{"id":995,"date":"2025-05-05T10:00:00","date_gmt":"2025-05-05T08:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/?p=995"},"modified":"2025-04-29T09:45:03","modified_gmt":"2025-04-29T07:45:03","slug":"sobre-mas-alla-del-principio-del-placer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/sobre-mas-alla-del-principio-del-placer\/","title":{"rendered":"SOBRE &#8220;M\u00c1S ALL\u00c1 DEL PRINCIPIO DEL PLACER&#8221;"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"has-text-align-center\"><strong>ALGUNAS CONSIDERACIONES EXTRA\u00cdDAS DE LA LECTURA<\/strong> <strong>DE JACQUES LACAN SOBRE &#8220;M\u00c1S ALL\u00c1 DEL PRINCIPIO DEL PLACER&#8221;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Lacan habla de 1920 como el a\u00f1o de la crisis de la t\u00e9cnica psicoanal\u00edtica y de la producci\u00f3n. El hecho de que \u201cM\u00e1s all\u00e1 del principio del placer\u201d fue escrito antes que \u201cPsicolog\u00eda de las masas y an\u00e1lisis del yo\u201d, antes que \u201cEl yo y el Ello\u201d. Es algo que deber\u00eda suscitar ciertas preguntas.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que Freud introduce a partir de 1920 son nociones suplementarias necesarias para mantener el principio de descentramiento del sujeto. El sujeto no es su inteligencia, es exc\u00e9ntrico. El sujeto est\u00e1 descentrado con respecto al individuo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Lacan la metapsicolog\u00eda freudiana no comienza en 1920. La sit\u00faa desde el principio y contin\u00faa al final de \u201cLa Interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os\u201d. Est\u00e1 bastante presente entre 1910 y 1920, y a partir de 1920 se entra en el \u00faltimo periodo metapsicol\u00f3gico. En cuanto a este periodo, \u201cM\u00e1s all\u00e1 del principio del placer\u201d es el texto primario, el texto pivote. Freud lo aport\u00f3 primero, antes de elaborar su t\u00f3pica.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 necesidad interior satisface el hecho de decir que en alguna parte tiene que haber un autonomus ego (un yo aut\u00f3nomo)?<\/p>\n\n\n\n<p>Esta convicci\u00f3n desborda la ingenuidad individual del sujeto que cree que \u00e9l es \u00e9l, locura harto com\u00fan y que no es una locura completa porque forma parte del orden de las creencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Volvemos aqu\u00ed, de esta manera, a una entificaci\u00f3n conforme a la cual no s\u00f3lo los individuos en cuanto tales existen sino que, adem\u00e1s, algunos existen m\u00e1s que otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Cualquiera est\u00e1 en posesi\u00f3n de las formas eternas. Si la experiencia presente supone la reminiscencia, y si la reminiscencia viene de la experiencia de vidas anteriores, es menester que dichas experiencias tambi\u00e9n hayan sido conducidas con ayuda de una reminiscencia. Se trata de una relaci\u00f3n con formas eternas. Su despertar en el sujeto explica el paso de la ignorancia al conocimiento. No se puede conocer nada, salvo porque ya se lo conoce. Pero no es \u00e9sta la meta de Men\u00f3n, sino mostrarnos que el saber ligado por una coherencia formal, no abarca todo el campo de la experiencia humana.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Para acercarse a \u201cM\u00e1s all\u00e1 del principio del placer\u201d propone recorrer todo lo que dice Freud acerca del Yo, desde el inicio de su obra hasta el final.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En primer lugar, los \u201cOr\u00edgenes del psicoan\u00e1lisis\u201d, que incluye las cartas a Fliess y los manuscritos, que es una primera teor\u00eda psicol\u00f3gica ya completa, 1887-1902. Pide tambi\u00e9n leer \u201cEl Proyecto de una teor\u00eda llamada psicol\u00f3gica\u201d, que seg\u00fan Lacan es ya una metapsicolog\u00eda, con una teor\u00eda del Ego. \u201cPsicolog\u00eda de los procesos on\u00edricos\u201d. Los textos concernientes a la llamada segunda metapsicolog\u00eda o ensayos de psicoan\u00e1lisis, donde est\u00e1n \u201cMas all\u00e1 del principio del placer\u201d, \u201cPsicolog\u00eda de las masas y an\u00e1lisis del yo\u201d, \u201cEl Yo y el Ello\u201d, tres art\u00edculos fundamentales para la comprensi\u00f3n del Yo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Otras cosas que se pueden leer pertinentes: \u201cNeurosis y Psicosis\u201d, \u201cLa p\u00e9rdida de la realidad en las neurosis y en las psicosis\u201d,\u201cAn\u00e1lisis terminable e interminable\u201d y fundamental para ver las correspondencias que Freud hac\u00eda con las dos t\u00f3picas: \u201cCompendio del psicoan\u00e1lisis\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El orden humano se caracteriza por la circunstancia de que la funci\u00f3n simb\u00f3lica interviene en todos los momentos y en todos los grados de la existencia. Todo est\u00e1 relacionado. La totalidad en el orden simb\u00f3lico se llama universo. El orden simb\u00f3lico se da primeramente en su car\u00e1cter universal. No es que se vaya instituyendo poco a poco. Cuando el s\u00edmbolo aparece, hay un universo de s\u00edmbolos.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al sentido del descubrimiento freudiano, al nivel de la relaci\u00f3n gen\u00e9rica ligada a la vida de la especie, el hombre funciona de otra manera, ya hay en \u00e9l una fisura, una perturbaci\u00f3n profunda de la regulaci\u00f3n vital. En esto radica la importancia de la noci\u00f3n de pulsi\u00f3n de muerte. Y no es que la idea sea maravillosa, sino que es forzoso introducirla.<\/p>\n\n\n\n<p>En el desarrollo de la pr\u00e1ctica se volvi\u00f3 a una situaci\u00f3n confusa, unitaria, naturalista del hombre, del yo y al mismo tiempo, de las pulsiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Freud escribi\u00f3 \u201cM\u00e1s all\u00e1 del principio del placer\u201d para volver a encontrar el sentido de su experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El Yo se consider\u00f3 como funci\u00f3n y como s\u00edmbolo. El Yo, funci\u00f3n imaginaria, en la vida ps\u00edquica no interviene sino como s\u00edmbolo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay un principio, dice Freud, es el de que el aparato ps\u00edquico, en tanto que organizado, se coloca entre el Principio del placer y el Principio de realidad. Freud nunca crey\u00f3 que en el Principio de realidad no hab\u00eda Principio de placer. Si se obedece a la realidad es porque el Principio de realidad es un Principio de placer de efecto retardado. Si el Principio de placer existe es conforme a esa realidad: esta realidad es la realidad ps\u00edquica.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s que automatismo de repetici\u00f3n traduciremos compulsi\u00f3n a la repetici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que defini\u00f3 ya Freud en el Proyecto como principio de placer, es un principio de constancia. Otro principio es el principio de Nirvana.<\/p>\n\n\n\n<p>Hartmann identifica los tres t\u00e9rminos. Principio de placer, principio de constancia, principio de Nirvana, como si Freud siempre hablara de lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al comienzo de \u201cM\u00e1s all\u00e1 del principio del placer\u201d, Freud nos representa los dos sistemas, y nos muestra que lo que es placer en uno, se traduce por aflicci\u00f3n en el otro, e inversamente. Si hubiera simetr\u00eda, reciprocidad, perfecto acoplamiento de los dos sistemas, si los procesos primarios y secundarios fueran cabalmente la inversa uno del otro, se fundir\u00edan en uno, y bastar\u00eda operar sobre uno de ellos para operar sobre el otro. Al operar sobre el Yo y la resistencia al mismo tiempo, se tocar\u00eda el fondo del problema. Freud escribe precisamente \u201cM\u00e1s all\u00e1 del principio del placer\u201d para explicar que no es posible quedarse ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, las manifestaciones del proceso primario a nivel del Yo, bajo la forma de s\u00edntoma, se traducen por displacer, sufrimiento, que sin embargo, siempre vuelve.<\/p>\n\n\n\n<p>La aportaci\u00f3n de Freud consisti\u00f3 en que el motor esencial del progreso humano, el motor de lo pat\u00e9tico, de lo conflictivo, de lo fecundo, de lo creador en la vida humana, es la lujuria.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Freud le confiere a la libido un car\u00e1cter irreductible cuando dice: la libido es sexual. Diez a\u00f1os despu\u00e9s ah\u00ed est\u00e1 Jung, explicando que la libido eran los intereses ps\u00edquicos. No, la libido es la libido sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Un viraje decisivo en la t\u00e9cnica psicoanal\u00edtica fue el centrado en la resistencia, ten\u00eda fundamento y mostr\u00f3 ser fecundo, pero dio lugar a una confusi\u00f3n te\u00f3rica, al operar sobre el Yo, se crey\u00f3 estar operando sobre una de las dos mitades del aparato. En este momento, Freud recuerda que el inconsciente como tal, no puede ser alcanzado, y que se hace o\u00edr de una manera parad\u00f3jica, dolorosa, irreductible al principio del placer.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 se manifiesta el sistema reprimido con lo que calificamos de insistencia? El t\u00e9rmino compulsi\u00f3n de repetici\u00f3n, presenta una ambig\u00fcedad. Hay dos registros que se combinan, se entrelazan, una tendencia restitutiva y una tendencia repetitiva. Tras la manifestaci\u00f3n de la tendencia restitutiva queda algo que al nivel de la psicolog\u00eda individual se presenta gratuito, parad\u00f3jico, enigm\u00e1tico y que es propiamente repetitivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es el hecho de la reproducci\u00f3n en la transferencia, lo que le impone la decisi\u00f3n de admitir como tal la compulsi\u00f3n a la repetici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Freud parece decir que los instintos de conservaci\u00f3n de la vida van a la muerte, en suma, que la muerte es querida por los instintos de conservaci\u00f3n. El retorno a la materia, es un poderoso enigma. Acaba diciendo que la libido tiende a formar grupos cada vez m\u00e1s ligados los unos a los otros, y org\u00e1nicos, mientras que la pulsi\u00f3n de muerte, tiende a llevar de nuevo a los elementos a separarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Los dos instintos, el de vida y el de muerte, en el inconsciente, se funden en uno solo, pero lo grave es cuando los componentes se separan. Como un ni\u00f1o que abraza y ara\u00f1a al mismo tiempo. En lo que se llama amor humano, hay una parte de agresividad sin la cual no habr\u00eda sino impotencia, pero que puede llegar hasta dar muerte al partenaire, y una parte de libido que desembocar\u00e1 en impotencia efectiva si no existiera la parte de agresividad. Si ambas partes funcionan juntas, tenemos el amor humano. Cuando uno de los componentes funciona solo, entonces aparece la pulsi\u00f3n de muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que a Freud le interesa saber no es que el individuo en su experiencia psicol\u00f3gica est\u00e9 al nivel de la marioneta sino saber con qu\u00e9 hilos se la dirige. De esto habla cuando habla de pulsi\u00f3n de vida y pulsi\u00f3n de muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Es a nivel del Yo donde se producen todas las resistencias.<\/p>\n\n\n\n<p>La pulsi\u00f3n de muerte no es una confesi\u00f3n de impotencia, no es la detenci\u00f3n ante un irreductible, un inefable \u00faltimo. La pulsi\u00f3n de muerte es un concepto.<\/p>\n\n\n\n<p>Propone la met\u00e1fora del cuerpo humano como m\u00e1quina. El cerebro opera como \u00f3rgano amortiguador entre el hombre y la realidad, como \u00f3rgano homeost\u00e1tico. Y entonces tropieza, choca con el sue\u00f1o. Se percata de que el cerebro es una m\u00e1quina de so\u00f1ar. De ah\u00ed la revoluci\u00f3n completa de su pensamiento y el paso a \u201cLa Interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os\u201d. Freud descubre el funcionamiento del s\u00edmbolo como tal, la manifestaci\u00f3n del s\u00edmbolo en estado dial\u00e9ctico, en estado sem\u00e1ntico, en sus desplazamientos, retru\u00e9canos, juegos de palabras, bromas que funcionan por su cuenta en la m\u00e1quina de so\u00f1ar.<\/p>\n\n\n\n<p>El Yo es un objeto, el Yo es precisamente aquello con respecto a lo cual lo inmediato de la sensaci\u00f3n, es puesto en tensi\u00f3n. La conciencia como fen\u00f3meno f\u00edsico es la que engendra esa tensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En su Seminario, la imagen de la efigie del ciego y del paral\u00edtico, sirve de ejemplo. La mitad subjetiva anterior a la experiencia del espejo es el paral\u00edtico, que no puede moverse solo si no es con torpeza e incoordinaci\u00f3n. Lo domina la imagen del Yo que es ciega y lo conduce. No es el amo quien cabalga el caballo, es decir, al esclavo, sino lo contrario. El paral\u00edtico s\u00f3lo puede identificarse con su unidad en la fascinaci\u00f3n, en la inmovilidad fundamental con la cual viene a corresponder a la mirada bajo la que est\u00e1 capturado, la mirada ciega.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra imagen es la de la serpiente y el p\u00e1jaro, fascinado por la mirada. La fascinaci\u00f3n es absolutamente esencial en la constituci\u00f3n del Yo. La reflexi\u00f3n tambi\u00e9n es fascinaci\u00f3n, bloqueo.<\/p>\n\n\n\n<p>No es as\u00ed que uno recibe su propio mensaje del otro, en forma invertida. No es as\u00ed, el Yo en ninguna circunstancia puede ser otra cosa que una funci\u00f3n imaginaria, a\u00fan cuando a cierto nivel determine la estructuraci\u00f3n del sujeto. Es tan ambiguo como pueda serlo el objeto mismo del cual no es solamente una etapa, sino el correlato id\u00e9ntico. El sujeto se plantea como Yo (Je) a partir del momento en que aparece el sistema simb\u00f3lico.<\/p>\n\n\n\n<p>El Yo es tan solo una funci\u00f3n. A partir del momento en que el mundo simb\u00f3lico est\u00e1 fundado, \u00e9l mismo puede servir de s\u00edmbolo.<\/p>\n\n\n\n<p>El cuerpo fragmentado encuentra su unidad en la imagen del otro, que es su propia imagen anticipada: situaci\u00f3n dual donde se esboza una relaci\u00f3n polar pero no sim\u00e9trica. Este sujeto en definitiva es nadie.<\/p>\n\n\n\n<p>El sujeto es nadie. Est\u00e1 descompuesto, fragmentado. Se bloquea, es aspirado por la imagen, a la vez enga\u00f1osa y realizada del otro, o tambi\u00e9n su propia imagen especular. Ah\u00ed encuentra su unidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El organismo, concebido ya por Freud como una m\u00e1quina, tiende a retornar a su estado de equilibrio: esto es lo que formula el principio del placer.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la muerte son llevadas todas las tensiones del ser vivo a cero. Hay algo que es distinto al Principio del placer y que tiende a devolver todo lo animado a lo inanimado. No le lleva a pensar esto la muerte de los seres vivos. S\u00ed la vivencia humana, el intercambio humano, la intersubjetividad.<\/p>\n\n\n\n<p>Existe un principio que lleva la libido a la muerte, pero no de un modo cualquiera, ni por los caminos m\u00e1s cortos sino por los caminos de la vida. Tras esta necesidad del ser vivo de pasar por los caminos de la vida se sit\u00faa y es localizado el Principio que lo lleva a la muerte. No puede ir a la muerte por cualquier camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se hace un trabajo, se gasta una parte en calor por ejemplo, eso se llama entrop\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Principio del placer, el placer, por definici\u00f3n, tiende a su fin. El Principio del placer es que el placer cese.<\/p>\n\n\n\n<p>El Principio de realidad consiste en que el juego dure, que el placer se renueve, en que el combate no acabe por falta de combatientes. No se progresa por adaptaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Se pone en evidencia la funci\u00f3n del deseo de insistir, el privilegio de las tareas inconclusas. Una tarea ser\u00e1 tanto mejor memorizada cuanto que en condiciones determinadas, haya salido mal. En el hombre, la mala forma es lo prevalente. El sujeto vuelve a una tarea en la medida en que qued\u00f3 inconclusa. El sujeto recuerda mejor un fracaso en la medida en que fue doloroso.<\/p>\n\n\n\n<p>El propio ser humano est\u00e1 en parte fuera de la vida, participa del instinto de muerte. S\u00f3lo desde ah\u00ed puede abordar el registro de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Freud distingue dos estructuraciones del mundo objetal, de la experiencia humana: la que denomina antigua, la reminiscencia que supone un acuerdo, una armon\u00eda entre el hombre y el mundo de sus objetos, que hace que los reconozca, porque en cierto modo los conoce desde siempre y, por el contrario, la conquista, la estructuraci\u00f3n del mundo en un esfuerzo de trabajo, por la v\u00eda de la repetici\u00f3n. En la medida en que lo que se le presenta s\u00f3lo coincide parcialmente con lo que ya le procur\u00f3 satisfacci\u00f3n, el sujeto se pone a la b\u00fasqueda, y la repite indefinidamente, hasta volver a encontrar ese objeto.<\/p>\n\n\n\n<p>El objeto se encuentra y se estructura en la v\u00eda de una repetici\u00f3n: reencontrar el objeto, repetir el objeto. El sujeto no cesa de engendrar objetos sustitutivos. La funci\u00f3n de la repetici\u00f3n es estructurante del mundo de los objetos.<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\">Miguel Oscar Menassa<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Freud Y Lacan -hablados- 5<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Editorial Grupo Cero, Madrid &#8211; Espana.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.editorialgrupocero.com\/libro\/freud-y-lacan-hablados-5_89042\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/51b6WTb6qtL._AC_UF10001000_QL80_.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-902\" width=\"459\" height=\"688\" srcset=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/51b6WTb6qtL._AC_UF10001000_QL80_.jpg 667w, https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/51b6WTb6qtL._AC_UF10001000_QL80_-200x300.jpg 200w\" sizes=\"(max-width: 459px) 100vw, 459px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALGUNAS CONSIDERACIONES EXTRA\u00cdDAS DE LA LECTURA DE JACQUES LACAN SOBRE &#8220;M\u00c1S ALL\u00c1 DEL PRINCIPIO DEL PLACER&#8221; Lacan habla de 1920 como el a\u00f1o de la crisis de la t\u00e9cnica psicoanal\u00edtica y de la producci\u00f3n. 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