SOBRE LA TRANSFERENCIA
Cuando llega para el enfermo el momento de comenzar la lucha normal contra las resistencias que el análisis le ha revelado, precisa de un poderoso impulso que decida el combate en el sentido que deseamos; esto es, en el de la curación, pues en caso contrario podría repetirse la primitiva solución del conflicto y volver a quedar reprimido en lo inconsciente todo aquello que habíamos logrado atraer a la consciencia. El factor que decide el resultado no es ya la introspección intelectual del enfermo, facultad que carece de energía y de libertad suficientes para ello, sino únicamente su actitud con respecto al médico. Si su transferencia lleva el signo positivo, revestirá al médico de una gran autoridad y considerará sus indicaciones y opiniones como dignas de crédito. En cambio, aquellos enfermos en que ésta no existe o cuya transferencia es negativa, no prestan al médico la menor atención. La creencia...
