaci\u00f3n, no pueden hacer todo lo otro, llamarme por tel\u00e9fono, cumplir con el contrato y adem\u00e1s, tienen todav\u00eda una negatividad por todo, tambi\u00e9n, por un tratamiento psicoanal\u00edtico. Y es aqu\u00ed donde en lugar de afirmar o negar algo me gustar\u00eda hacerme junto con ustedes algunas preguntas:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo imponer un tratamiento que s\u00f3lo es posible por el lazo que la palabra establece entre el paciente y el psicoanalista, a quien no habla? O bien, si habla, habla con una lengua que no es la lengua que hablamos y no que sea un idioma diferente, sino que es otra dimensi\u00f3n del lenguaje donde eso de la locura, habla, aunque el sujeto en apariencia no hable.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 atributos debemos concebir en nosotros como psicoanalistas para suspender con nuestra voz, nuestra presencia, nuestro cuerpo interpretante, ese para\u00edso, esa completud donde el psic\u00f3tico ha decidido refugiarse? \u00bfBajo qu\u00e9 deseo intentar\u00edamos rescatar y dar significaci\u00f3n a un sujeto que quiere ahogarse en su propia mierda, cuando el espect\u00e1culo inhibe cualquier significaci\u00f3n? C\u00f3mo atreverse, teniendo en cuenta que la mierda ajena es la que tiene el peor olor a menos que un profundo amor (valga la palabra como transferencia) haya aniquilado los receptores olfativos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo atreverse a danzar frente al inm\u00f3vil, movimientos posibles?<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00f3mo decirle al psic\u00f3tico de buenas a primeras:<\/p>\n\n\n\n<p>Es una vertiente iluminada lo que te detiene.<br>Ning\u00fan vac\u00edo es, ning\u00fan horror de las negruras.<br>Lo que te da miedo y bruscamente detiene tu camino<br>es simplemente, una luz, una clara visi\u00f3n del futuro,<br>[te detiene.<br>Es una catarata ardiente de palabras, lo que te matar\u00e1.<br>Ning\u00fan pu\u00f1al, ninguna daga antigua y misteriosa.<br>Lo que te llama a morir, lo que te mata, no es natural.<br>Es, simplemente, por haber gozado, que un d\u00eda del futuro,<br>[morir\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Me alegra saberte vivo y muerto, al tiempo que te hablo.<br>Iluminado como un gran poeta por fulgurante luz<br>y al mismo tiempo, enceguecido, quieto, petrificado.<br>Ya nadie robar\u00e1 tus amores porque ser\u00e1 el deseo.<br>Ya nadie robar\u00e1 tu pensamiento porque ser\u00e1 palabra.<br>Y ya nadie podr\u00e1 ser inmortal, porque ser\u00e1 el poema.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que van pasando los a\u00f1os y sin poder decir que fue aumentando mi experiencia, me resulta cada vez m\u00e1s fuerte poder diagnosticar a una persona como psic\u00f3tica. Y no quiero decir con esto que no hay psic\u00f3ticos (los hay, pero como las brujas, s\u00f3lo para quien las busca, s\u00f3lo para quien cree en ellas) sino que digo peor, digo que me resisto al diagn\u00f3stico de psicosis aunque est\u00e9 hecho por alguno de mis colegas m\u00e1s apreciados.<\/p>\n\n\n\n<p>Trastornos del lenguaje tenemos todos y la esquizia fundante en el proceso psic\u00f3tico, tambi\u00e9n, lo dice Lacan, es constitutiva del sujeto ps\u00edquico.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando m\u00e1s joven, hasta ten\u00eda en cuenta, para hacer el diagn\u00f3stico, las llamadas relaciones sexuales. Los locos, con esta mirada, se multiplicaban a mi alrededor, infinitamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s, a\u00fan, fui comunista y evaluaba a las personas seg\u00fan tuvieran o no &#8220;buenos&#8221; lazos sociales. Ah\u00ed, bajo esos ojos, la locura era total; el que no era loco, era un cabr\u00f3n.<br>Hoy d\u00eda me pregunto \u00bfqui\u00e9n no est\u00e1 loco<br>all\u00ed, donde el tiempo arrasa la memoria?<\/p>\n\n\n\n<p>En esto de la locura siempre se tienen maestros. Yo tuve por lo menos tres: Pich\u00f3n Rivi\u00e8re, David Cooper, Armando Bauleo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pich\u00f3n Rivi\u00e8re fue el maestro del cuerpo. Cuando una tarde serena de noviembre le cont\u00e9 que una paciente me hab\u00eda besado, \u00e9l me dijo r\u00e1pidamente: Mire, Menassa, alguien lo quiere matar.<\/p>\n\n\n\n<p>David Cooper fue el maestro de la discreci\u00f3n. Cuando se lo llevaban encerrado en una ambulancia para internarlo, por la ventana con rejas de la parte de atr\u00e1s de la ambulancia, cuando yo intent\u00e9 forcejear para que no se lo llevaran, \u00e9l me dijo: \u00a1Discreci\u00f3n! Miguel, \u00a1Discreci\u00f3n! A\u00f1os despu\u00e9s, David Cooper pagar\u00eda con su vida no haber escuchado lo que a m\u00ed me pudo transmitir: El problema del siglo con la locura no era la locura, sino la discreci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Armando Bauleo fue el maestro de lo posible. Cuando me hablaba de los locos, nunca los llamaba locos. Siempre me dec\u00eda &#8220;esa gente nerviosa&#8221; y nerviosos, yo lo entend\u00eda perfectamente bien, \u00e9ramos todos, no s\u00f3lo los locos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez por eso ya han pasado m\u00e1s de veinte a\u00f1os de mi vida ocup\u00e1ndome de la locura, como si la locura fuera una cosa m\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00f3lo llegu\u00e9 a estar rodeado de locos, sino que yo mismo viv\u00eda como los locos. Hasta que una ma\u00f1ana me levant\u00e9 y me dije: vivir como un loco es una vida alucinante y yo no me ve\u00eda as\u00ed, por eso que a partir de ah\u00ed busqu\u00e9 alguna diferencia entre yo mismo y los locos. Yo mismo ten\u00eda un mundo fantasm\u00e1tico, el loco era el que ten\u00eda un mundo alucinado.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si bien esa no era en apariencia una gran diferencia, para m\u00ed fue fundamental. El psic\u00f3tico entonces no ten\u00eda fantas\u00edas y las palabras que dec\u00eda o escuchaba no ten\u00edan polisemia.<\/p>\n\n\n\n<p>En su momento, hasta me daba risa darme cuenta que las diferencias estribaban en que la fantas\u00eda estaba en el psic\u00f3tico reemplazada por la alucinaci\u00f3n y la polisemia de las palabras quedaba anulada porque en el delirio cada palabra quiere decir una sola cosa.<\/p>\n\n\n\n<p>No \u00e9ramos iguales, pero tampoco se pod\u00eda decir que \u00e9ramos diferentes. Ya que no s\u00f3lo lo dicen otros investigadores, sino que tambi\u00e9n los psic\u00f3ticos atendidos por m\u00ed atravesaban en algunos momentos del tratamiento per\u00edodos de una lucidez, aun, envidiable por m\u00ed. Per\u00edodos donde toda la locura, tambi\u00e9n, era el sesgo de esa inteligencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda frases que sal\u00edan de su boca puntuadas como si fueran poes\u00eda (sin que por esto el discurso llegara a ser po\u00e9tico o sencillamente m\u00e1s coherente) y esto, para m\u00ed por lo menos estaba claro, no pasaba nunca en el paciente llamado neur\u00f3tico, pero s\u00ed en m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos pensamientos, esta vecindad de m\u00ed con el psic\u00f3tico me resultaba escalofriante.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfUna vez m\u00e1s se agotaban las diferencias?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfO esta vez se marcaban definitivamente las diferencias?<\/p>\n\n\n\n<p>La puntuaci\u00f3n me hac\u00eda pensar que tanto creaci\u00f3n como locura proven\u00edan de la &#8220;libertad&#8221; de la propia pulsaci\u00f3n del inconsciente. Es decir, algo m\u00e1s all\u00e1 de la represi\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 del placer, repite. Y esto es verdad, pero mientras que en el creador lo que pulsa es un universo Otro, en el psic\u00f3tico lo que pulsa es el rechazo a ese Otro universo. Y no es que luego no lo comparta con nosotros como otro ser m\u00e1s del lenguaje sino que, sencillamente, no puede concebirse como posterior al lenguaje. Ni puede, como dice el poeta, yo es Otro. En m\u00ed, dir\u00e1 el poeta, lo que me punt\u00faa, es una falta. En el loco lo que punt\u00faa y eso no lo puede decir el loco sino un psicoanalista, es el rechazo de esa falta. Soy, como sujeto del lenguaje, dice el poeta, ese ser desaparecido por ser representado por un significante para otro.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy invadido, dir\u00eda el loco, por el lenguaje. Soy una aparici\u00f3n en forma de rechazo. Un agujero presente que no puede ser representado.<\/p>\n\n\n\n<p>Como Director de la Escuela de Psicoan\u00e1lisis Grupo Cero no deber\u00eda concluir mi exposici\u00f3n sobre el psicoan\u00e1lisis y la psicosis sin antes hablar de la formaci\u00f3n a la cual debe aspirar un candidato a psicoanalista que se fuera a dedicar al tratamiento psicoanal\u00edtico de la psicosis.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero he de decir que durante mucho tiempo, hasta hace unos pocos a\u00f1os, yo pensaba que era imposible formarse completamente como psicoanalista y de la locura, al fin y al cabo, no pensaba que debiera extirparse del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que, con esos pensamientos donde cohabitaban un psicoanalista formado por la mitad o incompletamente y un psic\u00f3tico constituido como tal, se hac\u00eda evidente que la locura no pod\u00eda tener el tratamiento adecuado.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo paso fue pensar que, tal vez, varios analistas formados incompletamente pudieran encarrilar el discurso psic\u00f3tico. De ah\u00ed a los grupos analizadores de contenci\u00f3n est\u00e1bamos a un paso. Pero hubimos de esperar un tiempo m\u00e1s frente a la pregunta \u00bfqui\u00e9n se resiste? y si bien Freud y Lacan llegaron a enunciar, y hoy seguramente alg\u00fan trabajo versar\u00e1 sobre eso, que en el tratamiento de la psicosis el paciente ser\u00e1 toda la resistencia y el psicoanalista, por tanto, ser\u00e1 el que tenga que poner en juego su propia transferencia para que sea posible el tratamiento, sin embargo, lo que ve\u00edamos no era exactamente eso. En todos nuestros casos siempre fue la familia del psic\u00f3tico el n\u00facleo de todas las resistencias a la curaci\u00f3n. Adem\u00e1s pudimos comprobar, lamentablemente, que la sociedad en su totalidad se resiste a que el loco cure como para volver a inscribirse, en la matriz social de materializaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercer paso fue darnos cuenta que adem\u00e1s de utilizar varios analistas en el tratamiento de la psicosis, varios habr\u00edan de ser, tambi\u00e9n, los pacientes y varios y diferentes los niveles de an\u00e1lisis que un psicoanalista tendr\u00e1 que poder para aspirar a cierto \u00e9xito en el tratamiento de la locura.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si desde Freud sabemos que de la palabra se trata, el psic\u00f3tico anuncia en su decir que pertenece a una raza de hombres que no se reproducen por sexuaci\u00f3n y que, por tanto, son criaturas inmortales. Su decir, por otra parte, no puede en ning\u00fan caso separarse del decir de la familia. Instituci\u00f3n \u00e9sta encargada de humanizar al cachorro de hombre y puesta estos \u00faltimos siglos por los cielos como matriz privilegiada de todo proceso de civilizaci\u00f3n, en realidad fuego surgido directamente de la selva, ya que los animales antes de la palabra, en los estadios presimb\u00f3licos, se organizaban en familias para reproducir y cuidar sus especies. Quiero decir que la familia, tambi\u00e9n la familia del psic\u00f3tico, s\u00f3lo por el hecho de ser familia, guarda en alg\u00fan registro del discurso que transmite los mismos inconvenientes con el lenguaje que luego padecer\u00e1 o se har\u00e1n evidentes en el psic\u00f3tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Vi nada ni vac\u00edo ni altura.<br>O\u00ed lo que ya no hablaba.<br>Beb\u00ed con desesperaci\u00f3n la sed.<br>Toqu\u00e9 lo muerto. Todo lo inacabado.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\" style=\"font-size:26px\">Miguel Oscar Menassa<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\" style=\"font-size:26px\">En el libro Freud y Lacan &#8211; hablados &#8211; 2 publicado en la Editorial Grupo Cero<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center\">ESCUCHAR EL AUDIOLIBRO SOBRE PSICOAN\u00c1LISIS Y PSICOSIS<\/h2>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\nhttps:\/\/youtube.com\/live\/t4IdaVknZ3A\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MENASSAFREUD Y LACAN -HABLADOS- 2 PSICOAN\u00c1LISIS Y PSICOSIS. Madrid, julio 1988 &#8220;Algunos delirios en su persistencia,pueden, con el tiempo,transformarse en proyectos sociales.&#8221; Por haber sido encargado por los organizadores del Congreso a exponer mis ideas sobre el tema Psicoan\u00e1lisis y Psicosis en la ponencia inaugural, soy el que os dice: Para el Grupo Cero Madrid, la cl\u00ednica en psicoan\u00e1lisis es el tiempo del concepto y teniendo en cuenta que el psic\u00f3tico padece aunque de manera muy singular la estructuraci\u00f3n ed\u00edpica, la cl\u00ednica de la psicosis ser\u00e1 el tiempo de la teor\u00eda de la psicosis y la cl\u00ednica de la psicosis incluye como tratamiento psicoanal\u00edtico, dentro del tiempo transferencial de la cura, a la familia del psic\u00f3tico y a todas las instituciones en las que se articula. Es decir, que para traer mi novedad, lo digo r\u00e1pidamente, para que haya psicoan\u00e1lisis de la psicosis (de la familia, del estado) tendr\u00edamos que&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":855,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[20],"tags":[80,37,47,34,194,195,46],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/854"}],"collection":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=854"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/854\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":858,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/854\/revisions\/858"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/855"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=854"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=854"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=854"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}