ACERCA DE LA DEPRESIÓN
ACERCA DE LA DEPRESIÓN
El ser humano tiene dos puertas de entrada y salida, por donde llega el mundo a él y por donde él llega al mundo: su propia imagen primordial, que se construye en los primeros dieciocho meses de vida y la imagen primordial de la madre que para adquirirla necesita humanizarse en la máquina significante que es el complejo de Edipo y su disolución. Es por eso que el psicoanálisis propone que existen dos modos de elección de pareja: el narcisista y el anaclítico o de apoyo, la elección narcisista que es según la imagen primordial del sujeto, en la cual el objeto elegido es un sustituto de sí mismo y la elección anaclítica donde el objeto elegido es un sustituto de un objeto exterior a él mismo, un otro que será un sustituto de la madre primordial. La diferencia radica en amarse a sí mismo por medio del otro o amar a otro, entre la necesidad de ser amado y la necesidad de amar, dos necesidades psíquicas
Cuando acontece una ruptura, una separación por causas naturales como la muerte o a causa de una decepción amorosa, de mutuo acuerdo o bajo los conflictos de un desacuerdo, cuando el objeto perdido es otro sujeto o cuando el objeto perdido es la patria, el ideal, etc. En este tipo de situaciones puede surgir un duelo, un trabajo psíquico para poder separar la libido que se había puesto en ese objeto y ponerla en otros objetos, por medio de la sustitución, o bien puede surgir una melancolía, un proceso depresivo.
Freud nos enseña que cuando es posible la sustitución del objeto es porque había amor hacia ese objeto y cuando resulta insustituible es porque era un objeto que satisfacía la necesidad de ser amado.

Cuando un sujeto no puede sustituir un amor por otro amor, un ideal por otro, una patria por otra, la elección de objeto se ha transformado en una identificación al objeto perdido, como cuando un niño pierde un gatito y comienza a gatera y maullar como un gato, es decir se transforma en el objeto perdido, se suele decir que la sombra del objeto ha caído sobre el yo, pues el yo del sujeto ha perdido una parte de sí mismo para transformarse en el objeto perdido. Vemos personas que después de una pérdida amorosa quedan doloridas, heridas, amargadas, hasta que no se ayudan por un especialista, vemos la misma actitud cuando han perdido un ideal, una patria de origen, etc. No solo la realidad es gris porque el objeto amoroso no está presente, sino que es el sujeto el que está gris, su mirada y su voz están grises, miren lo que miren o hablen de lo que hablen, todo es gris para ellos, todo es deprimente, sin brillo, su libido ha dejado de estar puesta en la realidad y nada es interesante para el hombre y para la mujer, para el ser humano, tenga la edad que tenga y la procedencia que tenga, si antes no ha puesto su libido en ello. Solo lo que el sujeto toca con su libido es interesante para él, solo lo que mira le mira, le resulta interesante. Solo lo que al sujeto le interesa le resulta interesante, primero le interesa y luego le resulta interesante. El medio para que algo le resulte interesante es el propio deseo o lo que desea un semejante que le interesa porque tiene un rasgo que le recuerda a sí mismo o a la madre primordial. Necesitamos a los otros para ser nosotros, los deseos de los otros para desear, por eso tendemos a llevarnos bien con ellos, con los otros.
La depresión tiene como base la pérdida de la satisfacción de sentirse amados y la identificación a lo perdido. Pasa de amar que le amen a odiar que no esté allí para ser amado y los sentimientos vengativos infantiles, sin límites, se activan. Ahora una parte de sí mismo es el otro, puede hablar mal de él, atacarlo, dejarlo morir, e incluso asesinarlo, y lo hace de manera censurada: hablando mal de sí mismo, llegando al propio suicidio.
El poeta que sabe antes de que la ciencia lo formule, en este caso Cesare Pavese, habla del suicida como un “homicida tímido”.
El psicoanálisis es más que una terapia, es una manera de pensar la humanidad, la manera de enfermar y la manera de curar, un instrumento especializado contra los padecimientos humanos, la Escuela de Psicoanálisis y Poesía Grupo Cero se dedica a la formación de psicoanalistas, porque no faltan enfermos lo que faltan son psicoanalistas.
Hace más de un siglo que ha llegado el psicoanálisis al mundo y los humanos necesitan alcanzar la humanidad que está impedida por las inhibiciones, los síntomas y la angustia, y solo te pide que aprendas a hablar sin censura consciente puesto que la censura inconsciente es inevitable, por eso el psicoanálisis hace al humano responsable de todos sus actos, ni siquiera bajo hipnosis un sujeto realizaría un acto que su moral no se lo permitiría bajo condiciones normales. Por eso que para el psicoanálisis son excusas, justificaciones, decir que estaba bajo los efectos del alcohol o de otras drogas cuando se produjo el acto delictivo. Ni siquiera bajo los efectos de la enfermedad, en tanto en algunos padecimientos el sujeto mata a otro queriendo matar en el otro algo que no tolera de sí mismo.
No somos culpables de enfermar, pero sí lo somos de lo que hacemos con esa enfermedad: dejar que dirija nuestras vidas o acudir al especialista.
Amelia Díez Cuesta
Psicoanalista de la Escuela de Psicoanálisis y Poesía Grupo Cero
www.grupocero.org
