LA MUJER TRABAJADORA

LA MUJER TRABAJADORA

El 8 de marzo de 1908, un suceso transcendental marcó la historia del trabajo y la lucha sindical en el mundo entero: 129 mujeres murieron en un incendio en la fábrica Cotton, de Nueva York, Estados Unidos, luego de que se declararan en huelga con permanencia en su lugar de trabajo.

Las mujeres reclamaban la reducción de jornada laboral, un salario igual al que percibían los hombres que hacían las mismas actividades y denunciaban las malas condiciones de trabajo que padecían. El dueño de la fábrica ordenó cerrar las puertas del edificio para que las mujeres desistieran. Sin embargo, el resultado fue la muerte de las obreras que se encontraban en el interior de la fábrica.

La mujer ha tenido que luchar imperiosamente y en ocasiones pagar con su propia vida el desarrollo de la libertad de pensamiento. Han estado en juego impedimentos sociales y psíquicos tanto en el hombre como en la mujer respecto a la libertad sexual, la libertad económica y la libertad de pensamiento. Estas tres libertades se encuentran estrechamente unidas, en la mayoría de los casos el desarrollo de una de estas supone el desarrollo de las otras.

En cuanto a su libertad sexual, la adquirirá si la mujer se hace responsable de su deseo, es allí donde puede gozar de su libertad sexual, saber por ejemplo que sus celos no son celos, sino deseos, someterse a su propio deseo y no ser el objeto de deseo del otro. La represión de la sexualidad lo que ha reprimido es todo el pensamiento femenino, y esto es lo que ha retrasado durante siglos la incorporación de la mujer a la historia. No se trata de pensar una mujer explotada y sometida por el hombre, sino una mujer que en ocasiones está sometida a sus propios prejuicios.

En cuanto a la libertad económica, podemos recordar que en el siglo XIX, las mujeres sólo podían trabajar por periodos cortos, pues una vez que contraían matrimonio o tenían hijos debían retirarse para dedicarse al hogar. Sólo podían volver a trabajar en el caso de que su marido no pudiera mantener a la familia.

En este sentido ha realizado grandes progresos y los ha realizado con su propio trabajo y con la colaboración de grandes hombres.

Una mujer trabajadora quiere decir que es alguien que no sólo trabaja por amor o para que la amen, sino alguien que trabaja para el orden del deseo humano. La mujer está acostumbrada históricamente a trabajar por amor, trabajar por dinero es un paso que no se atrevía a dar.

Los movimientos de su dinero deberían estar determinados por su deseo, por su trabajo, por sus pactos, por los proyectos en los que está inmersa y no por la ideología familiar o del estado

En cuanto a la libertad de pensamiento, una de las cuestiones que hay que dirimir es comprender la diferencia que existe en el conflicto que enfrenta dos términos, el de producción y el de reproducción, es decir entre la producción de productos sociales y la reproducción de la especie.

Porque cuando se entregue a los mandatos de la especie o a los de la sociedad a expensas de su ser histórico, no logrará nada nuevo.

Y su ser histórico se conformará cuando ella deje sus huellas escritas en el mismo hacer, sería conveniente abandonar la lucha porque no se tratará ni siquiera de una cuestión de géneros sino de funciones.

Una mujer atravesada por todas las funciones humanas, una mujer más allá del sentido de la madre, más allá del culto a la familia y del culto a las instituciones.  

Esta será una manera de introducir lo femenino, la diferencia, lo nuevo, un nuevo discurso, un nuevo amor, tanto en lo humano como en sus producciones.

Los progresos del pensamiento y los hallazgos de la ciencia, no tienen sexo, los hayan realizado hombres o mujeres, benefician por igual a hombres y a mujeres.

En el trabajo la mujer es una trabajadora, y no una madre, ni una hermana, ni una esposa. En el trabajo no conviene hacer valer el ser mujer, no es el lugar apropiado, allí tiene que ser una trabajadora más, amparada en este caso por las leyes que incluyan lo femenino como diferencia.

Norma Menassa

Médico y Psicoanalista de Grupo Cero

Comparte en tus redes sociales

También te podría gustar...

Deja una respuesta