{"id":999,"date":"2025-05-14T10:00:00","date_gmt":"2025-05-14T08:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/?p=999"},"modified":"2025-05-14T08:28:23","modified_gmt":"2025-05-14T06:28:23","slug":"sobredeterminacion-en-psicoanalisis-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/sobredeterminacion-en-psicoanalisis-3\/","title":{"rendered":"SOBREDETERMINACI\u00d3N EN PSICOAN\u00c1LISIS &#8211; 3"},"content":{"rendered":"\n<h2>SOBREDETERMINACI\u00d3N EN PSICOAN\u00c1LISIS <\/h2>\n\n\n\n<h2>(Freud y Lacan, hablados 1)<\/h2>\n\n\n\n<p><em>Tercera parte del cap\u00edtulo. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/sobredeterminacion-ii\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Viene de sobredeterminaci\u00f3n 2 <\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>El sue\u00f1o como fen\u00f3meno transcurre en el tiempo real, pero como discurso on\u00edrico transcurre en el tiempo del habla. Que el sue\u00f1o transcurra en otro tiempo es una construcci\u00f3n te\u00f3rica en que se lo determina como formaci\u00f3n del inconsciente; en consecuencia, el tiempo determinado en esta formaci\u00f3n es el tiempo del inconsciente, el futuro anterior. En la producci\u00f3n te\u00f3rica de una formaci\u00f3n del inconsciente, el trabajo del inconsciente, el tiempo del inconsciente, quedan especificados como conceptos concretos de esa formaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el trabajo real del sue\u00f1o es el trabajo del inconsciente en la modalidad que particulariza esa formaci\u00f3n. Lo mismo podemos hacer con el relato del chiste, de un s\u00edntoma, de un acto fallido, podr\u00edamos tambi\u00e9n all\u00ed llegar a construir un proceso real y decir, por ejemplo, que tal deseo inconsciente transferido y condensado de tal o cual manera, sobre tales escenas infantiles, produjo en esta coyuntura actual, tal proceso. Tambi\u00e9n ser\u00eda una construcci\u00f3n te\u00f3rica y tambi\u00e9n su tiempo es el tiempo del inconsciente en la producci\u00f3n de esa formaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfPuede explicar la relaci\u00f3n entre sobredeterminaci\u00f3n y dominancia?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Decimos que la instancia econ\u00f3mica sobredetermina la estructura social que est\u00e1 integrada por las instancias jur\u00eddico-pol\u00edtica, filos\u00f3fica, religiosa y la misma instancia sobredeterminante, la econom\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Que la instancia econ\u00f3mica sobredetermine la estructura social quiere decir que en cualquier sistema de producci\u00f3n que estudiemos, sea esclavista, feudal, capitalista \u2014las formaciones sociales padecidas por nuestra civilizaci\u00f3n\u2014, podr\u00e1n aparecer dominando el proceso social cualquiera de las instancias pero en todos los casos la sobredeterminaci\u00f3n es econ\u00f3mica. En el capitalismo la instancia econ\u00f3mica es a la vez sobredeterminante y dominante.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos la modificaci\u00f3n padecida por la instancia religiosa, que dominaba los procesos sociales durante el feudalismo y que hubo de resignar tal dominio, a la instancia sobredeterminante con la producci\u00f3n de la revoluci\u00f3n burguesa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo el feudalismo la idea de Dios era trascendente. Dios era el verbo, siempre igual, y en su quietud todo lo que era palabra participaba de su naturaleza en la que encontraba fundamento y sentido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las leyes del arte y la producci\u00f3n, en tanto revelaci\u00f3n divina, no pod\u00edan ser alteradas sino por los representantes del verbo divino, que no eran precisamente los artistas ni los que produc\u00edan los bienes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La instancia sobredeterminante era la econ\u00f3mica, ya que sin producci\u00f3n material no hay vida en la que pueda residir ninguna humanidad. El campesino sembraba en una fecha del a\u00f1o y no en otra, porque si no, no crec\u00eda el trigo, ni la cebada, ni su propia vida, ni la de su se\u00f1or. La organizaci\u00f3n productiva se produce en el quehacer productivo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esa organizaci\u00f3n no la invent\u00f3 Dios, pero eso no le impidi\u00f3 apropiarse de ella, dictaminando como divinas esas leyes productivas por tener que ver con el verbo, que en todos los casos era Dios. As\u00ed, estas leyes padecieron las cualidades divinas donde el producto de la actividad productiva \u2014la organizaci\u00f3n de los procesos de trabajo\u2014 se presentaba como un orden que, por provenir de Dios, participaba de sus cualidades: ser inmutables. Esta vocaci\u00f3n no impidi\u00f3 que la instancia econ\u00f3mica modificara su organizaci\u00f3n. Este cambio se gener\u00f3 en un proceso donde las relaciones de producci\u00f3n \u2014la manera de intercambiar entre los hombres\u2014, dominadas por la religi\u00f3n, entran en contradicci\u00f3n con los cambios que acontec\u00edan en la organizaci\u00f3n productiva. El producto de esta contradicci\u00f3n es un nuevo sistema de producci\u00f3n social: el capitalismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 ocurri\u00f3 con el Dios trascendente?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mut\u00f3 en Dios inmanente. El Dios protestante, el Dios hegeliano que se transforma en la transformaci\u00f3n de la cosa, inmane en cada gestalt. Es l\u00edcito, en este nuevo orden divino, la investigaci\u00f3n de la cosa porque en esta actividad se recorre el camino de la b\u00fasqueda del Se\u00f1or yacente en ella. Las ciencias experimentales \u2014pivot ideativo en que centra su posibilidad el nuevo sistema social, ya que de ellas dependen las transformaciones de los instrumentos de producci\u00f3n\u2014, antes her\u00e9ticas, del benepl\u00e1cito del nuevo Dios. Y no se trat\u00f3 de ninguna bondad, sino del resultado de la transformaci\u00f3n social que releg\u00f3 de su posici\u00f3n dominante a la religi\u00f3n, para pasar a una nueva dominaci\u00f3n, la de la instancia sobredeterminante: la instancia econ\u00f3mica. Los caracteres del ser Dios supeditan sus cualidades a los requisitos de la nueva dominaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Donde antes las leyes de la producci\u00f3n eran inmutables por padecer el rigor de esa divinidad, hoy el orden divino inmane en la cosa por imperativo de la investigaci\u00f3n de la nueva dominancia la econom\u00eda consolidad en todo proceso de producci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Teniendo en cuenta que el sujeto ps\u00edquico en cuesti\u00f3n es sujeto de la ciencia, en tanto es una determinaci\u00f3n te\u00f3rica la que en su articulaci\u00f3n sobredetermina que los fen\u00f3menos de conciencia llamados las formaciones del inconsciente est\u00e1n sobredeterminados en \u00faltima instancia por el deseo inconsciente, la polifac\u00e9tica situaci\u00f3n de estas formaciones, s\u00edntomas, sue\u00f1os, actos fallidos y las menos estudiadas de las relaciones genitales, muestra que lo que sobredetermina no determina el desarrollo de ning\u00fan deseo sobre ning\u00fan objeto sino que lo que sobredetermina s\u00f3lo determina el desarrollo del deseo. Entonces, lo que te\u00f3ricamente es, el deseo no tiene objeto, fenomenol\u00f3gicamente es, el deseo puede adherirse a cualquier objeto, a cualquier fragmento de objeto, a cualquier astilla de objeto, es decir, puede transferirse a cualquier representaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Freud llega a decir el inconsciente no s\u00f3lo sobredetermina la conciencia sino que la genera, con lo cual todas las pr\u00e1cticas psicol\u00f3gicas dedicadas al an\u00e1lisis del car\u00e1cter, el an\u00e1lisis del yo, el an\u00e1lisis de la instancia moral, son pr\u00e1cticas a nuestro entender extraviadas, porque las terapias del yo llegan a pensar en una autonom\u00eda del yo; seg\u00fan lo que estamos diciendo, la autonom\u00eda de nuestro yo es relativa en tanto es una autonom\u00eda sobredeterminada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando hablamos de conciencia en t\u00e9rminos freudianos nos estamos refiriendo al \u00f3rgano perceptual del mundo interior y del mundo exterior. \u00d3rgano perceptual, es decir, que nuestra conciencia, seg\u00fan el psicoan\u00e1lisis, se equivoca de la misma manera que nuestros ojos, que nuestro gusto, que nuestros sentidos. Es tan ilusorio decir que se lleg\u00f3 tarde a clase por problemas de tr\u00e1nsito como ilusorio es creer que el sol gira alrededor de la tierra. Ilusorio es pensar que la \u00falcera g\u00e1strica se produce por un aumento de \u00e1cido clorh\u00eddrico, como ilusorio es creer que los n\u00fameros est\u00e1n unidos a las cosas, o que las palabras designan exactamente la cosa que designan, o que entre las cosas que designan y las palabras hay algo m\u00e1s que una arbitrariedad. Pensar que la palabra \u201cl\u00e1tigo\u201d tiene el sonido del latigazo es tan ilusorio como creer que cuando un hombre mira a mi mujer lo que experimento son celos, cuando en realidad lo que experimento son deseos. Es decir, todo razonamiento consciente tendr\u00e1 error de fijarse en lo manifiesto porque, a\u00fan cuando huye de un peligro interior, no huye verdaderamente de lo que est\u00e1 ocurriendo en los procesos inconscientes sino de lo que estos procesos inconscientes producen en ella, la conciencia. Es decir, de las manifestaciones del deseo, no del deseo, de lo que el deseo; por eso se dice que el deseo no est\u00e1 en ning\u00fan lugar en tanto es inconsciente y cuando deja de ser inconsciente es conocimiento, ya no es m\u00e1s inconsciente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras el inconsciente est\u00e1 actuando produce las formaciones del inconsciente: sue\u00f1o manifiesto. Cuando interpreto sue\u00f1o manifiesto, voy desde la manifestaci\u00f3n a los operadores: condensaci\u00f3n y desplazamiento que actuaron al servicio de la represi\u00f3n e interpreto el deseo inconsciente. Este deseo inconsciente ha pasado a ser conocimiento de la realidad ps\u00edquica del sujeto, ya no es m\u00e1s un deseo, es realidad objetiva, no es m\u00e1s el inconsciente, se ha interpretado.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.editorialgrupocero.com\/libro\/freud-y-lacan-hablados-1_89047\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/fyl-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-873\" width=\"404\" height=\"570\" srcset=\"https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/fyl-1.jpg 707w, https:\/\/escuelagrupocero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/fyl-1-212x300.jpg 212w\" sizes=\"(max-width: 404px) 100vw, 404px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\">MIGUEL OSCAR MENASSA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\">FREUD Y LACAN \u2013 hablados 1<br>Editorial Grupo Cero<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SOBREDETERMINACI\u00d3N EN PSICOAN\u00c1LISIS (Freud y Lacan, hablados 1) Tercera parte del cap\u00edtulo. Viene de sobredeterminaci\u00f3n 2 El sue\u00f1o como fen\u00f3meno transcurre en el tiempo real, pero como discurso on\u00edrico transcurre en el tiempo del habla. Que el sue\u00f1o transcurra en otro tiempo es una construcci\u00f3n te\u00f3rica en que se lo determina como formaci\u00f3n del inconsciente; en consecuencia, el tiempo determinado en esta formaci\u00f3n es el tiempo del inconsciente, el futuro anterior. En la producci\u00f3n te\u00f3rica de una formaci\u00f3n del inconsciente, el trabajo del inconsciente, el tiempo del inconsciente, quedan especificados como conceptos concretos de esa formaci\u00f3n.&nbsp; As\u00ed, el trabajo real del sue\u00f1o es el trabajo del inconsciente en la modalidad que particulariza esa formaci\u00f3n. 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